¿Quiere lograr una buena salud? ¡Contrate a un buen coach!

La orientación de un experto nos ayuda a hacer cambios permanentes



Un coach de la salud o el bienestar junto con un equipo del cuidado personal de la salud puede ser crítico al momento de provocar un cambio sostenible. Muchas personas entienden que necesitan modificar su autocuidado, sin embargo, no logran dar los pasos necesarios para lograr dicha transformación.
 

“Lo que hemos descubierto es que las personas, por lo general, no cambian su comportamiento solo como resultado de la educación o el temor. Cambian mediante la creación de la unión”, explica Linda Smith, asistente médico y directora de los programas del Duke Integrative Medicine, en Durham, Carolina del Norte. Un coach es el puente entre la persona que provee las recomendaciones y el cliente, “lo que aumenta significativamente la capacidad del cliente de implementar dichas recomendaciones y hacer cambios exitosos”.

“Mi coach de la salud fue esencial para mí”, explica Roberta Cutbill, una enfermera graduada retirada de 72 años de Greensboro, Carolina del Norte, quien consideraba que llevaba un estilo de vida relativamente saludable hasta que a los 60 y pico de años experimentó problemas autoinmunitarios y cardiacos. “Tengo un médico primario excelente, quien me indicó que necesitaba hacer cambios en mi dieta. Descargó una información de Internet, me entregó una lista de recomendaciones y eso fue todo. Aún necesitaba ayuda con muchas cosas para hacer los cambios”, recuerda Cutbill, y esa fue la razón por la que acudió al Duke Integrative Medicine.

Margaret Moore, fundadora y CEO de Wellcoaches Corporation y codirectora del Institute of Coaching en el McLean Hospital, una afiliada de la Escuela de Medicina de Harvard, en Belmont, Massachusetts, identifica dos fuerzas principales que permiten el cambio de comportamiento: motivación autónoma (las personas quieren hacer algo por sus propias razones, no solo porque alguien les diga que tienen que hacerlo) y confianza (creen que pueden hacerlo).  “Las fuerzas motivadoras más poderosas de todas son lo que usted más atesora en la vida, el propósito de la vida y las contribuciones que haga al mundo. Tanto Smith como Moore recalcan que las prioridades en cualquier relación entre el coach y usted están dirigidas por el cliente, a base de las metas seleccionadas por el cliente y los motivadores personales intrínsecos.

La confianza de alcanzar el éxito final se basa en experimentos y experiencias positivas. “Un coach de la salud tiene el adiestramiento para ayudar a los pacientes a dividir sus metas en pasos manejables, centrarse en las fortalezas, llevar constancia del progreso e identificar y sobrepasar los obstáculos personales”, explica la Dra. Karen Lawson, doctora en medicina integral y directora del programa de coaching de la salud del Centro para la Espiritualidad y Sanación de la Universidad de Minnesota. Un enfoque útil establece metas que uno pueda alcanzar y sobrepasar, no metas imposibles.

“La clave es mantener siempre un enfoque positivo y ayudar a los clientes a ver el progreso que logran”, continúa explicando Lawson. Esto conlleva hablar en términos de crecimiento a través de ensayo y error, donde se exploran los resultados sin juzgar y el cliente se siente capaz de hacer las modificaciones necesarias. 

Esto es vital, explica Moore, porque el experimentar por lo menos más emociones positivas que negativas crea las condiciones perfectas para que el cerebro aprenda, cambie y florezca, transformando a las personas en seres más capaces de cuidar de su salud.

La conciencia plena también es una herramienta esencial; la autoconciencia y la reflexión sobre lo que estamos haciendo, mientras lo hacemos, es vital. A diferencia de pensar, analizar y planificar, la conciencia plena implica observar mientras experimentamos la situación. Durante las sesiones, los coaches la utilizan para brindar su atención total de forma no crítica y compasiva, para poder guiar a los clientes a sentir la misma compasión por ellos mismos.

Un estado de conciencia plena calma el ruido mental y crea una distancia entre las personas y sus creencias, emociones y comportamiento. Mejora la capacidad de manejar las emociones negativas y tomar decisiones bien pensadas para responder con una actitud diferente o un nuevo comportamiento, según indica Moore.

Para Cutbill, mantener una relación personal prolongada con su coach ha sido el factor más significativo para mejorar su salud. “La relación fue sanadora, porque mi coach regularmente me señalaba mi progreso con mucho ánimo y validación. Quisiera que todos los médicos de cuidado primario tuvieran coaches como parte de su personal para ayudarlos a ellos y a sus pacientes a lograr el éxito que ambos desean.


Lauressa Nelson es editora y escritora colaboradora de Natural Awakenings Conéctese en LauressaNelson@gmail.com.

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