Invirtiendo en negocios locales

Las ciudades, escuelas e iglesias mueven su dinero a economías locales



Las fuentes de noticias nos informan que, desde que las grandes instituciones bancarias aportaron a la crisis económica del 2008, estas han recibido rescates económicos, exenciones de impuestos y bonos ejecutivos. Mientras tanto, los trabajadores estadounidenses han perdido sus empleos y hogares. No es de extrañar que muchos estadounidenses –al igual que instituciones y agencias gubernamentales locales–hayan cerrado sus cuentas en las grandes instituciones bancarias y transferido su dinero a bancos y cooperativas de ahorro y crédito de la comunidad. Su intención es enviar un fuerte mensaje sobre la responsabilidad del gobierno y de Wall Street mientras apoyan a las instituciones que genuinamente estimulan la economía local.

El primer Día Nacional de Transferencia Bancaria fue el pasado noviembre. Este evento recibió publicidad durante cinco semanas, especialmente en las redes sociales. Según la Asociación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Credit Union National Association), durante dicho periodo, se depositaron alrededor de $4.5 mil millones en transferencias bancarias.

Animados por la campaña Move Your Money, los ciudadanos reclaman que se responsabilice a las instituciones financieras. Las escuelas, iglesias y agencias gubernamentales locales han transferido grandes cantidades de dinero, o al menos están considerando hacerlo, para así invertir en economías locales en lugar de invertir en Wall Street.

El año pasado, la ciudad de San José, California, retiró casi mil millones de dólares del Bank of America debido a la alta cantidad de ejecuciones de hipotecas de dicha institución. Los miembros del Consejo Municipal establecieron un vínculo entre las ejecuciones de hipotecas y la pérdida de recaudación de impuestos, la reducción de servicios y los despidos. Además, instaron a otras ciudades estadounidenses a seguir el ejemplo de San José. Como respuesta al movimiento de Occupy Wall Street, el consejo municipal de Seattle, Washington, aprobó unánimemente una resolución para evaluar sus prácticas bancarias y de inversión… “para asegurar que los fondos públicos se inviertan en instituciones financieras responsables que apoyan nuestra comunidad.” Funcionarios en Portland, Oregón, Los Ángeles y la Ciudad de Nueva York han debatido propuestas que abordan cómo y cuándo se invertirán los fondos de sus respectivas ciudades. Por otro lado, el año pasado, Massachusetts puso en marcha el proyecto Asociación Bancaria con Pequeños Negocios (Small Business Banking Partnership) para apalancar los préstamos de pequeños negocios y depositó $106 millones del fondo de reserva del estado en bancos de la comunidad.

Activistas estudiantiles y la Responsible Endowments Coalition les han reclamado a las universidades–algunas con una cantidad de bienes comparable a un pueblo o una ciudad–que muevan al menos una porción de sus inversiones fuera de Wall Street. Eso fue lo que hizo el Distrito Universitario de Peralta, en California, el cual tiene un presupuesto anual de $140 millones. El pasado noviembre, la Junta de Síndicos de dicho distrito votó unánimemente a favor de cambiar sus bienes a bancos y cooperativas de ahorro y crédito de la comunidad.

Las iglesias y otras organizaciones religiosas también han movido su dinero. En lo que representa el fin de una relación de 200 años con las grandes instituciones bancarias, algunas congregaciones en la coalición interreligiosa de California, LA Voice, se comprometieron a retirar $2 millones de Wells Fargo y del Bank of America. La iglesia católica la Santísima Trinidad, en el este de San José, retiró $3 millones del Bank of America y reinvirtió los fondos en la Micro Sucursal, una división de la Self-Help Federal Credit Union, la cual fue diseñada para ayudar a comunidades marginadas.

La acción más eficaz es trasladar el dinero a un lugar donde las prácticas bancarias e inversiones sean transparentes. Oregon Banks Local representa a pequeños negocios, fincas familiares y a bancos de la comunidad. Tiene una herramienta en su sitio web que clasifica a los bancos y cooperativas de ahorro y crédito locales bajo criterios como la localización de sus oficinas principales, los empleos que han creado y las inversiones que han hecho en la economía local. De esta manera se establece cuáles son las instituciones que verdaderamente les sirven a las comunidades locales.

“La molestia con los bancos abarca todos los estratos sociales”, dijo Ilana Berger, codirectora del New York Bottom Line, un movimiento nacional que promueve sacar el dinero fuera de Wall Street. Sin embargo, el atractivo de este movimiento de base hacia una reforma económica se sienta en algo más allá que una molestia o una estrategia. Según Berger, “es una manera de mover su dinero para que este se acople a sus valores. Es una oportunidad para verdaderamente protestar en contra de los bancos y para demostrarles qué es lo que nosotros deseamos que sean”.


