Divertidos ejercicios en el agua

Soluciones para los no nadadores



Llegó el verano y ante el grito de: “El último en tirarse al agua es un huevo podrido”, todo el mundo se quiere tirar al agua. Además de la diversión, nadar es un ejercicio excelente. Eso es maravilloso—si sabe nadar. Pero muchas personas nunca aprendieron a nadar, tienen alguna limitación física o sencillamente les tienen miedo a las aguas profundas.

Aptitud acuática

Tracy Carlson, directora del Centro Recreacional New Holland (Pennsylvania) e instructora certificada por la Aquatics Exercise Association, que enseña en piscinas en interiores y exteriores, observa que: “La tendencia es a encontrar grupos de personas mayores entre los 30 y los 40 y más. Usted no encuentra el grupo de la gente joven aquí, y se están perdiendo los beneficios de los ejercicios acuáticos”. Explica que: “Es perfecto para las personas que le temen al agua, porque no tienen que meter la cabeza en el agua o separar los pies del fondo de la piscina”.

Perdiendo peso en el agua

“Como cualquier otro programa de ejercicios para perder peso, se recomienda que las actividades de acondicionamiento físico en el agua se hagan al menos tres veces en semana para obtener buenos resultados”, dice Carlson. “Es el acondicionamiento físico vertical sin el impacto en las articulaciones que usted obtiene con cualquier tipo de entrenamiento en tierra”.

“Puede hacer entrenamiento con pesas, trabajar el área de los abdominales, caminar y correr y en el agua. Si tiene problemas con el equilibrio, el agua lo sostendrá, mientras que en la tierra está luchando con la gravedad y podría caerse”. Señala que los guantes pueden crear mayor estabilidad y resistencia y hacer que el entrenamiento sea más interesante.

Piscina como terapia

Los flotadores para piscina en forma de fideo o barra son populares porque son convenientemente divertidos, además de flexibles y baratos. También pueden utilizarse como aparatos de resistencia para crear movimientos donde el agua llega hasta el cuello, similares a los que se ofrecen en los gimnasios.

En Momentum, revista de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, Amy Paturel, una experta en salud pública, señala que: “Los participantes usan estos flotadores para ganar fortaleza”. Los ejercicios llevados a cabo en la piscina producen marcadas mejorías comparados con aquellos hechos en tierra. Con los efectos de la gravedad contrarrestados por la flotabilidad natural del agua, los músculos necesarios para mantener el cuerpo en posición vertical pueden relajarse con el fin de poder aislar los otros músculos para tonificarlos.

Terapias en piscinas de agua salada

En Seattle, m'illumino, un estudio de las artes del movimiento, posee una piscina de agua salada en exteriores que mantiene el agua caliente en 96 grados. La misma fue construida a la medida para la terapia. La dueña, Bridget Thompson, ofrece sesiones de Feldenkrais en el agua y una forma adaptada de shiatsu. “El estar en la piscina es como regresar al vientre materno”, dice ella. “Los sonidos se amortiguan, es casi como una privación sensorial, lo que permite que uno pueda sentir el cuerpo interior”.

En el lago

La playa es el parque acuático ideal si tiene acceso, pero para muchas personas, la aproximación más cercana es el lago. Carlson dice: “Creo que la razón por la que usted no ve las mismas actividades en aguas de poca profundidad en un lago es debido a que las personas no pueden ver muy lejos por debajo de la superficie del agua y el fondo puede estar desnivelado y rocoso”. Advierte que: “Un lago con un frente de playa donde la porción subacuática tiene buen mantenimiento se presta para entrenar en el agua, pero tenga cuidado con su selección de la localización por el fondo y los asuntos relacionados con el equilibrio. Yo recomiendo que siempre use las zapatillas para el agua correctamente ajustadas y cómodas, incluso en la piscina”.

En el río

Muchos ríos y arroyos también proveen buenas oportunidades para hacer un poco de ejercicio y obtener una relajación terapéutica. El flotar río abajo en un tubo o neumático o en un río llano puede darles un entrenamiento a las piernas y a los brazos. Pero como dice Sherry Green, gerente del Ichetucknee Springs State Park, al norte de Florida: “Las personas verdaderamente disfrutan de flotar por el Ichetucknee; algunos lo disfrutan tanto que han hecho de esto una tradición familiar. No existen muchos lugares que le ofrezcan al visitante un río fresco, flotar cómodamente y observar la vida silvestre a la vez que conversan con familiares y amigos. Las distracciones diarias se eliminan mientras flotan por el río”.

Al ejercitarse en una piscina o en cualquier otro cuerpo de agua, recuerde mantenerse hidratado al beber suficiente agua pura. Tenga a mano una botella de agua reusable, protector solar a prueba de agua, una toalla y el calzado apropiado. Para aquellos que tratan por primera vez las actividades acuáticas y no son nadadores y quieren superar la inexperiencia o aprehensión, esta actividad los ayudará a familiarizarse y sentirse cómodos, además de obtener múltiples beneficios e incluso, quizás una ganancia para toda la vida: clases de natación.


La Clínica Mayo provee una presentación educativa en Internet de ejercicios acuáticos para personas que no saben nadar en tinyurl.com/42ucg77.

Martin Miron es un escritor independiente y editor para Natural Awakenings, en Naples, FL. Comuníquese con él en emem.creative@gmail.com.

Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags