El poder de una buena postura




Las advertencias de las madres en contra de jorobarse estaban correctas. La investigación reciente demuestra que la mala postura no solo hace una mala impresión sino que nos sintamos más débiles físicamente. El estudio, publicado en Journal of Experimental Social Psychology, explora la relación de la postura y la tolerancia al dolor, y encontró que con tan solo adoptar posturas más dominantes, las personas pueden sentirse más poderosos, en control y más capaces de tolerar la angustia. Aún más, los que participaron en el estudio que utilizaron posturas más dominantes fueron capaces de tolerar más dolor que los otros a quienes les asignaron una postura más neutral o de sumisión.

Las personas tienden a enroscarse cuando tienen dolor, pero los investigadores de la Universidad de California del Sur recomiendan hacer lo opuesto—tratar de sentarse o pararse derecho, levantar la barbilla, sacar el pecho y por lo general, ampliar la forma del cuerpo. Sugieren que estos cambios en el comportamiento, aunque pequeños pero poderosos, podrían incluso afectar los niveles hormonales del cuerpo al elevar la testosterona, la que se asocia con un aumento en la tolerancia al dolor y disminución de cortisol, el que generalmente se libera en respuesta al estrés.

Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags