Banquete feliz para todos

Rituales sabrosos que ayudan al espíritu de las fiestas



La temporada navideña tiene una multiplicidad de diferentes rituales espirituales, culturales y familiares. Celebramos, reflexionamos, regalamos y, claro está, festejamos. Por desgracia, los medios de comunicación también están repletos de consejos sobre cómo evitar las ricuras navideñas altas en calorías, dice la Dra. Michelle May, autora del libro Eat What You Love, Love What You Eat. Ella dice que para que nuestra cultura, dominada por la dieta, resuelva esta lucha con la comida, debemos también aprender a honrar su valor intrínseco. Hacer un ritual de la comida puede ayudar. Un estudio reciente publicado en la revista Psychological Science encontró que la participación en los rituales alimentarios evoca la atención plena que aumenta el disfrute de comer.

Pausa

El hambre, el medidor de combustible del cuerpo, se manifiesta en síntomas físicos como gruñidos estomacales o bajo nivel de azúcar en sangre, dice May, al citar una analogía útil: “Usted no conduciría por ahí y pararía en cada estación de gasolina que ve; primero cotejaría el medidor de combustible. Antes de abastecerse con alimentos, pause y coteje su medidor de combustible. ¿Estoy de verdad hambriento o esto es un deseo que viene de otra cosa?”

May sugiere practicar lo que ella llama en inglés el ‘FEAST-ing’: Primero, focalizarse en las sensaciones físicas, pensamientos y emociones; quizás tenemos sed en lugar de hambre, racionalizar que las comidas navideñas son especiales, o sentirse estresado o solo. Luego, explore por qué los sentimientos y los pensamientos están presentes, y luego acéptelos sin juzgarlos. Cree formas estratégicas de satisfacer la necesidad y tome un pequeño paso hacia el cambio.

Sabor

Las preparaciones complejas para una fiesta navideña importante pueden provocar ansiedad e impaciencia, a la vez sentimientos de añoranza o decepción cuando termina. Sarah Ban Breathnach, autora de libros de éxito en ventas como Simple Abundance y Peace and Plenty, recomienda permitir que la Navidad se desarrolle a su propio ritmo y que se celebre todo diciembre con un calendario de Adviento hecho en casa.

Haga una torre en forma de árbol con pequeñas cajas de fósforos o una guirnalda de pequeñas bolsas de yute agarradas con pinches de ropa. Coloque una almendra cubierta con chocolate orgánico en cada recipiente y use la delicia como una pequeña meditación diaria. “Entréguese al momento presente, saboree el lujo del pequeño bocado y experimente el placer de comer”, sugiere May. Considérelo como un símbolo de la dulzura de la temporada.

Conexión

“Los alimentos nos conectan con otras personas, nuestra herencia y la cultura”, dice May. Heather Evans, Ph.D., profesora de la Universidad de Queen y experta en historia culinaria navideña, radicada en Ontario, Canadá, sugiere crear un diario de alimentos de las tradiciones para reforzar una conexión con el pasado y aportar un legado sobre estos alimentos para el futuro. Pregúnteles a los abuelos sobre sus memorias culinarias de la niñez, busque en los libros de recetas de la familia o descubra nuevos platos que honran la herencia étnica de todos. Luego cree un libro de cocina navideña con recetas escritas a mano junto con las fotos favoritas y las historias.

Sincronía

Según una filosofía pagana, compartir los alimentos de temporada con los seres queridos durante el solsticio de invierno el 21 de diciembre simboliza la confianza compartida en la calidez y el regreso de la luz del sol. Comer alimentos calientes provee confort físico y el comer alimentos de temporada y locales nos conecta con la Tierra, señala May.

Sincronice el cuerpo y el espíritu con la temporada al guisar hortalizas, hornear panes, beber cidra caliente y té, y al comer nueces y frutas secas. “La repetición de alimentos predecibles es tranquilizador”, comenta Evans, “y celebra las transiciones de la naturaleza”.

Jugar

La divertida tradición victoriana ‘Domingo de Revolver’ (Stir-Up Sunday) está llena de diversión, misterio y atención plena, dice Ban Breathnach. Algún domingo de diciembre, haga que cada miembro de la familia revuelva la masa de un pastel especial de Navidad mientras declara su intención personal para el nuevo año. Eche una moneda limpia, un frijol o una baratija en la mezcla y hornee. Sirva con una ramita de acebo el Día de Navidad y la persona a quien le toque el amuleto de la suerte, será recompensada con un nuevo año próspero, positivo y pleno, según la tradición. Evans menciona que: “Este es un ritual enriquecedor para la salud y el espíritu de la familia”.

Dar

El Día de San Esteban ofrece algo más significativo para celebrar que las ventas post navideñas. Originario como una tradición renacentista inglesa que prosperó durante el siglo XIX, “el 26 de diciembre ofreció una oportunidad para que los terratenientes y las cabezas de familia dieran algo al personal de la casa y a los comerciantes locales”, dice Evans. “Es una tradición que vale la pena revivir para pausar, reflexionar sobre nuestra buena suerte y contribuir al bienestar de otros.”

Considere la posibilidad de servir una comida en un comedor de beneficencia, recoger alimentos u ofrecer una caja con delicias culinarias para alguna organización de ayuda a la comunidad en una estación de bomberos, correo o biblioteca. El Día de Navidad, dice Ban Breathnach: “Nuestros niños tienen el mundo a sus pies”. El Día de San Esteban provee una transición natural para ser caritativos.


