Volver a los sentidos

El espíritu de los niños muestra el camino



Los niños saben que las maravillas de la creación pueden ser comprendidas a través de los cinco sentidos. Realmente, qué son los sentidos sino cinco portales o vías de conocimiento. Observar por un tiempo cualquier grupo de niños da una clara sensación de que están más cerca de entender todo lo que los sentidos tienen que enseñarnos.

No solo huelen las flores, las inhalan. Una hormiga se observa mejor no estando de pie, sino caminando por la panza. Ellos no solo prueban algo bueno sino siguen saboreando, le dan vuelta alrededor de la boca con la lengua, lamen poco a poco, hacen que dure el placer. Los niños disfrutan de sus sentidos, esperando con paciencia que la historia completa emerja.

La imaginación de un niño está adornada por los sentidos hasta el punto de celebración. Los niños están dispuestos a aprender porque están abiertos a todos los canales de la percepción sensorial y nunca parece ser suficiente. Un niño jugando es uno con los portales bien abiertos.

Si los adultos vivieran de esa manera—divertidos, a toda velocidad, sin trabas— ¿cuánto más percibirían y cuánto más percibirían de ellos los otros? En ese niño que juega, hay algo de Dios que también está en la lluvia, el fango y en la risa libre que sale de chapotear en el charco.

Entonces, ¿cómo volvemos a nuestros sentidos? Deléitese con las cosas pequeñas. Cocinen juntos y hablen de cómo todos los sentidos entran en juego. Una de las actividades favoritas de muchas personas es hacer palomitas de maíz orgánico, una lección maravillosa de cómo todos los sentidos trabajan juntos para obtener un resultado agradable. Escuchar el pop, oler para que  la boca se haga agua, ver cómo los granos se amplían, saborear el rico resultado y sentir la diferencia en el maíz reventado y sin reventar y ligeramente cubierto con un poco de sal natural.

Las “bolsas de adivinar” son divertidas. Coloque una fruta o vegetal en un pequeño saco y deje que sus hijos adivinen qué está adentro al escuchar el sonido que hace cuando se agita, a qué huele, y con los ojos cerrados, a qué sabe una pequeña mordida. Finalmente, deje que miren lo que hay en el interior.

Hacemos bien en mantener los ojos bien abiertos, igual que los niños. Nos sorprenderíamos de apreciar cómo todas las formas que tiene la vida se comunican constantemente con nosotros.


Clint Kelly es el autor de los libros de suspenso Sensation Series, basados en los sentidos humanos. Vive con su esposa en el bello estado de Washington.

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