Súper inmunidad para los niños

Formas fáciles de mantener a un niño saludable siempre



A todos nos encantaría que nuestros hijos tuvieran que perder menos días de clases por enfermedad, pero, ¿y si también al fortalecer su sistema inmunitario pudiéramos evitar el desarrollo de una enfermedad grave?
 

“Durante la niñez, cuando el sistema inmunitario aún está en desarrollo, es el mejor momento de preparar el camino para una mejor salud y mayor resistencia”, indica el Dr. Joel Fuhrman, médico de familia e investigador en el campo de la nutrición en Flemington, Nueva Jersey, y autor de Disease-Proof Your Child. “Una dieta y estilo de vida saludables pueden ayudar a los niños a evitar enfermedades de la niñez como catarros, infecciones de oído y alergias, al igual que garantizar mayor resistencia contra las enfermedades en el futuro.”  

Concéntrese en alimentos de alta calidad

Las frutas y los vegetales son ricos en fotoquímicos, sustancias que mejoran la función de las células inmunitarias y protegen contra enfermedades. En un estudio publicado en el Journal of Epidemiology & Community Health, los niños que consumieron más frutas tuvieron un riesgo 38 por ciento menor de desarrollar cáncer en el futuro. Entre las frutas, las fresas, cerezas, ciruelas y granadas son las más potentes y las que más fortalecen el sistema inmunitario. Con respecto a los vegetales, consuma más vegetales de hojas verde oscuro, tomates, zanahorias y crucíferos como el brécol y la coliflor. También debe incluir granos integrales y grasas saludables como las de las nueces, las semillas y el aguacate, indica Fuhrman.

Las calorías repletas de azúcar suprimen la actividad de los glóbulos blancos para combatir infecciones, explica el Dr. Alan R. Gaby, de Concord, New Hampshire, autor del libro de texto Nutritional Medicine. Incluso los endulzantes naturales como la miel y el jugo tienen efectos similares cuando se consumen en exceso, recalca. Trate opciones más saludables como una ensalada de frutas de granada y kiwi; mezclas de nueces con almendras, arándanos secos y palomitas de maíz hechas en una máquina de aire caliente y humus con tiritas de pimiento morrón y zanahorias pequeñas.

Identifique las alergias

Las alergias y la sensibilidad a los alimentos pueden afectar el sistema inmunitario ya que aumentan la inflamación en el cuerpo y, muchas veces, es necesario obtener la opinión de un especialista de la salud para combatirlas. “Cada vez que hay inflamación adicional, el cuerpo tiene menos energía disponible para mantener el sistema inmunitario funcionando como debería”, señala el Dr. Fred Pescatore, quien vive en Nueva York y es autor del libro The Allergy & Asthma Cure. “Es como poner el tipo equivocado de gasolina al automóvil… afecta su desempeño.”

Complemente con suplementos

Los probióticos pueden fortalecer la función inmunitaria en los niños, ya que estimulan los glóbulos blancos y reducen la inflamación, indica el Dr. Gary B. Huffnagle, Ph.D., profesor de investigación inmunitaria en la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan. Los probióticos son especialmente útiles contra las alergias, las diarreas y las infecciones del tracto respiratorio.  

Comience con yogur: Sirva con cereal; mezcle con guineos (bananos) majados y congele en cubetas para una merienda refrescante o haga batidas de yogur sin azúcar y sin lácteos y fresas congeladas. O considere un suplemento de Lactobacillus acidophilus; la meta son 5 mil millones de CFU al día de lactobacillus o bifidobacterium.

Diga a sus hijos que se van enfermar y así será. Por el contrario, asuma una actitud de bienestar y ayúdelos a aprender que tienen que tomar control de sus propias vidas.


La ashwagandha (Withania somnifera), una hierba ayurvédica, fortalece la inmunidad al apoyar y balancear la función suprarrenal, explica el Dr. John Douillard, Ph.D., quiropráctico, médico ayurveda de Boulder, Colorado, y autor del libro Perfect Health for Kids. Las glándulas suprarrenales producen cortisol y la producción excesiva de esta hormona, conocida como la hormona de “pelear o huir”, afecta la inmunidad. La ashwagandha es particularmente útil para prevenir catarros y también puede usarse cuando un niño tiene estrés o está cansado. Para los niños de seis a 12 años, administre 500 mg por día con el desayuno; los niños de 12 años o más pueden tomar 1,000 mg al día.

Estabilizar los cambios hormonales

“La pubertad y la adolescencia están marcadas por cambios dramáticos y oleadas de hormonas”, explica Richard Shames, de Sebastopol, California, coautor de Feeling Fat, Fuzzy, or Frazzled? “Esto es importante respecto al desarrollo del sistema inmunitario. Como el sistema inmunitario está directamente relacionado con las influencias hormonales, cualquier desbalance afecta la inmunidad en general.” Shames recomienda selenio –un antioxidante potente que fortalece el sistema inmunitario– para ayudar a balancear las hormonas. Para los niños de ocho a 18 años, la meta debe ser 100 mg por día.

Deje que se ensucien

“Cuando un niño está expuesto al sucio y los gérmenes, el sistema inmunitario responde tratando de eliminar esas bacterias del cuerpo, lo que fortalece el sistema inmunitario”, indica Jane Sheppard, propietaria de HealthyChild.com y directora ejecutiva fundadora de la Asociación Holística Pediátrica.   

Evite los jabones, limpiadores y gel antibacterianos; la mayoría contiene el químico triclosán, que algunos investigadores sospechan contribuye al desarrollo de bacterias resistentes a antibióticos. En vez, use un gel antibacteriano natural o haga uno. Combine agua de hamamelis o alcohol, aceite del árbol de té y aceite esencial de lavanda y tendrá su antibacteriano natural.

Manténgase en el sol

“El sol es nuestra fuente principal de vitamina D, la cual tiene numerosos efectos en el sistema inmunitario”, explica Fuhrman. “Dependiendo del tono de su piel y el clima local, 15 minutos de exposición al sol al día conduce a la producción natural de cantidades suficientes de vitamina D.” Si sus hijos tienen la piel oscura o si vive en una región de mucha nubosidad, puede que necesiten suplementos de vitamina D, por lo menos 200 IU al día.

Ríase

“Usted puede dar a sus hijos los mejores alimentos y la mejor nutrición, pero si tienen una tristeza subyacente, su sistema inmunitario sufrirá”, indica Sheppard. “Cuando uno está feliz y se ríe, el cerebro libera químicos que aumentan la inmunidad.”


Lisa Turner es una escritora de salud de Colorado.

Edit ModuleShow Tags

Add your comment:
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags