Miembros preciados de la familia

Soluciones para la custodia de las mascotas



Nuestros acompañantes de cuatro patas nos proveen diversión, cariño, aceptación incondicional y se convierten en parte de la familia. Cuando un cambio mayor afecta la vida de los dueños, las mascotas también se afectan. ¿Qué sucede cuando cambia la dinámica de la familia?

 

Cuando Kaitlin Crocker llegó a la Escuela de Medicina Cummings de la Universidad de Tufts en 2006, se encontró con otra recién llegada, una Beagle de 3 años llamada Daisy. Por lo general, estos perros se adquieren de instalaciones de investigación para que los estudiantes puedan llevar a cabo exámenes físicos y trabajen para que aprendan a socializar. Crocker señala: “Es posible que Daisy nunca hubiera salido al exterior, le tenía miedo a la puerta, las escaleras y a los perros grandes. Me alegré al ver que una vez asomó la nariz, decidió que salir de paseo no era mala idea”.  

Los perros de la Universidad de Tufts, por lo general, después de cierto tiempo están disponibles para adopción y Daisy se mudó con los padres de Kaitlin, María y Dave, hasta que Kaitlin terminara la escuela. “Daisy se llevaba bien con el perro de la familia, Hawk. Se adaptó a la vida familiar, especialmente después de añadir luces en el patio, porque le tenía miedo a la oscuridad”, recuerda María.

Después de la graduación, la nueva veterinaria contrajo nupcias y encontró una casa con un buen patio para Daisy. El único problema hasta ese momento era una gata llamada Gracie, pero Daisy decidió no prestarle atención. El próximo ajuste de Daisy sería la llegada de un bebé; una de las amigas de Kaitlin decidió ayudar trayendo a su bebé de visita para que Daisy fuera adaptándose a biberones, pañales y bebés llorando.  

Cuando el apartamento donde vivía Jessica Albon se vendió, ella y su Labrador Retriever, Izzy, se tuvieron que mudar a un apartamento de 300 pies cuadrados en la parte posterior de la casa de sus padres donde tenía que compartir la cocina. “Esto causó un poco de fricción”, admite esta diseñadora de páginas web de Winston-Salem y propietaria de Thrive Your Tribe. “Izzy tenía dos años y estaba llena de energía y mis ideas sobre adiestramiento eran diferentes a las de mis padres”. Albon no podía encontrar un apartamento que permitiera una mascota grande, así que su solución fue comprar una casa.

Los viajes de negocio desde Nueva York hacían que Steven Rice, un vicepresidente en la compañía de relaciones públicas Harrison & Shriftman, tuviera que estar días alejado de su perra rescatada, Samantha. Así que, “La llevaba a casa de mis padres para que me la cuidaran. Mis padres se divierten teniendo un perro sin un compromiso de largo plazo”, comenta  Rice, “y Samantha disfruta del cambio de un apartamento en la ciudad a una casa con un patio grande”. Ella tiene sus juguetes favoritos, su comida regular y su propia cama cerca, así que se siente como si estuviera en casa.

En caso de divorcio, los tribunales por lo general tratan a las mascotas como una propiedad en lugar de un miembro de la familia, aunque las actitudes están cambiando a medida que los jueces se dan cuenta de los lazos emocionales que se desarrollan. Los abogados exhortan a las parejas a decidir dónde quieren que viva la mascota.

“Durante nuestro divorcio, el asunto de quién tendría la custodia de nuestro Beagle casi nos tomó por sorpresa”, indica David Bakke, editor en línea de Money Crashers Personal Finance, con sede en Chicago. “Estábamos tan pendientes de los asuntos relacionados con la custodia de los niños, la pensión y la pensión alimenticia que nos olvidamos de Rocky hasta que el proceso estaba bien adelantado”.

“Mi esposa obtuvo la custodia primaria de nuestros hijos. Así que decidimos que para el bien del perro y los niños debían vivir juntos”, señala Bakke. “Cuando vienen de visita, traen a Rocky. Me hace falta, pero sé que es lo mejor para todos”.  

Cuando los niños no son el problema, las mascotas se pueden convertir en una preocupación principal en los divorcios. “Nunca tuvimos hijos y nuestro Yorkshire Terrier, Clover, se convirtió en nuestro sustituto”, dice Courtney Karem, directora de mercadeo en el Dog in SuitcaseBougainvillea Clinique, en Winter Park, Florida. “Mi exesposo eventualmente se mudó a varias horas de donde vivíamos, pero hicimos planes para que pudiera venir a visitar a Clover, que vive conmigo”.

En los casos llenos de animosidad, la abogada especializada en divorcios, Rachel Weisman, fundadora del Weisman Law Group, en Manhattan, Nueva York, ha visto muchos casos donde hay mascotas involucradas. Ha habido casos donde una de las partes no le permite a la pareja que visite la mascota antes de que se determine la custodia o regala el animal sin el consentimiento de la pareja. Si existe la posibilidad de abuso, se puede obtener una orden de protección para el animal, recomienda Weisman. La pregunta principal es: ¿Cuál es la clave para la salud y la felicidad de la mascota?

Los tiempos de cambio pueden ser difíciles para todas las partes involucradas, pero puede ser más fácil para las mascotas si tenemos su bienestar en mente, al igual que si fueran hijos.  


Rebecca Ryan escribe sobre mascotas y más para Natural Awakenings. Conéctese en RebeccaRyan@mindspring.com.

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