Dulcemente vegano

Celebremos las ricuras navideñas que no hay que hornear



Foto por Stephen Blancett

“Visiones de ciruelos azucarados” han sido parte de la mentalidad navideña, esto desde el clásico poema del siglo XIX de Clement Moore conocido como ’Twas the Night Before Christmas.

Nos encanta dar y recibir delicias especiales ya que nuestros gustos están evolucionando. En lugar de regalar, como en antaño, caramelos azucarados cargados de calorías que luego lamentábamos, hoy los dulces preferidos se concentran más en el dulce natural de las frutas secas, el mejor chocolate, el saludable coco y las nueces crujientes. Las delicias veganas libres de gluten de chefs y expertos culinarios del mundo nos ayudan a celebrar la temporada de una manera saludable y deliciosa, incluidas estas que destacamos este mes.

“La Navidad no es la Navidad sin el tradicional budín”, dice la chef Teresa Cutter, autora de Purely Delicious. Cutter es la fundadora y directora de la compañía The Healthy Chef, en Sydney, Australia, que crea alimentos funcionales con sabor para una salud óptima. Sus postres sin cocción, como los budines en miniatura y el bizcocho de zanahoria, solo toman minutos elaborarlos.

Emily Holmes, de Queensland, Australia, coach para promover el bienestar que tiene su blog en Conscious-Foodie.com, dice que su postre favorito son los mini ‘cupcakes’ de cereza y chocolate. Ella los sirve con una taza de té de menta.

Joshua Weissman, con base en Houston, es el autor de The Slim Palate Paleo Cookbook y tiene su blog en SlimPalate.com. Comparte su filosofía sobre los postres navideños: “Mi primer pensamiento es: no me quiero sentir culpable luego de comérmelo. Mi segundo pensamiento es: todavía lo quiero probar y verme bien”. Sus trufas de mantequilla de maní y calabaza van bien con la temporada.

En la Ciudad de Nueva York, Fran Costigan, la conocida autora de libros de cocina veganos y chef de pastelería, es una experta en todo lo que tenga que ver con chocolate, incluidas sus trufas de chocolate y naranja con semillas de sésamo. “Cuando hace algo realmente delicioso con ingredientes reales, su boca lo reconoce, su cerebro también lo sabe, igualmente su cuerpo. Se siente satisfecho”, dice ella.  


Judith Fertig tiene su blog en AlfrescoFoodAndLifestyle.blogspot.com desde Overland Park, KS.

 

Postres festivos y veganos que no hay que hornear

Budín navideño saludable de Teresa Cutter

Rinde: 6 a 8 budines pequeños

8 onzas de dátiles frescos sin semilla—aproximadamente de 10 a 15 dátiles, dependiendo del tamaño
Ralladura de 1 naranja
9 onzas de melocotones secos, picados
1½ tazas de almendras molidas
1 cucharadita de pasta de vainilla o extracto
1 cucharadita de canela molida
¼ cucharadita de nuez moscada molida
¼ cucharadita de jengibre molido
1 a 2 cucharadas de jugo de naranja
3 onzas de chocolate blanco, derretido, para decoración (opcional)

Combine los dátiles, la ralladura de naranja, los melocotones, la vainilla, las almendras molidas, la canela y el jengibre en el procesador de alimentos. Procese hasta que la mezcla esté integrada y tenga la apariencia de grumos finos.

Vierta la mezcla en un recipiente grande. Añada jugo de naranja y entonces vuelva a mezclar. La mezcla del budín debe unirse al apretarla suavemente con las manos.

Divida en 6 budines pequeños. Forre la base de 6 pequeños moldes decorativos con papel plástico y presione firmemente el budín contra el molde.

Una vez presionado con firmeza en el molde, invierta el budín y remueva la envoltura plástica.

Derrita el chocolate blanco en un pequeño envase colocado en una cacerola de agua caliente.

Vierta un poco de chocolate blanco con una cuchara sobre el budín si desea y adorne con bayas goji, cerezas frescas o cualquier otro adorno que guste.

Guarde en el refrigerador hasta por 2 semanas. Sirva con una natilla de mango y coco bien frío.

Natilla de mango y coco
1 mango, picado
½ taza de leche de coco
Jugo de ½ naranja

Combine todos los ingredientes en una licuadora y mezcle hasta que esté suave. Sirva bien frío con el budín.

