Ellen Langer habla sobre cómo cambiar nuestro pensamiento cambia todo



Durante 40 años, Ellen Langer, psicóloga social, ha llevado a cabo investigaciones pioneras sobre el poder que tiene nuestra mente para formar la salud y el bienestar. El trabajo de Langer demuestra que al cambiar como pensamos y creemos se puede transformar, no solo nuestra experiencia, sino también nuestro cuerpo —una idea radical que ahora es común entre los neurocientíficos. Sus experimentos poco convencionales a menudo involucran trucos mentales: llevar 20 años atrás los pensamientos subjetivos de las personas de edad avanzada para revertir las métricas objetivas del envejecimiento; fomentar la pérdida de peso e incluso cambiar los niveles de azúcar en la sangre en los diabéticos mediante la aceleración o desaceleración del tiempo percibido durante una sesión de un juego de video.

Cariñosamente conocida como la “madre de la atención plena”, Langer fue la primera profesora en obtener la permanencia en el departamento de psicología de la Universidad de Harvard. Es una prolífica escritora y científica, ha sido autora de más de 200 artículos y 11 libros, incluidos: Mindfulness; The Power of Mindful Learning; On Becoming an Artist: Reinventing Yourself Through Mindful Creativity; y Counterclockwise: Mindful Health and the Power of Possibility. Langer vive, pinta, trabaja y observa el mundo desde Cambridge, Massachusetts.

¿Qué es el aprendizaje consciente y cómo podemos practicarlo mejor?

Todo aprendizaje es consciente; la única manera de aprender es notando las cosas nuevas.  Cuando dejamos de observar y nos metemos en la cabeza preguntándonos si la contestación era correcta o si respondimos con la suficiente rapidez, salimos del modo de aprendizaje y entramos en la falta de sentido, donde ningún aprendizaje puede realmente tener lugar.

Parte de lo que hace que el viaje sea emocionante, por ejemplo, es que estamos preparados para experimentar cosas nuevas y prestar atención a ellas, pero en realidad, la novedad nos rodea en todo momento, sin importar dónde estemos. Lo que nos hace estar despistados es la noción equivocada de ya conocer, cuando todo está siempre cambiando.

¿Qué técnica, con o sin meditación, podemos adoptar para cambiar nuestra actitud y hábitos mentales para reducir el estrés y aumentar la felicidad y la salud?

La mayoría de la falta de atención o despiste ocurre por defecto, en lugar de por diseño, Si todos nos damos cuenta de que a través de la atención plena podemos ver mejor, sentirnos mejor, sentirnos mejor recibidos y hacer mejor la cosas —todas estas aseveraciones están apoyadas por la investigación científica— no sería difícil elegir.

La meditación es una herramienta que nos lleva al simple acto de notar las cosas de manera intencional, pero muchas rutas conducen a ese destino. Una manera de aprender conscientemente es aprender condicionalmente; ver el mundo como “parece que” y “podría ser”, que es muy diferente a “es”.

Si reconocemos que las evaluaciones ocurren en nuestra cabeza en lugar del mundo externo, mucho de nuestro estrés se disiparía. La negatividad y el estrés son típicamente el resultado de reflexiones distractoras sobre cosas negativas que pensamos son inevitables. Si solo nos preguntamos por qué el temido evento podría no ocurrir, estaríamos menos estresados. Entonces, si nos preguntamos cómo esto podría ser algo bueno si esto ocurriera, nuevamente el estrés disminuiría.

¿Cómo los constructos mentales que atribuimos a nuestras experiencias afectan los resultados de la salud y del bienestar?

Los constructos mentales son posiciones que consideramos como certezas aceptadas. Cuando un médico hace un diagnóstico, la mayoría de las personas lo toman como una certeza y actúan en conformidad. Suponiendo que el dolor disminuya o el fracaso sea inevitable puede causar que la persona pierda las esperanzas de la recuperación completa. Pero la ciencia solo sugiere probabilidades, y si entendemos esto, trabajaremos para lograr una solución.

Tenemos una tremenda cantidad de control sobre nuestra salud que no exploramos. Los placebos son los medicamentos más fuertes que existen hoy día que demuestran este hecho. Inicialmente, los placebos fueron mal vistos por la industria farmacéutica porque un medicamento no podía ser vendido en el mercado si un placebo era igual de efectivo. Cuando alguien le da una píldora y usted se mejora, no por la píldora sino por sus creencias, se da cuenta de que lo que está en el camino hacia la sanación es su propia actitud o mentalidad.

¿Cómo ha visto estos principios manifestarse en su vida?

Mi fascinación con la capacidad de nuestra mente de cambiar la salud comenzó cuando desapareció el cáncer de seno en fase de metástasis de mi madre, un hecho que el mundo médico no podía explicar. Desde entonces, mi propio pronóstico relacionado con un tobillo destrozado, anuló el de un médico del Hospital de Enseñanza Beth Israel afiliado con la Escuela de Medicina de Harvard, afirmando que siempre caminaría con cojera y nunca jugaría al tenis de nuevo.

Mi misión que sale de estas dos experiencias es determinar cómo podemos aplicar nuestras capacidades mentales para aumentar el control de nuestra salud y bienestar.


Comuníquese con la escritora April Thompson, en Washington, D.C., en AprilWrites.comConozca más en EllenLanger.com.

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