Perros acuáticos

Ya sea en una piscina o un lago, a los perros les encanta lanzarse al agua



Los deportes acuáticos para perros pueden ser de dos tipos: diversión o reconocimiento. Los distintos medios pueden ir desde una piscina para adultos o una para niños hasta un lago, río o el océano. Todos ofrecen formas beneficiosas de ejercitarse tanto para el cuerpo como para el cerebro.
 

Algunos perros parecen haber nacido para nadar, mientras que otros aprenden a disfrutarlo y otros, se conforman con mirar. Todo depende del temperamento, la raza, el cuerpo y los niveles de energía y confianza, al igual que del adiestramiento.  

No a todos los perros les gusta nadar, explica Eileen Proctor, experta en estilos de vida de las mascotas en Denver, Colorado, así que vaya poco a poco. “Una de las primeras cosas que tiene que hacer es conseguirle un salvavidas para mantenerle la cabeza fuera del agua”, aconseja. “Una vez se acostumbre a tenerlo puesto, si es en una piscina, enséñele a entrar y a salir siempre del agua por las escaleras.”  

Michelle Yue, adiestradora profesional de perros en Washington, D.C., lleva a su perro, Max, a una piscina exclusiva para perros dos veces al mes. En el Canine Fitness Center, en Annapolis, Maryland, Max nada en una piscina mientras sus amigos nadan en otra. Para evitar posibles peleas, la política de la compañía solo permite que perros de una misma casa naden juntos.

Michelle Yue and Max ~ foto por Sam Matlick “A Max le encanta que le tiren bolas para atraparlas en el agua”, explica Yue. “No le gusta zambullirse, pero si la bola se hunde, allá va él a atraparla. Es un tiempo de diversión de bajo impacto, pero en el que se hace mucho ejercicio y es lo único que puede cansar a un pastor alemán de dos años.”   

La destreza de atrapar bolas de forma dirigida puede describirse como un nivel avanzado de atrapar y traer. Se colocan varios juguetes o pesas de goma en el fondo de la piscina y el adiestrador le indica al perro que los busque. Uno de los ejercicios que más destrezas requiere es el siguiente: una persona lanza cinco objetos flotantes, como bolas de tenis o muñecos al agua.  El perro tiene que encontrar, indicar y traer la bola que su dueño le lanzó.  

Otras opciones divertidas son enseñar a un perro a halar una balsa en una piscina o nadar junto a su amo. En un ejercicio acuático más complejo de agilidad, el perro nada en círculos alrededor de su amo antes de nadar en zigzag de forma sincronizada entre marcadores flotantes.  

Ernie, un labrador retriever de 95 libras que vive con Sierra Prause y Jaron Clinton en Phoenix, Arizona, navega en el kayak de Clinton en el área de almacenaje. Ernie llegó a ellos a la edad de cuatro años y siempre le ha encantado tirarse al agua y nadar al lado de sus amos. “Ernie es famoso porque puede atrapar y traer dos bolas de tenis al mismo tiempo”, explica Prause. “En su antigua casa no le permitían entrar a la piscina y ahora es feliz porque se puede lanzar a la piscina después de sus dos caminatas diarias.”

Maria Schultz, autora de How to SUP with Your Pup, disfruta de hacer surf con remo con sus pastores australianos Riley y Kona en ríos cerca de su hogar en Fredericksburg, Virginia. Ella y Riley aprendieron juntos en la sala de su casa. “Traje la tabla a la casa y le enseñé a Riley cómo subirse y bajarse, dónde sentarse o acostarse en la tabla y a relajarse”, indica. “Me olvidé que el piso de la sala no se mueve. Así que Riley se sorprendió cuando se montó en la tabla y descubrió que se movía todo debajo de él.” Riley fue muy buen estudiante y en una semana sabía cómo navegar.

A Kona se le hizo más difícil. “Lo más importante es tener paciencia, hacer que todo sea divertido y positivo”, recomienda. “Sepa qué motiva a su perro. Riley lo hace por comida, Kona por reconocimiento.”  

Para los perros más aventureros, Loews Coronado Bay Resort, en San Diego, ofrece clases de una hora de surf para los huéspedes caninos. Los cursos están a cargo de instructores del Coronado Surfing Academy, el único requisito es que el perro disfrute del agua. Claro está, también se proveen pantaloncitos cortos y una bandana para que Fido se sienta como todo un surfista.  

Disfrutar del clima cálido en un agua refrescante con el mejor amigo del hombre provee la diversión perfecta para los perros y sus dueños durante los días cálidos de verano.  


Para más información, visite CanineWatersports.com.

Sandra Murphy escribe desde Missouri. Conéctese en StLouisFreelanceWriter@mindspring.com.

foto por John Schultz

Sugerencias de seguridad en el agua para perros

Primero, verifique si las piscinas de la comunidad permiten perros para sesiones especiales. Muchos ofrecen esta actividad para ayudar a recaudar fondos durante los periodos fuera de temporada. Asegúrese de que la mascota sea sociable y lleve puesto un salvavidas.  

Los mejores nadadores son los perros como el terranova, labradores retrievers, perros de agua portugués, poodles y spaniels, en comparación con los de hocico corto y vías respiratorias pequeñas. Hay razas que no se adaptan bien al agua, como los perros escoceses por sus cuerpos corpulentos y los perros salchichas por sus patas cortas.  

El Dr. Jules Benson, vicepresidente de Veterinary Services en Petplan Pet Insurance, en Newtown Square, Pensilvania, enumera tres reglas claves de seguridad: Esté atento a las señales de cansancio, como dificultad para mantenerse a flote o dificultad para respirar y a señales de infección como vómitos, diarrea o fiebre debido a bacterias peligrosas presentes en algunos cuerpos de agua. Y nunca deje que beban agua salada. Ingerir agua salada puede causar un desbalance de electrolitos y provocar deshidratación, daño cerebral, insuficiencia renal e, incluso, la muerte.  

La experta en mascotas, Eileen Proctor, recomienda aplicar bloqueador solar en la nariz y las orejas del perro antes de salir a nadar y colocarle un salvavidas antes de entrar al agua o si está cerca del agua. Siempre asegúrese de que el perro esté bien adiestrado y venga cuando lo llaman, que suelte cualquier cosa que encuentre y que descanse para rehidratarse y descansar.

Supervise de cerca a los perros cuando estén nadando y asegúrese de que no tomen agua. Si un perro no se atreve a entrar al agua, déjele la cadena no retractable puesta para que sienta que puede recibir ayuda de necesitarla y se sienta confiado. Nunca deje a un perro solo en una piscina. Establezca una señal clave para entrar y salir del agua y úsela antes de que el perro se canse demasiado. No permita que un perro suba por la escalera de la piscina para salir ya que podría resbalar y hacerse daño y sentir pánico.

Si está en un bote, téngalo en un lugar donde no haya hélices funcionando, mallas donde se pueda enredar o muchas personas remando. Y siempre manténgalo con una cadena no retractable puesta o enséñelo a nadar a su lado. Enjuague la piel cada vez que sale del agua para eliminar el cloro, las bacterias, el sucio o la sal y luego séquele las orejas por dentro y por fuera. 

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