Bizcocho de zanahoria sin hornear de Teresa Cutter

Rinde: 16 porciones

2½ tazas (9½ onzas) de nueces (‘walnuts’)
1 cucharada de linaza molida o semillas de chia
½ taza (2 onzas) de avena arrollada (o harina de almendra libre de gluten)
1 cucharadita de canela molida
¼ cucharadita de jengibre molido
¼ cucharadita de nuez moscada molida
¼ cucharadita de sal marina
1 taza (6½ onzas) de 12 dátiles frescos grandes, sin semilla
½ taza (3 onzas) de albaricoques picados o piña (sin azufre)
2 zanahorias grandes crudas, ralladas
1 naranja
2 cucharaditas de pasta de vainilla

Combine las nueces, la linaza, la canela, el jengibre, la nuez moscada, la ralladura de naranja y la sal marina en el procesador de alimentos hasta que todo esté bien mezclado y finamente picado. Añada los albaricoques y los dátiles. Procese otra vez hasta mezclar bien.

Añada la zanahoria cruda y la vainilla y procese hasta combinar. La mezcla debe formar una masa.

Vierta en un recipiente. Añada y amase la avena a través de la mezcla del bizcocho de zanahoria.

Presione la masa firmemente en un molde redondo para hornear de 6 pulgadas forrado con papel  pergamino.

Refrigere hasta que esté listo para servir, permita que el bizcocho repose al menos por 2 horas. Se puede mantener en el congelador por una semana.

Puede disfrutarlo tal como está o adornar con la crema de macadamia, rociado con miel y nueces.

Nota: Puede usar otras nueces—trate las pacanas, almendras o macadamia.

Crema de macadamia
Combine 1 taza de nueces de marañón (‘cashew’) o macadamia con ½ taza de jugo de naranja o agua de coco y un poco de vainilla. Mezcle en una licuadora a alta velocidad, como Vitamix, hasta que esté suave y cremosa.

Mini ‘cupcakes’ de chocolate y cerezas de Emily Holmes

Rinde: 2 docenas de mini ‘cupcakes’

Bizcocho
1 taza de nueces crudas, sin cáscara (como las almendras)
⅓ taza de polvo de cacao orgánico
4 dátiles frescos orgánicos, sin semilla

Relleno
2 tazas de coco en tiras
1 taza de cerezas secas orgánicas
6 dátiles orgánicos sin semilla
¼ taza de crema de coco orgánica
¼ cucharadita de polvo de vainilla
Pizca de sal

Cobertura
3½ onzas de chocolate oscuro derretido

Procese las nueces y el polvo del cacao en el procesador de alimentos hasta que las nueces estén finamente molidas y la mezcla combinada. Lentamente, añada los dátiles hasta que la mezcla se mantenga unida.

Presione la mezcla en el fondo de un molde de 24 mini ‘cupcakes’. Refrigere mientras prepara el relleno.

Procese los ingredientes del relleno en un procesador de alimentos hasta que estén bien combinados. Con una cuchara, ponga el relleno en cada ‘cupcake’ y luego adorne con el chocolate derretido.

Coloque en el refrigerador para terminar de asentarse, donde también se almacena bien hasta servirse.

Trufas de mantequilla de almendra y torta de calabaza de Joshua Weissman 

Rinde: Alrededor de 12 a 16 trufas (1½ pulgadas)

Las ricas especias invernales se mezclan con la fragancia de la calabaza y la mantequilla de almendra para hacer unas trufas de estación sumergidas a mano en un chocolate blanco con vainilla fresca y natural.

Relleno
¼ taza de puré de calabaza (no relleno para torta)
¼ taza de mantequilla de almendra
¼ taza de queso crema vegano
¼ cucharadita de canela
¼-½ cucharadita de nuez moscada
4g o ½ cucharadita de jengibre fresco rallado
1 cucharada de harina de coco
2 paquetes de stevia (como los paquetes Sweetleaf)

Cubierta (Chocolate blanco con vainilla natural)
2 onzas de mantequilla de cacao de grado alimentario (no para uso en la piel) partida en pedazos pequeños para derretirse
¼-½ de una vaina de vainilla, picada a lo largo para raspar el interior, o una cucharadita de pasta de vainilla
20 gotas de stevia (como las gotas de Sweetleaf Steviaclear)

En un recipiente mediano, combine todo para preparar el relleno, incluidos el puré de calabaza, la mantequilla de almendra, el queso crema, la canela, la nuez moscada, el jengibre, la harina de coco y la stevia. Mezcle bien hasta que esté todo unido y no haya pedazos del queso crema.

