Los mejores suplementos para los niños

Las opciones correctas ayudan a que los niños se desarrollen bien



Ahora que los niños regresan al salón de clases, los padres pueden ayudar a que tengan un buen comienzo dándoles suplementos claves. A continuación algunos de los más recomendados por los expertos.
 

Desarrollo del cerebro

Ácido docosahexaenoico (DHA). Como las membranas de las células nerviosas del cerebro están compuestas de grasa, la ingesta de una grasa saludable –como DHA– ayuda a mantenerlas ágiles y flexibles para que puedan liberar neurotransmisores, lo que aumenta la capacidad mental de los niños. “La atención, concentración, eficacia del rendimiento intelectual y memoria, todas dependen de que las células trabajen eficazmente y el DHA ayudará”, indica Randall Neustaedter, médico en medicina oriental y autor de The Holistic Baby Guide.Un estudio contemporáneo publicado en Clinical Pediatrics descubrió que los niños de 4 años que ingirieron 400 mg al día de DHA durante cuatro meses mostraron mejoría en la comprensión oral y las destrezas de adquisición de vocabulario.

Ya que encontrar una dosis efectiva de DHA puro (por lo menos 300 mg al día) puede ser difícil, el Dr. Robert Rountree, coautor de Smart Medicine for a HealthierChild, recomienda administrar aceite de pescado líquido en una dosis diaria para niños de 800 a 1,500 mg en una proporción de 60 por ciento de ácido eicosapentaenoico (EPA) a 40 por ciento de DHA.“El EPA antiinflamatorio puede ayudar con las alergias y la inflamación debido a catarros y otros virus que los niños contraen”, explica Neustaedter.

Las algas pueden ser un sustituto vegetal para el aceite de pescado, continúa explicando Neustaedter, pero contiene solo DHA, no EPA. Otra opción vegetariana, el aceite de Echium, se convierte en EPA dentro del cuerpo en un nivel de uno a uno, pero no en DHA. El aceite de linaza es mayormente ácido alfa linolénico (ALA), que se convierte en DHA y EPA en una proporción de solo 3 a 7 por ciento.

Fosfatidilserina (PS, por sus siglas en inglés). Esta forma de grasa facilita la comunicación entre las células del cerebro. “Es una sustancia natural que su cerebro produce”, indica Neustaedter.Sumamente reconocida por su capacidad de mejorar la memoria en adultos de más edad, también puede mejorar la atención, la concentración, el aprendizaje, el comportamiento y el desempeño escolar en los niños.

La fosfatidilserina se encuentra en pequeñas cantidades en alimentos como los huevos y la soja. Por lo tanto, Neustaedterrecomienda suplementos dietéticos de 100 mg al día para niños que necesiten un estímulo para el cerebro. Los mejores suplementos de fosfatidilserinaestán hechos a base de soja.

Mejorar la inmunidad

Vitamina D. “Es mi suplemento preferido para el sistema inmunitario para la mayoría de los niños”, señala Rountree.La vitamina es crucial para hacer que el sistema inmunitario natural del cuerpo reaccione a las infecciones y pueda combatirlas. Un estudio publicado en elAmerican Journal of ClinicalNutrition descubrió que 1,200 unidades internacionales diarias de suplementos de vitamina D3 redujeron los casos de influenza de temporada en niños de edad escolar en más de 40 por ciento. Neustaedter recomienda que los niños de edad escolar suplementen su dieta con 2,000 UI de vitamina D3 al día.A diferencia de la D2, la D3 es natural y no es tóxica, indica.

Probióticos. Estas bacterias “amigables” ayudan a reestablecer la flora beneficiosa intestinal para ayudar con la digestión y la inmunidad. “El ochenta por ciento del sistema inmunitario es producido en el intestino delgado”, explica Neustaedter.“Tener un intestino delgado saludable llevará a un sistema inmunitario saludable. Los probióticos ayudan mucho en este aspecto.”

Rountree recomienda que los niños reciban una mezcla de lactobacilliy bifidobacteria, por lo menos 15 mil millones de unidades formadoras de colonias al día. Un estudio realizado por un equipo internacional publicado en Pediatricsdemostró que los suplementos probióticos redujeron la incidencia de fiebre, tos, goteo nasal y otras infecciones en niños pequeños.

Baya del saúco (elderberry). “Si un niño contrae catarros con frecuencia, la baya del saúco puede ayudar”, señala Neustaedter quien sugiere que los niños tomen dichos extractos siguiendo las instrucciones de la etiqueta para enfermedad aguda durante la temporada de catarro e influenza. Él considera que es un estimulante antiviral e inmunitario muy valioso.

El potencial de mejorar el sistema inmunitario que posee la baya del saúco puede deberse a su capacidad de mejorar la actividad antioxidante.Varios estudios, incluido uno emitido por los Institutos Nacionales de la Salud, han demostrado que el extracto de la baya de saúco negra puede reducir la duración de un episodio de influenza.

Calmar el estrés

Magnesio. “Si un niño tiene problemas para descansar la mente y quedarse dormido, el calcio y el magnesio puedenser de ayuda”, indica Neustaedter.Como un mineral calmante, el magnesio supera el calcio, como los niños tienden a necesitar más calcio para los huesos, por lo general,los dos nutrientes se administran juntos, añade Rountree.Él recomienda que los niños reciban de 100 a 300 mg de magnesio al día, dependiendo de la edad y el peso.

Bálsamo de limón (melissaofficinalis). Para calmar la ansiedad, Rountreerecomienda el bálsamo de limón, ya que es seguro y suave, pero efectivo. El Hospital St. Mary, en Madison, Wisconsin, informa que los investigadores han encontrado que el bálsamo de limón, en combinación con otras hierbas como la valeriana, puede calmar el nerviosismo, la ansiedad y los problemas del sueño. Los niños necesitan beberuna a dos tasas de té recién preparado al día. Para una opción sabrosa y conveniente, sustituya por gliceritas, una tintura que usa glicerina para extraer los componentes activos de las hierbas.


Pamela Bond es editora administrativa deNatural FoodsMerchandisery exeditoraprincipal de la revista Delicious Living.

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