La agricultura como pasatiempo

Cultivando una buena vida



La agricultura a pequeña escala—ya sea que se llame agricultura como pasatiempo, horticultura suburbana, agricultura a tiempo parcial, o volver a la tierra—satisface a muchos estadounidenses que añoran trabajar la tierra por placer al igual que por lucro. En estos tiempos, tendrá la misma probabilidad de encontrar una granja como pasatiempo en la ciudad o en los suburbios como en un camino rural.


Cualquier persona que toma en serio el poder cultivar un gran por ciento de sus propios alimentos, criar animales, cuidar colonias de abejas, fomentar un huerto, generar su propia energía renovable o manejar su propia leña o estanque, puede ser considerada un agricultor o agricultora como pasatiempo. De lo que se trata es de estar más cerca de la tierra, cuidarla y dejar que nos inspire en nuestro diario vivir; como también poder contribuir al sustento de la familia mediante las ventas de los productos como la miel, hortalizas, huevos o excedentes de energía.

“El vivir en nuestra granja nos permite compartir con el mundo natural y sus diferentes patrones, nos suple muchas de las necesidades en una forma sostenible, además de ofrecer una base maravillosa para nuestras aventuras de educación en el hogar”, afirma Heidi Hankley, que vive con su esposo y dos hijos en una casa de barro con aislante en paja y con calefacción por leña. Su esposo viaja a Madison, Wisconsin, donde trabaja como ingeniero ambiental y ayuda en la finca en sus horas libres.

Su finca de siete hectáreas incluye una pequeña banda de gallinas ponedoras, tres colmenas, un huerto orgánico que ofrece suficiente producción como para que Hankley vaya al mercado agrícola una vez a la semana cuando es la estación y tres hectáreas de pasto. “Sabíamos que no teníamos que cultivar toda nuestra tierra para satisfacer nuestras necesidades, así que arrendamos una parte para heno, decidimos restaurar la pradera”, explica ella. Ese terreno les provee un pago por acre para el Programa de Reserva y Conservación del Departamento de Agricultura.

“Una finca tiene su propia espiritualidad que da sentido y un placer inmenso. No se puede medir en hectáreas o cantidad de animales o cosechas. Una finca es algo espiritual que alimenta el alma mientras la espiritualidad brota de cada edificio y fardo de heno”.
~ Thomas Moore


“La agricultura como pasatiempo es cuando la granja se torna en un estilo de vida, no una forma de ganarse la vida”, escribe Michael y Audrey Levatino en The Joy of Hobby Farming. Ellos operan 25 hectáreas llamadas Ted's Last Stand Farm and Gardens, a las afuera de Gordonsville, Virginia. “Esto no significa que no tomemos la agricultura en serio”, dice Michael. “Tenemos un negocio próspero, una granja diversa, pero pagamos la mayoría de nuestros gastos personales mediante empleos afuera”.

En un lote residencial en Santa Mónica, California, Lewis Perkins cultiva el área con abundantes árboles de aguacates, naranjas, guayabas y granadas, como miembro del restaurante Home Growers Circle for Forage, en Los Ángeles. Cada año, él vende más de 600 libras de cítricos y hierbas frescas a Forage. También cultiva su propio jengibre, pacanas, nueces y hojas de laurel. Cuando no está en el huerto, trabaja como planificador financiero.

“Mi huerto me da mucha satisfacción,” dice Perkins, quien cultiva más de 30 tipos de frutas en su finca urbana. “Algunas veces paso todo el día trabajando en mi terreno, que abarca un lote citadino de 50” X 150”.

Se pueden criar animales de granja en pequeños lotes de tierra con pasto suficiente. Los patios traseros son buenos para gallinas, mientras que los más grandes, o unas cuantas hectáreas, sirven para criar cabras, ovejas, llamas, caballos o vacas, todo depende de las ordenanzas locales.

La popularidad de la agricultura como pasatiempo crece y más personas reclaman control sobre la calidad de sus alimentos y redescubren la alegría de vivir cerca de la tierra.


“Usted puede criar cabras en un lote muy pequeño, pero necesita suplementar el pasto con heno y grano”, dice Diana Kalscheur Murphy, dueña de Dreamfarm, una comunidad sostenida por la agricultura en Cross Plains, Wisconsin. “Tenemos 24 cabras lecheras que pastorean en tres hectáreas. Ella mueve las cabras a diferentes pastos en años alternos. Los quesos preparados con la leche de sus cabras han ganado premios, pagado las cuentas y permitido conocer nuevos amigos.

