Alimentando hábitos saludables

Su guía de 10 pasos para ayudar a sus hijos a desarrollarse



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No es fácil criar a los niños en el panorama actual saturado de medios de comunicación. Desde el televisor y los video juegos hasta la Internet y los dispositivos móviles, nuestros niños están expuestos a un flujo constante de mensajes publicitarios persuasivos que promueven la comida chatarra baja en nutrientes. Tanto la Academia Americana de Pediatría como la Asociación Americana de Psicología advierten que la influencia dominante de los medios de comunicación sobre las preferencias alimentarias de los niños aumenta el riesgo de desnutrición, obesidad y enfermedades crónicas más adelante en la vida.

Proteger a los niños contra las fuerzas de la publicidad y mercadeo puede parecer una batalla cuesta arriba, pero estas estrategias pueden ayudar a ofrecer  una base sólida para una buena salud.

1. Enseñe a los niños a ser listos con relación a los medios. Andrea Curtis, radicada en Toronto y autora del libro Eat This! How Fast-Food Marketing Gets You to Buy Junk (and how to fight back), dice, “Los niños no quieren ser engañados”.  Al mostrar a los niños cómo la industria alimentaria los engaña para que compren alimentos que dañan sus cuerpos y a la Tierra, podemos convertirlos en ‘detectives de los alimentos’ para que rechacen los alimentos procesados y las bebidas azucaradas.

2. Alimente la curiosidad de los niños sobre el origen de los alimentos. Lleve a los niños a los mercados de agricultores y fincas de su selección. Los cultivadores orgánicos reducen la exposición a residuos de pesticidas dañinos. Los niños pueden poner cara de disgusto frente a las espinacas del supermercado, pero se las comen con gusto cuando han participado en la siembra, cosecha y preparación. Esa es la historia detrás de libro de cuentos para niños, Sylvia’s Spinach, escrito por la autora Katherine Pryor, de Seattle.

3. Enseñe a los niños las recompensas que trae la siembra. Connie Liakos, dietista certificada con base en Portland, Oregón, y autora de How to Teach Nutrition to Kids, recomienda presentarle a los niños la magia de plantar semillas y la alegría de cuidar un huerto —incluso si solo es un tiesto con hierbas en un lugar soleado en una ventana o en un pequeño huerto comunitario.

4. Enseñe a los niños a cocinar. Teresa Martin, dietista certificada residente en Bend, Oregón, dice que aprender a cocinar nos libera de “ser rehenes de la industria de alimentos”.  Cree que cocinar es una habilidad tan esencial para la vida que deberíamos enseñarla junto con la lectura, la escritura y la aritmética en el kindergarten. Cuando cocinamos, controlamos la calidad y el sabor de los ingredientes. Además, cocinar juntos crea un vínculo entre padres e hijos. Invite a los niños a ayudar a planear y preparar comidas familiares y almuerzos escolares. (Recuerde poner una nota dentro de la lonchera con algunas palabras de amor y aliento).

5. Visite la biblioteca. Desde sencillos cuentos para niños sobre aventuras gastronómicas hasta libros básicos de cocina, las bibliotecas abren un mundo de inspiración y exploración culinaria. Busque historias sobre alimentos que estén en temporada para preparar platos juntos.

 6. Dé prioridad a las comidas familiares. Los niños que comen con sus familias están mejor alimentados, logran mayor éxito académico y son menos propensos a participar en conductas de riesgo. Las comidas familiares proporcionan tiempo para compartir valores, enseñar modales y disfrutar de conversaciones afectuosas. Para fomentar la paz y la armonía en la mesa, Liakos aconseja a las familias que “mantengan las emociones fuera de la comida y que se permita a los niños controlen la cantidad que comen”.  Establecer reglas que prohíban la crítica, la discusión y las pantallas (TV y teléfonos) durante la comida.

7. Rechazar las dietas. Pesar, avergonzar y poner a los niños en dietas restrictivas es una receta para desarrollar trastornos alimentarios. En lugar de estigmatizar a los niños llamándolos “obesos”, Liakos hace hincapié en crear hábitos alimenticios y de actividad saludables para toda la familia. Los niños pueden comer en exceso por muchas razones, incluyendo el estrés o el aburrimiento. Preste atención al aumento repentino de peso, que podría ser una indicación de que algo anda mal, dice.

8.  Encuentre o cree una “tribu” de padres que piensan como usted. Establezca grupos de juego con padres que compartan valores similares; abogar juntos para mejorar las políticas de alimentación escolar, establecer un huerto escolar o planificar excursiones en grupo.

9. Pase más tiempo en la naturaleza. La Academia Americana de Pediatría recomienda una hora diaria de actividad física.  Localice parques y senderos para caminar o andar en bicicleta para fortalecer el amor innato de los niños por su mundo natural. Según una investigación de la Universidad de Illinois, el tiempo con la naturaleza también ayuda a reducir los síntomas del trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

10. Proteja el sueño de los niños. La Academia Americana de Pediatría no aconseja el uso de televisores, computadoras y teléfonos inteligentes en los dormitorios de los niños. Los niños, dependiendo de su edad, necesitan de ocho a doce horas de sueño sin interrupciones cada noche para apoyar su salud física y mental, y ayudar a prevenir la obesidad. 

Recuerde, los niños están deseosos de pasar tiempo con los padres, de su amor y su apoyo.


Melinda Hemmelgarn, la “Detective de los alimentos, es una dietista galardonada y premiada, escritora y anfitriona de un programa de radio, radicada en Columbia, Missouri. Comuníquese en FoodSleuth@gmail.com.

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