Niños libres de “drogas”

Alternativas naturales a los medicamentos más comunes



¿Quiere mantener a sus hijos alejados de los medicamentos? El lugar para comenzar es su propio gabinete de medicamentos. Así lo informan un número creciente de profesionales de la salud que están viendo la reciente proliferación de medicamentos centrados en los niños con advertencias y, en la medida de lo posible, solicitando a los padres a tratar primero, con sentido común, los remedios caseros.

“Tenemos la tendencia a ser una nación tomadora de pastillas, que recurrimos a los medicamentos en cualquier momento cuando necesitamos alivio de algo”, dice el pediatra Robert Sears, de Dana Point, California, coautor del nuevo libro The Portable Pediatrician. “Si podemos mejorar nuestras capacidades como padres, al usar remedios caseros probados a través del tiempo para ayudar a nuestros hijos a sentirse mejor, entonces podemos depender menos de las pastillas”.

Debido a que los niños metabolizan los medicamentos de manera diferente a los adultos, los casos de efectos secundarios persistentes, como somnolencia o hiperactividad y sobredosis accidentales, son generalizados. Los sitios de manejo de control de envenenamiento a través de toda la nación recibieron 30,000 llamadas en 2009 relacionadas al acetaminofen pediátrico solamente, y alrededor de 7,000 niños terminan en las salas de emergencia cada año debido a sobredosis con medicamentos para la tos y el catarro. Entre el 2000 y 2010, la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA) recibió informes de 14 muertes al igual que 74 eventos adversos no fatales debido a errores en la dosificación con acetaminofen.

Según un informe de 2010, producido por  Medco Health Solutions Inc. con base en Orlando, Florida, hoy día los medicamentos para niños constituyen el segmento de mayor crecimiento en la industria farmacéutica, con ventas que han aumentado un 10.8 por ciento en 2009 sobre 2008, y la utilización en los niños aumentando cuatro veces más rápido que para la población general durante el mismo periodo.

Según el informe, uno de cada cuatro niños menores de 10 años y un tercio de los adolescentes entre las edades de 10 a 19 años toman algún tipo de medicamento recetado de forma regular. El número de menores que toman medicamentos para problemas respiratorios ha subido un 42 por ciento desde 2001 y los que se medican para la acidez crónica producto de la enfermedad de reflujo gastroesofágico (GERD, en inglés), ha subido un 147 por ciento.

IMS Health, compañía de investigación de mercados, informa que los gastos de medicamentos pediátricos sin receta contra el dolor subieron de $191 millones en 2005 a $250 millones en 2010. Según una encuesta reciente llevada a cabo por C.S. Mott Children’s Hospital, en Ann Arbor, Michigan, se encontró que a pesar de las advertencias gubernamentales por los pasados tres años sobre los peligros potenciales, incluidos convulsiones y muerte, de dar a los niños menores de 2 años medicamentos sin receta para el catarro y la influenza, 61 por ciento de los padres lo hacen como quiera. Mientras tanto, siguen proliferando las nuevas campañas publicitarias de medicamentos para niños. Recientemente, la compañía Publisher Scholastic, Inc, fue criticada por distribuir cupones para Claritin pediátrico, medicina contra las alergias, en su boletín escolar para escuelas elementales distribuido a los niños.

“Es muy preocupante”, dice la pediatra Hilary McClafferty, profesora en Escuela de Medicina de la Universidad de Arizona. “Algunas compañías de medicamentos están explotando a los padres en tiempos vulnerables, aprovechando los sentimientos de que necesitan hacer algo para hacer que sus hijos se sientan mejor de inmediato”.

¿Por qué un padre o una madre preocupado y falto de sueño no debe buscar una solución rápida para calmar el malestar del pequeñín en mitad de la noche? A veces los medicamentos están garantizados, dice McClafferty, particularmente en el caso de una infección de garganta por estreptococo, lo que puede conducir a problemas de salud serios cuando no se controla.

Pero el tomar medicamentos por rutina para alejar los síntomas puede interferir con los mecanismos de protección naturales del cuerpo, dice McClafferty. Por ejemplo, la medicina para la tos puede inhibir el esfuerzo natural de aclarar la mucosidad de los pulmones, prolongando la congestión; también, suprimir las fiebres leves con medicamentos puede sabotear las propias defensas del cuerpo para luchar contra la infección.

“Incluso el mundo médico convencional ha comenzado a enfocarse en esto. Se están dando cuenta de que estos medicamentos no son tan efectivos y pueden causar toxicidad en los pacientes jóvenes”, dice Matthew Baral, doctor en naturopatía y presidente de la Asociación Pediátrica de Médicos en Naturopatía.

Por ejemplo, según una revisión de 2011 en la revista electrónica del American College of Osteopathic Pediatricians, los antihistamínicos pueden conducir a la sedación, estreñimiento, resequedad de las membranas mucosas y, en altas dosis, alucinaciones en los niños. Los descongestionantes pueden aumentar el ritmo cardiaco y llevar a una “congestión por rebote”, o empeorar los síntomas luego de que el niño deje de tomar los medicamentos. Los inhibidores de las bombas de protones, aprobadas en 2008 para GERD en bebés tan pequeños como 12 meses, han demostrado que aumentan los niveles peligrosos de la bacteria intestinal y podría, en el futuro de la vida adulta, aumentar el riesgo de fractura, según un estudio reciente publicado en  Annals of Family Medicine.

En 2008, la FDA recomendó que la medicina para el resfriado y la tos no se use en niños menores de 2 años, e hizo un llamado a las compañías para que revisen las instrucciones relacionadas con las dosis para que indiquen esto con mayor claridad. En marzo de 2011, fue mucho más allá al retirar del mercado los medicamentos con receta para el catarro. En ese momento la portavoz de la FDA, Deborah M. Autor, le dijo al The New York Times que: “No sabemos qué contienen, si funcionan correctamente o cómo se hacen”.

Mientras que McClafferty está complacida con las acciones recientes de la FDA, ella sigue siendo cautelosa, al decir: “Trato los medicamentos sin receta para niños con gran cautela y raramente los recomiendo”.

Estas son algunas alternativas que se pueden tratar. Recuerde que muchas hierbas no han sido probadas para seguridad, en específico para los niños, por lo tanto, consulte con el médico primero.

Picaduras de insecto

Para alivio rápido, rallar una papa o algunas hojas de plátano para crear una cataplasma y colocarla en el lugar de la picadura. “Va a aliviar algo de la picazón y la hinchazón”, dice Baral. No olvide dos de los remedios naturales más sencillos, hielo y barro.

Tos y congestión

Aplique un frote de vapor a base de hierbas con mentol y aceite de árbol de té en la planta de los pies del niño o la niña y colóquele unas medias. El vapor descongestionante del mentol ayudará a respirar y las propiedades antimicrobianas del aceite del árbol de té se absorberán a través de la piel, dice Mars. Para la congestión nasal, trate de irrigar la nariz con ‘neti pot’ o rinocornio. Sears recomienda las versiones de remedios herbales Sinupret y Bronchipret.

Diarrea y estreñimiento

“Los probióticos son los remedios más extensamente investigados que tenemos para combatir la diarrea”, dice Baral. Los estudios publicados en la revista Pediatrics han demostrado que los probióticos acortan los ataques de diarrea en los infantes y en los niños de edad escolar y previenen los ataques de diarrea inducida por antibióticos. Busque yogurt, polvo o cápsulas que contengan 10 billones unidades de formación de colonias (CFU, en inglés) de Lactobacillus GG. Sears sugiere la dieta de guineo o bananas, arroz, compota de manzana y tostadas, para atajar la diarrea. Para el estreñimiento, consiga albaricoques, melocotones, ciruelas y vitamina C.

Dolor de oído

Eche cuatro gotas de aceite tibio de ajo gordolobo (mullein garlic) en el oído. Sears dice que el aceite tibio calmará la inflamación del tímpano y el antibiótico en el ajo trabajará en la infección. El aceite de oliva funcionará en un apuro.

Fiebre

“Es importante saber que la mayoría de las fiebres no necesitan ser tratadas a menos que causen molestia al niño”, advierte Sears. “La fiebre ayuda al cuerpo a luchar contra la infección y podría ayudar a mantener al niño tranquilo para que pueda descansar y recuperarse”. Él recomienda bañitos tibios, paños fríos en la frente y llamar al doctor si la fiebre persiste luego de tres días o si sube más de 103 grados. La especialista en hierbas, Brigitte Mars, autora de The Country Almanac of Home Remedies, sugiere hierbas diaforéticas como la hierbabuena, el jengibre y la flor de saúco en tés, que ayudan a la transpiración y permiten que el cuerpo se vaya enfriando de forma natural.

Dolores de crecimiento

Si bien es común que los niños entre las edades de 3 y 5 u 8 y 12 se quejen de dolores penetrantes en sus piernas, no hay mucho consenso sobre qué los causa. Mars ha encontrado que ayuda el suplementar la dieta con calcio y magnesio en forma de polvo buena para los niños o alimentos que contengan estos nutrientes.

Acidez

Regaliz deglicirrizinado (DGL, en inglés), olmo americano y sábila o aloe, podrían ayudar a aliviar el tejido del esófago inflamado, dice Baral. “Pero tiene que ser bajo supervisión médica”. También debe examinar bien de cerca los desencadenantes en la dieta: los culpables más comunes son los lácteos, el chocolate, los tomates y la menta.

Alergias de estación

Uno de los remedios naturales más comúnmente recomendado para tratar los síntomas de las alergias de estación es la ortiga (stinging nettle), que se cree modula la producción de histamina que hace que se agüe la nariz y los ojos, y se ha probado segura en adultos. Viene en forma de tintura, té y cápsulas. A Mars también le gusta Allergena, medicinas homeopáticas específicas por región para las alergias, las que contienen trazos de polen local, lo que ayuda al cuerpo a desarrollar inmunidad a ellos. De forma alternativa, sustituya la leche por jugos cítricos durante la época de las alergias. Se ha demostrado que la vitamina C normaliza los niveles de histamina, mientras que los productos lácteos pueden aumentar la producción de moco.

Garganta irritada

Mezcle una cucharadita de sal en ocho onzas de agua y haga gárgaras. “Es antiséptico y hará que desaparezca el dolor”, aconseja Mars. Ella también recomienda usar la raíz de Isatis que ayuda a combatir la infección, ya sea en tintura o cápsula. McClaffery sugiere tratar una cucharada de miel: tiene propiedades antimicrobianas y podría suprimir la tos.

Dolores de dentición

El aceite de clavo de olor contiene un compuesto llamado eugenol que sirve como un analgésico natural y agente antimicrobiano. Baral recomienda mezclar no más de una gota de aceite con miel y frotarla en las encías (no se recomienda para menores de 12 meses); o, sature un pañito limpio con té de manzanilla o té de gaulteria (wintergreen), un analgésico natural, y deje que el bebé lo mastique.

Cuando los niños sufren de enfermedades comunes, es natural que los padres deseen aliviar su sufrimiento como les sea posible. Pero tenga en cuenta que, junto con el médico y el farmacéutico, todavía hay un papel importante que desempeñar para la “Mamá o el Papá Doctor”.


Lisa Marshall es escritora independiente sobre temas de salud y madre de cuatro hijos que vive cerca de Boulder, CO. Comuníquese en Lisa@LisaAnnMarshall.com.

 

Acercamientos naturales al trastorno de déficit de atención e hiperactividad

por Lisa Marshall

Los medicamentos para tratar el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (ADHD, siglas en inglés) están entre los medicamentos de mayor venta hoy día, obteniendo el 13 por ciento de los dólares en las recetas para niños, con ventas que aumentan tan rápidamente que la FDA tuvo que declarar en tiempos recientes una escasez nacional. Eso preocupa a Matthew Baral y David Deichert, doctores en naturopatía. “Las personas han adquirido el mal hábito de medicarse primero, sin tratar las terapias naturales”, menciona Baral, profesor de pediatría en Southwest College of Naturopathic Medicine, en Tempe, Arizona.

En algunos casos, se justifica el medicamento recetado, dice Deichert, especialista en ADHD en la Universidad de Bastyr, en Kenmore, Washington. Pero en la mayoría de los casos, lo ve como una medida provisional en lo que los beneficios en los cambios en la dieta y los estilos de vida se van poco a poco produciendo.

Los dos naturópatas ofrecen los siguientes enfoques naturales para alcanzar el bienestar:

Minimice los aditivos en los alimentos

Después de décadas de sospechas por parte de los padres de que los aditivos como los colorantes y los sabores artificiales en los alimentos podrían desencadenar cambios en la conducta de sus hijos, varios estudios recientes han reforzado dichas sospechas. Un estudio de 2007 en el que participaron cerca de 300 niños entre las edad de 3 a 8 años, publicado en The Lancet, encontró que los que tomaron bebidas con colorantes artificiales mostraron una hiperactividad alta y significativa en el lapso de unas pocas horas. El gobierno británico requiere ahora que las etiquetas adviertan que los productos para niños que contienen colorantes podrían crear problemas de atención.

Considere una dieta de eliminación

Un estudio de 2011 primero en su clase, también publicado en The Lancet, demostró que, cuando se pusieron a 50 niños con ADHD en una dieta hipoalergénica restrictiva libre de gluten y lácteos, por cinco semanas, sus síntomas mejoraron mucho más que los del grupo control. Cuando los alimentos eliminados fueron reintroducidos, los síntomas volvieron en el 63 por ciento de los niños. Deichert dice que los pacientes con ADHD con problemas digestivos, infecciones recurrentes de oído o problemas en la piel—todos síntomas de posible sensibilidad a los alimentos—son particularmente buenos candidatos para dietas de eliminación.

Frene el tiempo frente a la pantalla y a moverse

“Estudios muy grandes han asociado el tiempo frente al televisor y los juegos de vídeos con el empeoramiento de los síntomas del ADHD”, observa Deichert. Él recomienda que por cada media hora de tiempo frente a una pantalla, fuera del trabajo escolar, obtenga media hora de ejercicio.

Compre orgánico

Un estudio de 2010, en el que participaron 1,100 niños, publicado en la revista Pediatrics, encontró que mientras más residuos de pesticidas los niños tienen en la orina, mayor probabilidad de ser diagnosticados con ADHD.

Coteje el hierro

Estudios publicados en Archive of Pediatrics & Adolescent Medicine y en otras revistas, han demostrado que los niños diagnosticados con ADHD tienen mayor probabilidad de tener niveles bajos de hierro, y que cuando los que tienen carencia de hierro toman suplementos, sus síntomas o desaparecen sin medicamentos o reaccionan mejor a dosis bajas de los medicamentos. Como medida de precaución, Deichert sugiere que se les hagan pruebas a los niños para cotejar los niveles de ferritina antes de comenzar con el suplemento de hierro.

Considere suplementos más seguros

La investigación clínica todavía es inconclusa, pero en su práctica, ambos, Deichert y Baral, han visto los beneficios de los suplementos de zinc, ginkgo biloba, acetyl-carnitine y omega-3.

Una nota final: Aunque ha sido de ayuda que la investigación haya avanzado para enfrentar la epidemia de trastornos asociados a la atención, eso no significa que todas las soluciones válidas deben llevar la marca de una empresa.

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