Joe Dispenza habla sobre el poder de la sanación solo con el pensamiento

Sin drogas o cirugía



La mayoría de nosotros estamos familiarizados con el efecto placebo, esto es cuando ocurre la sanación luego de que solo se le ha dado al paciente una pastilla de azúcar que la persona cree es medicina.

Joe Dispenza, investigador y quiropráctico radicado en Olympia, Washington, conoce el valor del efecto placebo desde su propia experiencia. Cuando su columna quedó destrozada durante una carrera de triatlón en 1986 debido a que fue atropellado por una camioneta mientras corría en su bicicleta, él tuvo, en ese momento, una buena imagen mental de lo que había sucedido. Los doctores consultados proclamaron un pronóstico sombrío y ofrecieron un procedimiento quirúrgico arriesgado como su única oportunidad para volver a caminar.

Salió del hospital contra el consejo de sus médicos y pasó los siguientes tres meses reconstruyendo su columna, mental y físicamente. Su historia es una de esperanza para la sanación de otros, la que ha detallado en su último libro, You Are the Placebo: Making Your Mind Matter.

¿Cómo fue que ocurrió su sanación?

Por dos horas dos veces al día entré dentro de mí y comencé a crear imágenes con el resultado que quería obtener: una columna totalmente sanada. Nueve semanas y media luego del accidente, me levanté y caminé, completamente recuperado—sin haber tenido un yeso o cirugías. Regresé a mi práctica de quiropráctico de la que estuve fuera 10 semanas y comencé a entrenar y levantar pesas otra vez mientras continuaba mi régimen de rehabilitación en la semana 12. Ahora, a los casi 30 años del accidente, honestamente puedo decir que raras veces me da dolor de espalda.

¿Cómo su enfoque difiere de la mente sobre la materia?

Es el mismo. Tantas personas han sido condicionadas a creer que la mente y el cuerpo son cosas separadas. Nunca existe un momento cuando la mente no influye en el cuerpo y viceversa. La combinación es lo que yo llamo un estado del ser.

¿Cómo trabaja el efecto placebo?

Piense en la idea de dar a alguien una píldora de azúcar, solución salina o cirugía falsa. Un cierto porcentaje de esas personas lo aceptarán, creerán y se entregarán—sin análisis—a la “idea” de que están recibiendo una sustancia o tratamiento real. Como resultado, ellos programarán sus sistemas autonómicos nerviosos para manufacturar la misma composición farmacéutica del medicamento para que coincida con la sustancia o el tratamiento real. Pueden hacer sus propios antidepresivos y medicamentos contra el dolor. La sanación no es algo que sucede fuera de usted.

¿Puede citar ejemplos de enfermedades en las que ocurrió la autosanación y que han sido validadas científicamente?

Hay un poder increíble en la mente humana. Los pensamientos de algunas personas pueden curarlos e incluso, algunas veces, acelerar su muerte.

En el primer capítulo de You Are the Placebo cuento la historia sobre un hombre que murió luego de haberle dicho que tenía cáncer, a pesar de que la autopsia reveló que había sido mal diagnosticado. Una mujer plagada con una depresión por décadas mejoró dramática y permanentemente durante un estudio de un medicamento antidepresivo, a pesar del hecho de que estaba en el grupo que recibía el placebo. Un puñado de veteranos que participaron en un estudio de la Universidad de Baylor, anteriormente con problemas de osteoartritis, fueron curados milagrosamente por cirugías de rodilla falsas. Además, los científicos han visto cirugías de desvío coronario falsas que resultaron en la sanación del 83 por ciento de los participantes 

(New England Journal of Medicine). Un estudio de la enfermedad de Parkinson llevado a cabo en la Universidad de la Columbia Británica midió mejor coordinación motora para la mitad de los pacientes luego de una inyección placebo. Todos fueron curados solo con el pensamiento. La lista es interminable.

He sido testigo de la sanación de muchas personas que han usado el mismo principio de la respuesta placebo, una vez entendieron cómo, desde cáncer, esclerosis múltiple, lupus, condiciones de la tiroides y síndrome del colon irritable.

¿Cómo una persona común y corriente puede dar ese salto cuántico y encontrar la sanación?

Muchos de nosotros estamos reconociendo que en lugar de vivir en el pasado podemos crear nuestro propio futuro. Requiere cambiar algunas creencias condicionadas de largo tiempo y la voluntad de salir a un estado poco familiar, incómodo, no predecible que es consecuente con vivir lo desconocido. Esto pasa a ser el lugar perfecto desde donde ocurre el cambio.

Recomiendo una meditación que cree cambios fisiológicos en el cerebro y a nivel celular, de 45 a 60 minutos diarios. Las meditaciones para cambiar las creencias y las percepciones están disponibles en mi página Web o las personas pueden grabarse ellas mismas luego de leer los textos impresos al final de mi libro.

En la medida que intercambiamos las creencias autolimitantes, comenzamos a incorporar nuevas posibilidades.


Joe Dispenza es presidente del Life University Research Council, miembro de la facultad de la International Quantum University for Integrative Medicine, Omega Institute for Holistic Studies y del Kripalu Center for Yoga and Health. Visite DrJoeDispenza.com.

Conéctese con la autora de libros de salud natural Kathleen Barnes en KathleenBarnes.com.

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