Alimentos que tienen hormonas de la felicidad

Las selecciones correctas hacen que nuestro cuerpo se alegre



Las hormonas de nuestro cuerpo trabajan como una orquesta; cuando un instrumento está desafinado toda la producción se esfuerza por mantener la armonía. Cada uno juega un papel en influir a los demás y determinar cuán bien funciona todo el concierto.

Afortunadamente, nuestro cuerpo tiene conductores magistrales, incluido el sistema endocrino que coordina todas las glándulas y las hormonas que ellas producen. “Los jugadores” incluyen las siguientes glándulas: adrenal, hipotálamo, páncreas, pineal, pituitaria, reproductivas y tiroides/paratiroides.

“Un sistema endocrino saludable es esencial para producir hormonas en cantidades apropiadas a través de la vida”, dice Theresa Dale, Ph.D., doctora en naturopatía y nutricionista clínica en

Oxnard, California, y autora del libro Revitalizing Your Hormones. “Por ejemplo, cuando los ovarios cesan su función luego de la menopausia, las glándulas adrenales continúan produciendo progesterona y otras hormonas esenciales.”

Dale, decana y fundadora del California College of Natural Medicine, asegura además que contrario a las afirmaciones de algunos informes médicos convencionales, el cuerpo tiene la capacidad de producir las hormonas necesarias a través de toda la vida.

Las hormonas funcionan como mensajeros químicos que viajan a través del torrente sanguíneo como parte de la autopista de información que conecta el cerebro con los gerentes del ADN de las células del cuerpo. “Las hormonas se comunican con los químicos producidos por el cerebro llamados neurotransmisores, como la serotonina, dopamina y norepinefrina, que influyen, en gran medida, en los niveles de energía, estados de ánimo y otras funciones corporales como mover las memorias de almacenamiento de corto a largo plazo”, explica Dale.

Por 20 años, ella ha estado viendo pacientes con desbalances hormonales críticos que responden a su dieta de tres meses de reconstrucción endocrina, que consiste de tres comidas diarias de alimentos al vapor, salteados y crudos, pescado, granos integrales, legumbres, semillas, nueces, frutas frescas y vegetales, además de dos vegetales crudos o meriendas de semillas. El régimen persigue crear un equilibrio metabólico, limpiar el cuerpo, restaurar la función inmune y revitalizar el sistema endocrino.

Sylvia Egel, residente en Indiana y directora nacional de coaching y educación para Metabolic Balance, un plan personalizado de nutrición para equilibrar el metabolismo y las hormonas, concuerda en que las hormonas pueden ser restauradas y balanceadas mediante las selecciones correctas de alimentos. “Nuestros estilos de vida y las dietas que seleccionamos afectan fuertemente nuestra salud hormonal y metabólica, como también los niveles de estrés y patrones de sueño. Comer a la hora incorrecta, en el lugar u orden incorrecto, e incluso una pobre combinación de alimentos saludables puede ser casi tan problemático como comer comida chatarra”, dice Egel; quien también advierte contra estar picoteando comida, comer de forma emocional, comer a la carrera, no desayunar y esperar demasiado espacio entre comidas.

Diana Hoppe, autora del libro Healthy Sex Drive, Healthy You, obstetra y ginecóloga en San Diego, California, y quien dirige estudios clínicos relacionados con la salud de la mujer en el  Pacific Coast Research Center, también ve de primera mano cómo lo que comemos afecta directamente nuestras hormonas. Da fe que nuestros cuerpos necesitan un equilibrio de tres macronutrientes: carbohidratos, proteína y grasa. “Pero por 20 años nos han aconsejado que disminuyamos la ingesta de grasa a favor de opciones libres de grasa que han sido perjudiciales para nosotros porque necesitamos grasa para producir hormonas y mantener una función hormonal saludable. Ciertos ácidos grasos y el colesterol sirven como bloques de construcción en la producción de hormonas y función celular, en especial las hormonas reproductivas de estrógeno y testosterona”, dice Hope.

Los alimentos pueden ser medicina para las hormonas. Una de las grasas más importantes para equilibrar las hormonas es el aceite de coco, que sana la piel, aumenta el metabolismo y suministra una fuente rápida de energía. Las yemas de huevo son una fuente rica en colina y yodo, esenciales para la producción de hormonas tiroideas saludables, además de vitaminas A, D, E y complejo B. Los aguacates tienen un montón de grasas saludables que ayudan a absorber y utilizar los nutrientes. Las nueces y las semillas, el aceite de oliva y el salmón son ricos en ácidos grasos omega-3, que ayudan a estabilizar los niveles de hormonas. El comer los alimentos correctos e incorporar grasas saludables a las comidas aumenta la energía general, reduce las fluctuaciones hormonales y ayuda a sentirnos más equilibrados.

Dice Dale: “La mayoría de las personas se sorprenden al saber que la salud hormonal no depende de la edad, sino de un conjunto de factores, como el aire que respiramos, el agua que tomamos, la calidad de nuestra dieta, dormir bien y ejercitarse de forma adecuada, además de la relativa salud de nuestras relaciones y vida emocional—y ese es solo el comienzo”.


Linda Sechrist es escritora sénior del equipo de Natural Awakenings.

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