Rebecca Leisher, una autora independiente, escribió este artículo como parte de “9 Strategies to End Corporate Rule”, en la edición de primavera, 2012 de YES! Magazine.

 

Cómo poner su dinero a trabajar localmente

Deshágase de las tarjetas. Hasta cierto punto, todas las transacciones electrónicas extraen dinero fuera de la comunidad local, por lo que debería intentar utilizar el medio humano y realizar sus transacciones bancarias en persona. Haga sus compras con dinero en efectivo o, como segunda opción, pague con un cheque. Si su única opción es pagar con una tarjeta, utilice una tarjeta de débito. Los negocios locales pierden un poco de sus ganancias potenciales cada vez que usted utiliza una tarjeta, pero tienen que pagar hasta siete veces más cuando es una tarjeta de crédito. Algunos estudios demuestran que las personas gastan entre 12 y 18 por ciento más cuando utilizan sus tarjetas en vez de dinero en efectivo.

Mueva sus deudas. ¿Ya se separó de su megabanco? Desde los balances de las tarjetas de crédito hasta los préstamos para carros y las hipotecas, los megabancos ganan mucho más dinero de sus deudas que de sus ahorros. Haga un refinanciamiento de sus deudas con una cooperativa de ahorro y crédito o un banco local y permita que los honorarios apoyen a su comunidad. Tenga cuidado con las “tarjetas de crédito de afinidad” (affinity credit cards). Estas tarjetas donan una cantidad por cada compra a alguna organización de caridad, pero en muchas ocasiones están ligadas a un megabanco.

Gaste deliberadamente. Olvídese de las ofertas por internet; haga sus compras en establecimientos locales e independientes. Apoye el mercado de segunda mano al comprar artículos usados y, cuando sea posible, realice trueques e intercambios. Busque productos cultivados y hechos localmente. Estudie sus compras cuidadosamente; puede encontrar una herramienta fácil de usar para evaluar compañías en el sitio web de Green America’s Responsible Shopper (GreenAmerica.org).

Acorte los periodos de pago de préstamos. Los bancos ofrecen alargar los periodos de pago para maximizar los intereses que sus clientes tienen que pagar. Si ya tiene el compromiso, cambie los términos: decida el periodo del préstamo que más le convenga y pague el principal. Podría utilizar las calculadoras disponibles en mtgProfessor.com no solo para hipotecas, sino para todo tipo de préstamo.

Reciba intereses que lo hagan sentir bien. Los bancos que apoyan a la comunidad reinvierten el dinero de un CD en la comunidad local y le pagan un interés a su cliente. RSF Social Finance o el Community Investment Note del Calvert Foundation, una organización sin fines de lucro, ofrecen unas herramientas de ahorro alternas a las personas que realizan ese tipo de transacción y además le permiten escoger la causa, tales como estaciones de radio públicas. Deposite dinero en los microcréditos de Kiva.org y no recibirá ningún interés. En cambio, reciba grandes beneficios en cuanto a la justicia socioeconómica. Aún más cercano al hogar, considere invertir en su familia, por ejemplo, en un préstamo para la educación universitaria de un sobrino o una sobrina.

Cree un fondo de retiro propio. Evitar el ubicuo 401k de Wall Street puede ser complicado. Una forma de hacerlo es a través de una Cuenta de Retiro Individual (IRA) o una IRA Roth autodirigida. En este tipo de cuenta es el dueño–usted–quien decide cómo se invierte el dinero. Ya sea con o sin la ayuda de un asesor financiero personal, usted decide en qué tipo de proyecto quiere invertir, desde negocios verdes hasta bienes raíces.

Invierta en su hogar. Al invertir en su hogar fortalece la comunidad y desarrolla la economía. Pague su hipoteca y luego, al momento de retirarse, utilice ese capital propio. Si desea invertir más dinero, hágalo en una segunda propiedad y conviértase en un propietario local o invierta en el hogar de sus hijos. Además de las hipotecas, invierta en la eficiencia energética de su hogar para recibir un buen retorno de inversión constante. También podría conectar el sistema de energía alterna de su hogar a la red eléctrica y establecer su propio servicio público.

Tome en consideración a su comunidad. Compre acciones en tiendas cooperativas locales o participe en ofertas públicas directas de ventas. Busque o establezca un grupo de inversionistas en la comunidad para crear relaciones entre negocios e inversionistas locales. Busque fondos de préstamos renovables en la comunidad que permitan la participación de inversionistas individuales, tales como: Cascadia (Noroeste Pacífico), Economic and Community Development Notes de Invest Local Ohio, el New Hampshire Community Loan Fund y el Mountain BizWorks en Carolina del Norte.


Fuente: Editores de YES! Magazine.

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