Lane Vail es escritora independiente y bloguera en DiscoveringHomemaking.com.

 

Ricuras navideñas saludables

La creación de un repertorio de deliciosas comidas invernales puede ayudar a evocar salud, conciencia plena y deleite durante las fiestas navideñas. La Dra. Michelle May aconseja vincularse a todo el proceso de comer, incluyendo la planificación del menú, compras y preparación de los alimentos, con un espíritu de atención que añade una dimensión más profunda del placer de la experiencia. “Un pastel se convierte en mucho más que un pastel”, dice ella. “Se convierte en algo que crea la familia y disfrutan juntos.” Saboree estos rituales y recetas con sus seres queridos.

Bizcocho navideño

Este pastel de Navidad no tradicional no contiene alcohol, azúcar ni gluten. Su dulzura viene de las frutas; la harina de almendra provee humedad; y la vainilla, la canela, la nuez moscada y la esencia de naranja aportan una mezcla perfecta de sabores. Prepare el bizcocho con toda la familia como un ritual de domingo y manténgalo sellado en el refrigerador hasta el Día de Navidad. Sirva en pequeñas porciones a temperatura de ambiente o caliéntelo en el horno y sirva con flan de vainilla o yogur natural con un poco de miel.

Rinde 20 porciones

2½ tazas (600 gramos) de una mezcla de frutas secas picadas (pasas, ciruelas, higos, melocotones, grosellas, pasas sultanas y/o dátiles)
1 cucharadita de canela molida
¼ cucharadita de nuez moscada
1 cucharadita de extracto de vaina de vainilla
Zumo y jugo de una naranja orgánica
3 cucharadas de aceite de oliva
3 huevos orgánicos
2 tazas de almendras molidas (harina de almendra)
¼
taza de nueces (‘walnuts’)

Precaliente el horno a 300 F. Cubra los lados y la base de un molde redondo para bizcocho de 7 pulgadas con papel para hornear.

Combine las frutas secas, las especias, la vainilla, el zumo y jugo de naranja, el aceite de oliva y los huevos. Mezcle con la harina de almendra y las nueces, luego pase la mezcla al molde.

Hornee por hora y media. Inserte un palillo para ver si sale húmedo o limpio; sino, hornee por 30 minutos más. (Cubra de ser necesario para prevenir que se dore más de la cuenta.)

Cuando se enfríe, remueva del molde y guarde en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por un mes.


Cortesía de Teresa Cutter, autora del libro The 80/20 Diet y fundadora de TheHealthyChef.com.

Natilla perfecta

Rinde 6 porciones

Una natilla suave, también llamada crème anglaise, puede ser usada como la base para muchos postres. Puede añadir sabores con canela, nuez moscada, chocolate, cítricos, café y pistacho. Vierta esta natilla caliente sobre el bizcocho de Navidad o sirva como sale, como si fuera un ponche de huevo con un toque de brandy y nuez moscada espolvoreada.

2 tazas de leche de su elección (orgánica, almendra, coco, soja o arroz)
2 huevos orgánicos
2 cucharaditas de extracto de vainilla
2 cucharadas de sirope de arce orgánico o 1 cucharada de miel
1 cucharada de maicena o kudzu
Pizca de nuez moscada

Caliente la leche en una cacerola junto con la vainilla y la miel, traiga a un hervor y retire del fuego.

Bata los huevos y la harina de maíz en un recipiente de acero inoxidable hasta que unan.

Vierta la leche caliente sobre los huevos y bata.

Vierta la mezcla del huevo en la cacerola y cocine a fuego lento, revuelva con una cuchara de madera hasta que espese y cubra la parte posterior de la cuchara.

Remueva del fuego rápidamente y vierta de nuevo en el recipiente de mezclar.

Bata bien para enfriar un poco y suavice. Si aparece algún grumo, pase la mezcla por un colador.

Sirva caliente o fría. Para calentar una natilla fría, coloque el recipiente en un molde con agua caliente, revuelva y caliente lentamente.

NOTA: Para una natilla sin huevos, caliente 17 oz de leche de almendra con 2 cucharadas de miel o 100 por ciento de sirope de arce y 2 cucharaditas de extracto de vainilla hasta que casi hierva. Espese la mezcla con 2 cucharadas de maicena o kudzu. Termine espolvoreando nuez moscada.


Cortesía de Teresa Cutter, autora del libro The 80/20 Diet y fundadora de TheHealthyChef.com.

Poción al estilo de Melody Moonlight

Rinde 4 porciones

Esto nace de la historia de Melody Moonlight
32 oz de jugo de manzana
½ taza de hojas de albahaca santa
2 cucharadas de cáscara seca de naranja
2 cucharadas de romero seco
1½ cucharadas de cardamomo machacado
1½ cucharadas de raíz de jengibre seco
1 cucharada de hojas de menta secas
½ cucharada de nuez moscada
1½ palo de canela
13 gotas de cada una de estas esencias: flor de chicoria, flor de haya y cuarzo rosa
(todas disponibles en las tiendas de productos naturales)

En una olla grande, traiga el jugo de manzana a un hervor.

Añada los ingredientes y apague el fuego.

Lea la historia de Melody Moonlight en Tinyurl.com/LovePotionStory para infundir todo con la magia y el significado.

Cortesía de Andy Bottagaro, hacedora de pociones en Shine Restaurant & Gathering Place, en Boulder, CO.

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