A pesar de su nombre, la agricultura como pasatiempo exige trabajo duro y, a menudo, compromiso y readiestramiento. Puede que sea necesario aprender los detalles de cultivar vegetales, poda de arbustos, conservas y criar animales.

“Para evitar problemas con el Servicio de Rentas Internas, lo más importante es demostrarles que usted trabaja para obtener ganancia en unos cuantos años”, aconseja Michael Levatino. Además de registrar el negocio con las agencias federales y estatales, los agricultores deben pagar los impuestos aplicables, mantener una cuenta separada para el negocio y un registro de los gastos y las ganancias.

Para estos agricultores, en especial los que tienen animales, no hay tiempo libre. Los climas fríos son para procesar, planificar los cultivos del próximo año o hacer reparaciones, mientras que la agricultura en climas cálidos puede producir cosechas o productos todo el año.

“Si todos fuéramos agricultores a tiempo parcial, podríamos, de forma colectiva, contribuir a lograr una vida más saludable, justa y tener un mundo sostenible”, menciona Levatino. “Muchas personas empiezan con esto como un pasatiempo para poder dar el salto de ser un consumidor responsable a un productor responsable”.


John Ivanko y Lisa Kivirist son coautores de
Rural Renaissance, ECOpreneuring y FarmsteadChef, operan el premiado Inn Serendipity Farmstay B&B junto con su hijo en Browntown, WI. Comuníquese en InnSerendipity.com.

 

Una cena de verano proveniente de la granja

¿A quién no le gustan los sabores de la cocina local trabajada con ingredientes frescos? Diviértase con estas recetas tomadas del libro de cocina Farmstead Chef para una deliciosa cena de verano.

Aperitivo caliente de calabacín

El calabacín es el último ingrediente misterioso; diferentes personas afirman que tiene diferentes sabores—desde fideos hasta salsa de soya—pero en realidad es calabacín.

Rinde 8 porciones de aperitivo

2 tazas de calabacín fresco, rallado en tiras (o cualquier calabaza de verano)
1 cucharadita de sal
½ taza de mayonesa
½ taza de yogurt sin sabor
¼ taza de queso duro granulado, rallado (Parmesano)
¼ taza de pimiento rojo grande, finamente picado
4 cebollines, en tiras finas
1 diente de ajo, machacado
1 cucharadita de salsa Worcestershire
1 cucharadita de aceite de canola
Trocitos de pan Pita

En un bol, mezcle el calabacín con la sal. Deje reposar 1 hora. Cuele y apriete para sacar el exceso de líquido. Mezcle la mayonesa, el yogurt, el queso, el pimiento, el cebollín, el ajo y la salsa Worcestershire. Mezcle hasta que todo una. Vierta la mezcla en molde para hornear de 8 pulgadas y hornee a 375 grados entre 15 a 20 minutos o hasta que burbujee. Sirva caliente con los trocitos de pan pita.


Ensalada fresca

Con un poco de aderezo de miel y vinagre balsámico, esta ensalada es como saborear el sol. Disfrute de los frutos de la tierra.

Rinde 4 porciones

½ taza de vainas de guisantes (tiernos)
1 taza de ‘mesclun’ para ensalada (pequeñas y tiernas hojas de lechugas, perifollo, arúgula o escarola)
½ taza de ‘snap sweet peas’, sin la vena
¼ taza de hojas de acelgas tiernas
¼ taza de diente de león tierno
¼ taza de flores de nasturtium (comestible)
¼ taza de flores de bergamota (comestible)
¼ taza de crutones

Lave los ingredientes de la ensalada y dé una sacudida rápida a las flores, coteje que no tengan insectos. Seque la lechuga con papel toalla. Arregle las texturas y los colores en el plato coronando con unos pocos crutones y un poco de aderezo.

Aderezo de miel y vinagre balsámico

Con una cantidad armoniosa de elementos, este aderezo puede guardarse en la nevera en un tarro de conservas por una semana. Antes de servir, sacuda el tarro.


Rinde 1 taza

½ taza de vinagre balsámico
¼ taza de cebolla, picada (1 cebolla pequeña)
1 cucharada de salsa soya
3 cucharadas de miel
1 cucharada de azúcar
2 dientes de ajo machacado
¼ cucharadita de hojuelas de pimiento rojo
½ taza de aceite de oliva extra virgen

Mezcle a alta velocidad en una licuadora el vinagre, la cebolla, la salsa soya, la miel, el azúcar, el ajo y la pimienta roja. Añada gradualmente el aceite de oliva. Continúe batiendo hasta que espese, alrededor de 2 minutos.

