Olas mejoradas

Los niños se organizan para salvar nuestros océanos



Prasert Wongchindawest/Shutterstock.com

Los océanos de la tierra albergan más de un millón de especies, emplean millones de personas y alimentan a miles de millones más. Sin embargo, sus complejos ecosistemas enfrentan retos cada vez más críticos, incluidos acidificación, pesca excesiva y contaminación. Para servir de inspiración, los jóvenes de toda la nación están tomando acciones atrevidas y creativas que benefician a las generaciones presentes y futuras y nos ayudan a entender que nosotros también podemos poner de nuestra parte.

La primera vez que Sean Russell de 24 años y residente de Englewood, Florida estuvo expuesta a las maravillas del océano fue cuando era estudiante tercer año de escuela superior y tuvo la oportunidad de asistir a un campamento de conservación y comenzar a participar en los programas 4-H. Mientras realizaba trabajo voluntario en el programa de investigación de delfines del Mote Marine Laboratory en Sarasota, Russell quedó impresionada al conocer cómo muchos delfines y otras especies quedaban atrapadas en hilos y redes de pescar desechados incorrectamente en el mar y morían. A los 16 años decidió lanzar el Stow It—Don’t Throw It Project para promover el uso de recipientes portátiles hechos a base de envases de bolas de tenis para que los pescadores pudieran botar los hilos de pescar y desecharlos al llegar a la orilla. Hasta la fecha, se han distribuido más de 21,000 de estos envases en toda la nación.

Mientras completaba su bachillerato en biología, Russell lanzó el Youth Ocean Conservation Summit para aprovechar y poner en acción el entusiasmo de los jóvenes en asuntos relacionados con la vida marina. Las seis cumbres han logrado atraer a cientos de jóvenes y profesionales adultos interesados en hacer un cambio. “Los jóvenes aprenden sobre las amenazas actuales que la vida marina enfrenta y se sienten inspirados por pares que comparten sus mismas ideas e historias de éxito", explica Russell. Las sesiones de planificación y desarrollo de destrezas fomentan la acción, a menudo con el apoyo de micro-subvenciones que ayudan a impulsar proyectos comunitarios.

En el Día Mundial de los Océanos de 2016, el Sea Youth Rise Up unió a jóvenes líderes con accionistas federales y transmitieron las direcciones de estos en directo por Internet a jóvenes de 12 países.

Russell también está involucrada con la organización sin fines de lucro EarthEcho, que motiva a los líderes jóvenes a tomar acción mediante el uso de redes sociales de pares. Una campaña reciente, la 3T4E, exhortó a los jóvenes de toda la nación a recoger 3 piezas de basura y a documentar sus esfuerzos. El mensaje en las redes sociales llegó a aproximadamente 2 millones de jóvenes en 24 estados, 19 países y seis continentes, según Mia DeMezza, directora ejecutiva.

EarthEcho, fundado por los hermanos Philippe y Alexandra Cousteau de Washington, D.C., tiene el propósito de compartir historias de aprendizaje sobre los pasos que los jóvenes están dando para mitigar los problemas en los cuerpos de agua locales. Mediante una serie de presentaciones dinámicas multimedia de excursiones virtuales en el salón de clases, los estudiantes pueden explorar asuntos como las zonas muertas y la acidificación del océano. “Estas personas jóvenes van a heredar los problemas que nosotros hemos creado y se merecen que les prestemos atención", expresa DeMezza.

Si se les brinda la oportunidad, los jóvenes pueden desempeñar una función clave en la conservación, la investigación y la legislación relacionadas con los océanos de la Tierra. “No considero a los jóvenes como líderes del futuro, sino como líderes de hoy”, explica Russell.

La Campaña de Danni Washington, Big Blue & You, inspira y educa a los jóvenes sobre la conservación de los océanos a través de las artes.

Daniela Fernández de 23 años, es una de las líderes jóvenes que trabajan para acabar con la brecha generacional sobre los asuntos de conservación del océano. Fernández, estudiante de la Universidad de Georgetown en Washington, D.C, fue invitada a la reunión de 2013 de la Naciones Unidas para discutir el estado de los océanos del mundo de hoy. Cuando preguntó si tenían medios sociales para compartir las discusiones que se llevaban a cabo, descubrió que no era así. La ganadora del Christopher Benchley Ocean Award de 2016 explica, “Cuando regresé al campus, lo hice con una sensación de urgencia sobre los asuntos discutidos, lo que me motivó a comenzar una organización sin fines de lucro para conectar los “millennials”, con el océano. 

Desde ese momento, el Sustainable Oceans Alliance (SOA, por sus siglas en inglés) ha llevado a cabo tres cumbres oceánicas mundiales en las que han participado más de 30 universidades y brindado la oportunidad de aprender directamente de líderes en el gobierno, la ciencia, los negocios y la política. Los grupos de vigilantes en las cumbres han permitido a los "millenials” alrededor del mundo a formular preguntas y a hacer comentarios en línea. Por esta razón, la oficina de John Kerry, Secretario de Estado, se unió al SOA para incorporar un componente juvenil en la Conferencia sobre Nuestros Océanos de 2016 del Departamento de Estado.

