Encuentre su estilo de acondicionamiento físico

Entrenamientos que se adaptan a su personalidad



Mientras que algunas personas encuentran los entrenamientos repetitivos aburridos, a otras les gusta hacer rutinas predecibles en lugares habituales. Asegurarse que nuestros regímenes de acondicionamiento físico vayan con nuestra personalidad es parte integral para lograr que el ejercicio sea una parte consecuente de nuestro estilo de vida, un concepto que tiene tracción entre los expertos del ejercicio.

Jonathan Niednagel, fundador y director de The Brain Type Institute, en Mountain Home, Arkansas, y consultor atlético para equipos profesionales, explica en su libro, Your Key to Sports Success, que la comprensión de nuestro tipo de cerebro innato nos puede ayudar a determinar cuál deporte es el más adecuado para motivarnos. En el libro The 8 Colors of Fitness, de Suzanne Brue, ella aplica los principios del inventario de personalidad de Myers-Briggs para ayudar a los lectores a personalizar su programa de ejercicios. Susan Davis-Ali, Ph.D., radicada en St. Paul, Minnesota, coach profesional de mujeres trabajadoras, creó la encuesta Fitness Interest Profile para la cadena de gimnasios Life Time Fitness. Ella se basa en la investigación que sugiere que las personas que se comprometen en actividades apropiadas a sus personalidades disfrutan más de sus rutinas de ejercicios y tienen mayor probabilidad de mantenerse por más tiempo.

Identificar nuestra personalidad con el acondicionamiento físico puede ayudar a encontrar un programa que se adapte a nuestros intereses y ritmo. Con base en la investigación creciente, estas son seis categorías que evalúan y capturan la forma como podríamos sentirnos sobre el ejercicio; puede aplicar más de una.

Disciplinado y enfocado. Esta es una imagen a la que muchos de nosotros podríamos aspirar, a pesar de que no todo el mundo se ajusta a este molde. Estas personas son automotivadas y orientadas hacia una meta. Compromiso y aplicación van de la mano. Usan dispositivos para llevar registro del progreso, mantienen un diario o trabajan con un entrenador personal las rutinas de ejercicios dirigidas a medir el mejoramiento. Los de tipo disciplinado son, a menudo, madrugadores; comenzar el día ejercitándose es algo natural. Regímenes de ejercicios compatibles incluyen: rutinas cardio, intervalo y entrenamiento con pesas, correr, nadar y artes marciales.

Rutinas por afición. Si bien estas personas son disciplinadas y motivadas de alguna manera, tienden a ser más relajadas sobre las rutinas. Su clave del éxito es ser consecuentes. Les gusta el orden y la familiaridad en el entorno y la práctica del ejercicio, y pueden disfrutar de la lectura o ver una pantalla durante la rutina. Cualquiera que sea su enfoque preferido, ya sea un vídeo de entrenamiento favorito, un juego de vídeo en Wii Fit, un maestro o movimientos de Pilates memorizados, a estas personas les gusta mantenerse en esa rutina, incluso ejercitarse a la misma hora todos los días—a primera hora en la mañana o luego del trabajo—al encontrar que la regularidad puede crear hábito.

Consciente contemplativo. Las personas reflexivas disfrutan de actividades solas y silenciosas como distancias largas, correr bicicleta, senderismo y natación, lo que da oportunidades para mirar hacia adentro, a menudo sin tener que pensar mucho sobre los detalles físicos. El ejercicio les ofrece una oportunidad para despejar la mente y renovar el espíritu mientras fortalecen el cuerpo. Este tipo de personas gravitan de forma natural a ejercicios al aire libre, pero también pueden adaptarse a algunas prácticas en interiores, como el yoga, Pilates, tai chi e incluso karate, que incorporan un componente fuerte de mente y cuerpo. Las rutinas de ejercicio por lo general son suaves en lugar de intensas.

Jugar con los demás. Para muchas personas, el ejercicio es más divertido en compañía, combinando los beneficios sociales y acondicionamiento físico. Las conexiones y la camaradería los motiva a levantarse del sofá, acelerarlos y estar listos para arrancar. Ya sea un grupo de amigos comprometidos cantando durante aeróbicos en el agua o una clase de alto poder de cardio que compara notas, la motivación proviene, principalmente, de la presencia—un factor de rendición de cuentas—con los otros. Una clase de una hora durante el receso de almuerzo en un estudio cercano o gimnasio puede ser un receso divertido en un día de trabajo. En los fines de semana considere el golf, tenis, baile o un equipo de recreación local.

Competidor compulsivo. Mientras que el aspecto comunitario es atractivo, la mayor satisfacción para este tipo de persona proviene de la emoción y el desafío de la competencia. Tratar de ganar es la gran motivación, a diferencia de las personas que son disciplinadas y motivadas, que son felices en hacer lo mejor a nivel personal. Los equipos deportivos son alternativas naturales, incluidos el fútbol, rugby, ‘lacrosse’, baloncesto o natación, además del tenis o partidos de ‘racquetball’ y eventos de carreras.

Ávidos por la aventura. Es difícil para cualquier programa de ejercicio formal mantener la atención de los aventureros. Ellos buscan frescura y espontaneidad en los lugares para ejercitarse, actividades que mantengan su interés y animen el entusiasmo. Es crucial para este tipo aventurero el mezclar las cosas y no mantenerse en ninguna práctica de ejercicio. Los esfuerzos al aire libre, como caminar con raquetas de nieve o esquiar ‘cross-country’, patinaje o ciclismo de montaña, pueden ser de gran motivación. Pueden gravitar de variables como Nia, Zumba, ‘kickboxing’, bolas de ejercicio o yoga caliente. Una escapada al medio día para ejercitarse puede romper la rutina de trabajo. Su clave para mantenerse activos es mantener las cosas estimulantes.


Wendy Worrall Redal tiene su blog en Gaiam Life (Life.Gaiam.com), de donde se adaptó este artículo.

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