Tomando un baño de bosque

El poder sanador de caminar entre árboles



“La naturaleza no golpea los tambores cuando estalla en flores, ni toca cantos fúnebres cuando los árboles sueltan sus hojas en el otoño. Pero cuando nos acercamos a ella con un espíritu correcto, ella tiene muchos secretos para compartir. Si últimamente no has escuchado el susurro de la naturaleza, ahora es un buen momento para darle la oportunidad”.

~ Osho, en Osho Zen Taro: the Transcendental Game of Zen


Como todos sabemos de forma innata, el pasar tiempo en la naturaleza es bueno para nuestro cuerpo, mente y espíritu. Es por eso que nos atraen los lugares verdes, las flores, los lagos, el aire fresco y el sol. Caminar por la naturaleza—con mucho aire fresco y ejercitándose en un escenario tranquilo—tradicionalmente ha sido recetado para la buena salud. Esto plantea una pregunta: ¿Cuánta sanación natural estamos sacrificando cuando pasamos la mayor parte de nuestro día en interiores?

En Japón, un grupo de investigadores médicos y organizaciones forestales afiliadas al gobierno apoyan la creación de centros de terapias del bosque, donde las personas disfrutan los senderos y las caminatas guiadas y también reciben chequeos médicos debajo de los árboles. Desde 1984, ellos han estado estudiando los beneficios de salud de caminar por el bosque, llamado

shinrin-yoku, o tomando un baño de bosque. Hoy día existen más de 30 lugares oficialmente designados.

En estudios relacionados, científicos de la Escuela de Medicina Nippon y de la Universidad de Chiba dieron seguimiento a cambios fisiológicos positivos en personas que caminan por el bosque comparado con los caminantes citadinos. Los primeros resultados fueron publicados en el  International Journal of Immunopathology and Pharmacology, European Journal of Applied Physiology y Journal of Biological Regulators and Homeostatic Agents. Los caminantes del bosque demostraron:

  • Menor concentración de cortisol en la saliva, conocida como la hormona del estrés
  • Baja presión arterial y ritmo cardiaco
  • Reducción en la adrenalina y norepinefrina, también hormonas relacionadas con el estrés
  • Aumento en la actividad y cantidad de las células asesinas naturales (NK-natural killer cells) que fortalecen el sistema inmunitario y de las proteínas anticancerígenas conocidas por combatir el cáncer.

Nuevos hallazgos

Los investigadores tienen la teoría de que los compuestos orgánicos llamados fitoncidas, producidos por los árboles y otras plantas como protección contra las enfermedades, insectos y hongos, también estaban produciendo células asesinas naturales en las personas que caminan en los bosques. En un estudio que expuso a los participantes a los fitoncidas mediante aceites aromáticos con un humidificador en un cuarto de hotel, los investigadores encontraron un aumento similar en los niveles de NK.

Un estudio de 2011 del Departamento de Higiene y Salud Pública de la Escuela de Medicina mostró que el resultante aumento en las células NK duró 30 días. Ellos concluyeron que una caminata mensual por el bosque puede ayudar a las personas a mantener altos niveles de NK protector y quizás incluso tener un efecto preventivo en la generación y progresión del cáncer.

Qing Li, Ph.D., profesor asistente que ha llevado a cabo varios de estos estudios, sugiere que las áreas más densas de los bosques son más efectivas en aumentar la inmunidad que los jardines y los parques de la ciudad. También informa que las concentraciones de fitoncida aumentan durante la estación de crecimiento del verano y disminuye durante el invierno, aunque todavía está presente en los troncos de los árboles, incluso cuando los árboles están perdiendo sus hojas por la estación.

Además, Li sugiere que las caminatas en el bosque deben llevarse a cabo a un ritmo pausado.  Para la reducción de estrés, estima que cuatro horas de caminata, que cubra unas generosas tres millas, o dos horas, cerca de 1.5 millas. Para efectos protectores contra el cáncer, menciona pasar tres días y dos noches con regularidad en un área boscosa.

 “Lleve agua y beba cuando tenga sed”, dice Li. “Encuentre un lugar que le satisfaga y siéntese y disfrute del paisaje”. Añade que el relajarse en una tina caliente o spa es la mejor forma de terminar el día en el bosque.

Li prevé un futuro en que los pacientes diagnosticados con alta presión o hipertensión puedan recibir una receta para un baño de bosque, pero resalta que el shinrin-yoku se considera preventivo, en lugar de terapéutico o medicina.

Aumentando el poder de la naturaleza

Michael Cohen, Ph.D., ecopsicólogo y director ejecutivo del Project NatureConnect, añade: “Si desea aumentar el efecto sanador de estar en la naturaleza, ayuda el cambiar la forma como piensa y siente sobre conectarse con ella”. Él ha puesto a los estudiantes a repetir la palabra ‘unidad’ cuando se encuentran ante atractivos naturales—sea un árbol, ave, riachuelo o brisa—hasta que se sienten que son parte de la naturaleza, no separados…parte de la sabiduría de sanación del planeta. Aún más, declara que: “El compartir ayuda a solidificar la experiencia y lo abre a una mayor sanación personal”.


Maggie Spilner, autora de Prevention’s Complete Book of Walking y Walk Your Way Through Menopause, dirige vacaciones caminando para su compañía, Walk For All Seasons.

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