Si mueren los océanos, morimos nosotros.
~ Captain Paul Watson, fundador del Sea Shepherd Conservation Society

El SOA, reconocido en las Naciones Unidas como una iniciativa innovadora, ha impulsado la creación de 30 capítulos en diferentes campus universitarios de los Estados Unidos y tiene planes de expandir a Gran Bretaña, Chile y España. Los pasos de acción incluyen abogar por la inclusión de currículos relacionados con la salud del océano. Hasta el momento, la alianza ha ayudado a influenciar la política global y ha recopilado más de 30,000 firmas para solicitar que se incluya la conservación de los océanos en las metas de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas. También ha movilizado a los jóvenes para que aboguen por el Northeast Canyons y el Seamounts Marine National Monument, el primer monumento marino de los Estados Unidos (que mide un poco más que el Parque Nacional Yellowstone), a las afueras de Cape Cod, creado por el presidente Obama en 2016.

Russell y Fernández están de acuerdo en que reunirse para apoyar una solución es clave para atraer tanto a jóvenes como a adultos. “Usted puede hablar sobre los problemas todo el día, pero lo que inspira a las personas son las soluciones que llevan a la acción”, señala Russell.

Fernández añade, “A menudo, las personas se sienten impotentes ante los grandes problemas, pero si uno les brinda una forma sencilla de ayudar, cooperarán.”


Conéctese con la escritora independiente April Thompson de WAshinton, D.C., en AprilWrites.com.

 

Cambio marino

Kids Caring for OceanLos jóvenes alrededor del mundo están utilizando formas innovadoras para hacer que sus comunidades locales tomen acción y ayuden a combatir la contaminación de los océanos.

Pédrisson y Emmanuelson Bernard de Carrefour, Haití, fueron los ganadores del Millennium Oceans Prize de 2016 por su solución a los desechos urbanos, la contaminación del mar y el desempleo. Durante las temporadas de lluvia en Haití, la basura de las calles va a parar al mar. Los hermanos desarrollaron un sistema de manejo de desperdicios y movilizaron a los jóvenes de la comunidad para mantener las calles limpias a fin de proteger el agua de la cual depende la comunidad. 

En diciembre, las estudiantes Laura Hutchinson y Antoinette Atik de Borrisoleigh, Irlanda, ganaron el European Mario Ruivo Prize, un premio otorgado por el EurOcean Foundation, por su solución para combatir la basura marina, el Bags with Tags. Ellas diseñaron bolsos elegantes para disuadir el uso de bolsas plásticas e etiquetas magnéticas para facilitar sacar bolsas de los cuerpos de agua y trabajaron con las tiendas locales para distribuirlas en los puntos de venta. 

Otros estudiantes de la Isla de Malta que llegaron finalistas en el Professor Mário Ruivo Prize de 2016, desarrollaron una forma de evitar que la basura se saliera de los zafacones abiertos colocados en los puertos de los trasbordadores locales, responsables de transportar 4 millones de pasajeros al año. Estos estudiantes lograron la colaboración de los funcionarios de la ciudad e hicieron que se colocaran 3 contenedores ecoamigables cerca del punto de partida del trasbordador.

Las iniciativas de dichos estudiantes demuestran cómo soluciones sencillas dirigidas por defensores apasionados pueden mejorar los problemas que aquejan nuestros océanos.

 

Lo que podemos hacer ahora

Todos tenemos una función que desempeñar para mantener los océanos limpios y sanos.  A continuación, algunas formas en que las personas de todas las edades pueden ayudar. 

No use plástico. Use alternativas reusables en lugar de productos plásticos de un solo uso como bolsas plásticas, botellas de agua, envases desechables para llevar comida, vasos y sorbetos, ya que contaminan los océanos y ponen en peligro a más de 600 especies acuáticas en peligro de extinción debido a su ingesta o al enredarse en estos.

Cuidado con lo que vierte en fregaderos y lavamanos. Cualquier cosa que baje por una tubería puede terminar en los cuerpos de agua. Evite desechar químicos como pintura, aceite y solventes y opte por productos de limpieza no tóxicos como limpiadores caseros a base de vinagre y bicarbonato de soda, que son seguros para las personas y el mar.

Sea sabio al comer. Según un informe de 2016 de la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas, aproximadamente una tercera parte de la pesca comercial se realiza a niveles no sostenibles. Encuentre mejores opciones con la aplicación Monterey Bay Aquarium una guía de mariscos que puede descargar en SeafoodWatch.org, y úsela al salir a comer o al comprar mariscos y pida a los restaurantes y las pescaderías que incluyan selecciones amigables para los océanos. 

Reduzca el uso de fertilizantes.  La escorrentía de fertilizantes de los jardines y la agricultura comercial, con el tiempo, van a parar al mar, creando “zonas muertas” de niveles bajos de oxígeno que es mortífero para la vida marina. 

Reduzca el consumo de energía. El dióxido de carbono, producto del consumo de combustible fósil, está provocando que los océanos se tornen más ácidos, lo que es particularmente nocivo para los arrecifes de corales. Use equipos y vehículos de bajo consumo energético, opte por los planes de energía renovable de los servicios públicos locales y use una bicicleta, camine o utilice transportación pública para moverse.


Fuentes principales: Ocean.si.edu; Ocean.org; Ocean.NationalGeographic.com.

Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags