Las guarderías verdes

Lo que es bueno para los niños es bueno para el mundo



Con niños especialmente susceptibles a los gérmenes, con sensibilidad a los químicos y alergias, tiene sentido el poder asegurar que el cuidado que se ofrece a los niños en las instalaciones de una guardería se extiende a su integridad ecológica.


Cuando Denise Adusei, de la ciudad de Nueva York, fue incapaz de encontrar una escuelita preescolar que incluyera los criterios que buscaba, se decidió a crear el Peartree Preschool, un centro de cuido para niños de dos a cinco años que funcionara todo el año. “Un centro de cuidado ecoamigable es más que pintura no tóxica, alimentos orgánicos y jabones sin olor. Es también lo que no se ve”, dice Adusei.

“Primero buscamos un edificio con mucha luz natural cerca del Parque Central. Manhattan tiene una tasa alta de alérgenos, por lo que seguimos adelante con una inspección ambiental  minuciosa en lo que aparecía un edificio ideal”, recuerda Adusei. Los inspectores arrancaron azulejos del piso, abrieron las paredes para cotejar si había moho y recogieron muestras. “Cuando descubrieron signos de derrame de petróleo en el sótano, supimos que no era seguro para los niños. Seguimos buscando hasta que encontramos el edificio correcto con grandes ventanas, cerca del parque y ambientalmente seguro”, dice ella, al señalar que sus propios hijos asisten ahora a Peartree.

Paul E. McGinniss, coach del preescolar, quien también tiene un blog en NewYorkGreenAdvocate.com, dice: “La creación de un huerto en el lugar y relacionarse con los agricultores locales o la agricultura apoyada por la comunidad para proveer alimentos frescos y saludables es una gran manera de educar a los niños mediante actividades educativas. En el Valle del Hudson de Nueva York, donde vivo, hay un movimiento para educar de la granja a la escuela. Todos debemos saber de dónde provienen los alimentos”, dice, haciéndose eco de otra piedra angular de la guardería.

En Madison, Connecticut, Tina Pascoe, enfermera, abogada y consultora de salud, cofundó el programa nacional Nurses for Day Care. El personal descubrió que muchos niños tienen sensibilidad a los conservantes de la mostaza o kétchup, ciertos aceites en el jabón, la pintura o gases de los productos de limpieza y químicos que retardan el fuego que se encuentran en las alfombras nuevas.

“Estamos impulsando que toda la escuela sea ecoamigable, no solo en el salón de clases, con los niños sensibles o alérgicos en mente”, dice ella. “Estamos dispuestos a hacer lo que sea, como proveer menús especiales, prohibir los perfumes y el cigarrillo, y solo utilizar toallitas desinfectantes o cloro durante la limpieza nocturna.” Pascoe trabaja personalmente con alrededor de 80 instalaciones a través del estado.

The Cottages at Michaels Learning Center, en Sarasota, es la primera escuela en ganar el Nivel Tres de Escuelas Verdes y una certificación de cuidado infantil del National Green School Coalition y opera el único programa de cuidado infantil ecoamigable. Niños de seis semanas hasta  kindergarten se benefician. Incluso, la escuela lleva a cabo pruebas de radón con regularidad. La dueña y directora, Michelle Ireland, afirma: “Es causa y efecto. Una de las cosas que enseñamos a nuestros niños es cómo nuestras acciones impactan el mundo”.

Mark Stedelbauer, vicepresidente de mercadeo en eWater Advantage, en Raleigh, Carolina del Norte, se esfuerza por informar a los administradores de las guarderías sobre el valor de utilizar agua electrolizada en lugar de productos de limpieza. Una corriente eléctrica que pasa a través de una mezcla de agua del grifo y minerales cambia la naturaleza básica del agua. Un nivel bajo de pH crea una solución desinfectante; un pH más alto tiene como resultado ser un removedor de grasa. Ambas soluciones limpian, matan los gérmenes sin los vapores, residuos o desencadenantes de alergias.

“A menudo, el costo combinado de electricidad, agua y suplementos de minerales utilizados es menos que lo que se gastaría en múltiples productos de limpieza”, señala Stedelbauer. Puede ser creado por el medio galón en una unidad del tamaño de una tostadora en el mismo lugar y ha sido aprobado por la Agencia de Protección Ambiental, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (para el uso en carnes) y la Administración Federal de Drogas y Alimentos (para uso en los vegetales). Además, el agua electrolizada no daña la ropa ni la piel.

Las seis instalaciones de Creative Minds Learning Centers han sido reconocidas por el Programa de Calidad de Oregón entre las 25 principales escuelas en el estado. Ellos compran energía renovable de fuentes como el aire, solar y biomasa. En la escuela, hacen composta, huertos sostenibles, recolectan agua y reciclan.

Los preescolares Nature en los Estados Unidos, alrededor de 30 y en crecimiento, utilizan los centros naturales comunitarios como parte de su programa de aprendizaje regular (Tinyurl.com/NaturePreschools). Por lo general, los niños están afuera durante 45 a 90 minutos al día si lo permite el clima y las actividades flexibles les permiten investigar sus propios intereses de una manera segura. Las exploraciones diarias desarrollan valiosas destrezas como lo son la observación, clasificación y experimentación.

Los niños que asisten a guarderías verdes pueden apreciar directamente cuán saludables y ambientalmente importantes son las decisiones para hacer que su presente y futuro sea seguro. El contarles a sus padres sobre experiencias escolares es un bono natural.


Avery Mack es una escritora independiente radicada en St. Louis, MO. Comuníquese a través de AveryMack@mindspring.com.

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