Enfríe la mezcla en la nevera de 10 a 20 minutos o congele de 2 a 5 minutos.

Haga bolitas de tamaño mediano a pequeño, un poco menos de una pulgada de diámetro, y colóquelas en una bandeja de hornear de una pulgada de alto, forrada con papel pergamino.

Vuelva y ponga las bolitas en el refrigerador por 10 minutos o en el congelador por 5 minutos para que se endurezcan y poder sumergirlas en la cubierta de chocolate.

Haga un baño de María, hierva el agua en temperatura mediana a baja.

Raspe la vaina de vainilla y conserve la raspadura para añadirla a la mantequilla de cacao una vez se haya derretido.

Coloque la mantequilla de cacao en el baño de María y derrita, añada la stevia; luego la vaina de vainilla y mezcle bien.

Baje el fuego a lento para mantener la mezcla caliente y derretida. Saque la bolitas y deje caer una a la vez en la mezcla del chocolate blanco y dé vueltas para que cubran completamente, ya sea utilizando los dedos o una cuchara pequeña.

Saque cada trufa con cuidado utilizando una cuchara, dé golpecitos a la cuchara dentro de la olla para sacar el exceso de mantequilla de cacao. Tenga mucho cuidado en no dejar caer la trufa.

Coloque suavemente cada una de vuelta a la bandeja. Repita el proceso completo hasta que todas las bolas cubiertas estén en la bandeja.

Deje enfriar a temperatura ambiente y sirva de inmediato o colóquelas en el refrigerador para que se endurezcan y sirva más tarde. Las trufas congeladas se mantendrán de 3 a 5 días.

Trufas de chocolate, naranja y ajonjolí de Fran Costigan

Rinde: 20 a 24 trufas (1 pulgada)

Esta trufa de cremoso chocolate tiene una textura un poco más dura con una cubierta crujiente y con color. El tahini crudo es más dulce que cuando se tuesta y cualquier tipo es bueno.

Trufa ganache
4 onzas de chocolate oscuro proveniente del comercio justo (70 a 72 por ciento), picado muy finamente
Ralladura de la mitad de una naranja
3 cucharadas de jugo de naranja
¼
taza de sirope de agave
1 cucharada de tahini crudo o tostado, movido
1½ cucharadas de semillas de ajonjolí o sésamo natural, levemente tostadas

Foto por Steve LegatoColoque el chocolate un recipiente pequeño a prueba de calor.

Mezcle la ralladura de la naranja, el jugo y el agave en una olla pequeña. Cocine a fuego mediano hasta el punto de hervir.

Reduzca el fuego a bajo y añada el tahini, batiendo vigorosamente. La mezcla se espesará de inmediato. No se preocupe si la mezcla se ve rota o cuajada, se suavizará con la batida.

Cocine a fuego lento por 30 segundos hasta que esté brillosa y suave. Remueva del fuego y espere alrededor de 30 segundos hasta que no suelte vapor y luego vierta sobre el chocolate.

Cubra el envase con un plato. Espere un minuto y luego revuelva hasta que el chocolate esté completamente derretido. Nota: El ganache no quedará perfectamente suave.

Enfríe a temperatura ambiente, moviendo varias veces con espátula de silicón.

Pase con una cuchara a un envase llano y refrigere sin cubrir alrededor de 2 horas hasta que el  ganache esté firme. Se puede cubrir y refrigerar el ganache hasta por 1 semana.

Formando los centros de las trufas
Remueva el ganache del refrigerador. Use una cuchara para sacar del ganache una pieza de 1 pulgada y otra para empujarla de la cuchara. Cuando haya sido utilizada la mitad del ganache, haga rollitos de 1 pulgada de largos, lávese y seque sus manos tantas veces como sea necesario. (Si en algún momento el ganache se vuelve muy suave para darle forma, refrigere otra vez.)

Cubra y refrigere los centros de las trufas durante 15 a 25 minutos para que estén listos antes de dar la forma final con las semillas de sésamo.

Cubriendo las trufas
Mezcle las semillas en un recipiente pequeño. Espolvoree 2 cucharadas en un recipiente poco profundo.

Ponga unos pocos rollitos en el recipiente de las semillas de sésamo y ruédelos hasta que se recubran ligeramente. Apriete los extremos para formar un óvalo.

Coloque las trufas completadas en el refrigerador de 35 a 45 minutos.


Adaptado de Vegan Chocolate, por Fran Costigan, usado con permiso.

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