Cantando para despertar el mundo



Foto por Adrienne Koteen

Artículo adaptado de la película Song of the New Earth
 

Cuando yo era joven, recuerdo claramente la lectura The Boy Who Sang to the World, aunque más tarde me enteré que no existe. Lo leí en algún otro reino de la conciencia y en eso es en lo que me convertí.

Canté para el mundo, el sol, la luna, las estrellas y toda la vida. Canté en la iglesia y coros, y luego tomé la guitarra y el piano. Un día, un visitante en nuestra casa dijo: “Tú vas a sanar a mucha gente en este mundo con esa voz”.

Cuando asistí a la Universidad de Carolina del Norte, descubrí que la neuropsicología puede ser utilizada como un lenguaje para explicar experiencias místicas. Todo el tiempo estuve involucrado en el adiestramiento científico, también profundizando en el misticismo de Oriente, el yoga de la India, el taoísmo chino, la alquimia egipcia y el budismo tibetano. Estaba practicando cada meditación de cada tradición, algunas veces cinco horas al día; sin darme cuenta que estaba cambiando mi neuropsicología.

La investigación relacionada con el cerebro muestra que cuando se experimenta el sonido puro sin lenguaje, el lado derecho del cerebro se ilumina como un árbol de Navidad. Trabajé con investigación cerebral alrededor de 13 años mientras meditaba. Recibí nueva información sobre la geometría cerebral que reconocí como la geometría de la conciencia en su relación con el sonido y la emoción.

La música y el sonido son el idioma y la arquitectura del cosmos.


Comprendí que si enseñaba esto a otros observaría un cambio rápido y una mejoría en la función cerebral y en la creatividad, lo que ocurrió cuando hice tres pruebas beta en diferentes lugares. Un día estaba en California llevando a cabo un taller cuando estos sonidos llegaron a través de mí. Esto fue lo que dio lugar a mi trabajo actual.

Me vuelvo como un resonador acústico para la información que me está llegando. En el chamanismo, esto se llama ser la caña hueca. Me salgo del camino. En términos de las frecuencias cerebrales, entro en estado alfa en el que puedo estar atento para hacer lo que necesito vocalmente, en ese momento entrego mi voz a la energía.

Cuando trabajo como chamán con los tambores, los espíritus de los animales vienen a través de mi voz como lo hacen los seres de otras tradiciones. Me siento como una puerta o un chofer que mira hacia la parte de atrás para ver a quién llevo de pasajero. Vivo en dos mundos diametralmente opuestos. Uso la lógica sobre cómo veo las cosas y estoy fascinado con la neurología cerebral. Luego está este otro lado que está fuera de serie.

Nunca sé cuándo las ballenas van a aparecer. Como funciono en un estado alterado, puedo ver las ballenas jorobadas psíquicamente acercarse, hasta que una de ellas entra a mi campo energético. Subjetivamente, me vuelvo tan grande como una ballena y a la vez soy consciente de mi cuerpo físico. Tengo realidades duales y luego el sonido de la ballena emana a través de mí.

En una experiencia visionaria en mi cumpleaños número 40, surgió la pregunta: “¿Vas a cantar la canción de la nueva Tierra?” Creo que como especie no vamos a vivir mucho más si no cambiamos la forma como estamos viviendo y de eso es que se trata mi trabajo. Muchas personas están teniendo emergencias espirituales, sin embargo, como cultura, aún no tenemos un lugar para aprovechar su potencial. Lo que hago con los grupos es un tipo de sonido sanador, trabajar de forma colectiva con la energía de un grupo grande. Cada persona responde en forma única para ella, respirar hacia alguna emoción interior y hacer un sonido que sintonice con lo que siente adentro.

El sonido abre la conciencia. Si la conciencia es alta, la vida en la Tierra va a cambiar.


Algo sucede cuando las personas asisten a estos eventos. Se trata de la transformación y la belleza de poder entrar a lo desconocido para comulgar con un conocimiento y una inteligencia que cantará a través de su voz. Juntos veremos lo que vendrá más adelante.

Un mensaje importante que he recibido es que si queremos sobrevivir, debemos elevar el femenino de las cenizas creadas miles de años por tradiciones culturales y hacer que se unan el masculino y el femenino, no uno sobre el otro, sino en igualdad, y con esa unión crear un mundo nuevo.

El niño que le cantó al mundo ha crecido para cantar a un espacio que les permite a las personas crear sus esperanzas y sueños en existencia.


Tom Kenyon es psicólogo y músico adiestrado en hipnosis médica de Erickson y aprendizaje cerebral integral. Su práctica de 25 años en psicoterapia lo llevó a la formación del Acoustic Brain Research para estudiar científicamente la neuropsicología y la psicoacústica. Enseña taoísmo, hinduismo, alquimia egipcia y cristiandad esotérica. Ha sido autor de Brain States, muchos discos compactos y un nuevo documental sobre su viaje, Song of the New Earth (SongOfTheNewEarth.com).

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