Orejita: Prepare el aderezo unas pocas horas antes de servir para que se unan los sabores. Agite antes de usarlo y guarde en la nevera. Lo mejor es preparar la cantidad que se va a usar por los sabores frescos y la ausencia de conservantes.


Salmón silvestre marinado con sirope de arce

A veces al preparar el pescado es tan importante el marinarlo como la calidad del pescado. Busque la certificación del Marine Stewardship Council (msc.org) y use las guías para bolsillo para pesca sostenible en la página del Monterey Bay Aquarium (MontereyBayAquarium.org; busque bajo Seafood Watch) y del Environmental Defense Fund (edf.org/seafood).

Rinde 4 porciones

2 libras de filete de salmón silvestre
2 cucharadas de sirope de arce
½ taza de jugo de naranja fresco
½ taza de bourbon
½ taza de salsa soya
2 dientes de ajo, machacados
2 cucharaditas de jengibre fresco, rallado
1 cucharada de azúcar morena
3 cucharadas de aceite de canola
3 cucharadas de cebollines, finamente picado
¼ cucharadita de sal
¼ cucharadita de pimienta
½ limón fresco cortado en rodajas finas (opcional)
½ cebolla amarilla mediana, rebanada a ¼-pulgada (opcional)

Combine en un bol el sirope de arce, el jugo de naranja, el bourbon, la salsa soya, el ajo machacado, el jengibre rallado, el azúcar morena y el aceite. Espolvoree sal y maje y mezcle con un tenedor para la liberación de los sabores.

Coloque los filetes de salmón con la piel hacia arriba en un molde de cristal. Vierta la mezcla para marinar sobre los filetes y cubra, deje en reposar en la nevera por 8 horas. Para asar en el horno, vierta ½ taza de la mezcla para marinar en un molde cubierto con papel de aluminio. Coloque el pescado con la piel hacia abajo y cubra con el resto de la salsa. Añada las rodajas de limón y las cebollas, coloque sobre los filetes. Ase el pescado a 450 grados alrededor de 15 minutos, observando cuidadosamente para evitar que se sobre cocine. Ocasionalmente, siga añadiendo la mezcla de marina durante la cocción.

Para asar en exteriores, caliente la parrilla a fuego mediano antes de colocar los filetes de salmón con la piel hacia abajo. Dependiendo del grosor, cocine los filetes entre 15 y 20 minutos, cotejando frecuentemente para evitar que se cocinen demasiado. Cuando la parte de abajo esté lista, dé vuelta a los filetes por cinco minutos adicionales.


Papas asadas al horno

Esta alternativa saludable a las ‘hash browns’, hechas con aceite de oliva, es un buen plato complementario en el desayuno o en la cena (no servir en el mismo día).

Rinde 8 porciones

½ taza de aceite de oliva
¼ taza de mantequilla (½ barra), derretida
2 cucharaditas de pasta de caldo de carne (no el caldo)
1 cucharadita tomillo
1 cucharadita mejorana
3 cucharadas de hojuelas de cebolla (‘flakes’)
¼ cucharadita de semilla de apio
⅛ cucharadita de sal de apio
2 libras de papa, peladas y picadas en cuartos (alrededor de 8 tazas)

Tenga un molde para hornear 9”X 13”. Mezcle el aceite, la mantequilla derretida, la pasta de caldo de carne y las hierbas. Añada las papas y cubra con la mezcla. Hornee alrededor de 30 minutos a 450 grados, hasta que estén tiernas y doradas. Voltee las papas ocasionalmente mientras se cocinan.


Espárragos asados con queso

Coma cuantos espárragos pueda este verano y ojalá sobren para poder congelarlos y disfrutar en los meses de invierno.

Rinde 4 porciones

1 cucharadita de aceite de canola
1 libra de espárragos frescos, recortados
2 cucharadas de cebollín, picado
2 cucharadas de apio, picado
2 cucharadas de queso granular duro, rallado (Parmesano)
¼ taza pan rallado (‘breadcrumbs’)
¼ taza mantequilla (½ barra), derrita
¼ cucharadita de sal

Coloque los espárragos en un molde 9” X 13” levemente engrasado. Mezcle los ingredientes restantes y vierta sobre los espárragos. Hornee a 375 grados por 45 minutos hasta que estén tiernos. Sirva en un plato blanco para resaltar el verde brillante de los espárragos.


Fuente: Farmstead Chef (libro de cocina), co-autores: Lisa Kivirist y John D. Ivanko (FarmsteadChef.com).

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