Las ciruelas secas mantienen los huesos sanos




Cuando se trata de mejorar la salud ósea de las mujeres en post menopausia—y de las personas de todas las edades—el ingerir ciruelas secas es una solución simple y proactiva para ayudar a prevenir fracturas y osteoporosis, informa un investigador de la Universidad del Estado de la Florida. “Durante mi carrera, he hecho pruebas con numerosas frutas, incluidos los higos, dátiles, fresas y pasas, y ninguna de ellas se acerca a tener el efecto en la densidad de los huesos como las ciruelas secas o las ciruelas pasas”, dice Bahram H. Arjmandi, profesor de Margaret A. Sitton de la Universidad del Estado de la Florida y director del Departamento de Ciencias de la Nutrición, Alimentación y el Ejercicio.

Arjmandi y sus colegas experimentaron con dos grupos de mujeres post menopáusicas por un periodo de más de 12 meses. El primer grupo de 55 mujeres consumió 100 gramos de ciruelas secas (alrededor de 10) cada día, mientras que el segundo, el grupo control de 45 mujeres comió 100 gramos de manzanas secas. Todas las participantes también recibieron una dosis diaria de calcio (500 miligramos) y vitamina D (400 unidades internacionales).

El grupo que consumió las ciruelas secas tuvo una densidad mineral ósea más alta en el cúbito o ulna (uno de los dos huesos largos en el antebrazo) y en la columna, comparado con el grupo que comió manzanas secas. Según Arjmandi, esto fue en parte debido a la capacidad de las ciruelas secas de suprimir la tasa de resorción o descomposición, que tiende a superar la tasa de crecimiento de hueso nuevo según envejecen las personas.

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