La sabiduría de la naturaleza

Sus lecciones inspiran, sanan y sustentan



“El medio ambiente no es algo separado de nosotros, somos parte de él y él es parte de nosotros, nos da vida y nosotros le damos vida.”
~ Davi Kopenawa Yanomami, chamán amazónico

Aunque en muchas civilizaciones modernas reina la idea de que somos entes separados, o incluso, que estamos por encima de la naturaleza, los naturalistas y otras almas inteligentes a lo largo del tiempo han observado que es todo lo contrario: Somos parte de, dependemos de y evolucionamos con la naturaleza, sin embargo, pasamos por alto esta conexión vital, lo que nos coloca en riesgo.  

“Si hay una manera mejor que otra de hacer algo, puede estar seguro de que la de la naturaleza es la mejor”, advierte el gran filósofo griego Aristóteles en el siglo III a. C.

“El tiempo destruye la especulación del ser humano, pero confirma el juicio de la naturaleza”, señaló Cícero, gran político y filósofo romano, dos siglos más tarde.

El físico y filósofo ganador del Premio Nobel, Albert Einstein, hizo la siguiente observación: “Estudie detenidamente la naturaleza y entenderá todo mejor”.

Hoy día, más personas están mirando hacia la naturaleza para mejorar su salud física, mental y emocional, desarrollar más inteligencia, innovar, mejorar la construcción de viviendas y vecindarios y enriquecer la crianza de los hijos.  

Naturaleza útil

Según escribió Henry David Thoreau en su libro clásico de 1854, Walden, “Necesitamos el tónico que nos ofrece la naturaleza”.  

Si bien sabemos por experiencia propia que el caminar al aire libre puede mejorar el estado de ánimo, los científicos han documentado que una dosis regular de naturaleza tiene otros beneficios de gran envergadura. Puede reducir los niveles de las hormonas del estrés, la presión arterial y el indeseado colesterol; puede ayudar a sanar problemas neurológicos; acelerar la recuperación total después de una cirugía o un ataque cardiaco; aumentar los glóbulos blancos que combaten el cáncer y mejorar la salud en general (Informe de la investigación del Health Promotion International y del estudio de la Escuela de Medicina de Nipón, Tokio).

Jugar al aire libre ayuda a los niños a lidiar con los trastornos por déficit de atención e hiperactividad, de acuerdo con una investigación publicada en la revista Current Problems in Pediatric and Adolescent Health Care.

La exposición a la naturaleza puede ayudar a los adultos a escapar del estrés cotidiano, recargar energías, ponerse en mejor forma y reducir la probabilidad de sufrir obesidad, diabetes y enfermedad cardiaca, según los resultados de estudios publicados en la revista American Journal of Clinical Nutrition y el resumen de la investigación realizada por la Universidad de Washington. Además, puede ayudar a brindar un entendimiento de la esencia espiritual de la vida.

Las horas que los niños pasan regularmente al aire libre sirven para estimular la imaginación y la creatividad y mejorar el desarrollo cognitivo, lo que los ayuda con el aprendizaje. La naturaleza también ayuda a los niños a desarrollar concienciación social, lo que los ayuda a navegar mejor el área de relaciones humanas (Tinyurl.com/OutdoorHealthBenefitsResearch).

“Es extraño y triste a la vez que estemos tan alejados de la naturaleza que nos tengamos que preguntar por qué la naturaleza es buena para nosotros”, indica la Dra. Eva Selhub, conferenciante de la Universidad de Harvard y autora del nuevo libro Your Health Destiny. “La realidad es que nuestros cerebros y nuestros cuerpos están creados a tono con la naturaleza.”

Reconocer los efectos positivos de la naturaleza ha tomado tanto auge en años recientes que son cada vez más los médicos que “recetan” a sus pacientes que salgan a caminar y disfrutar de la naturaleza, ya que el ejercicio y la exposición a la luz del sol y las vistas relajantes que nos brinda la naturaleza ayudan a atender problemas de salud surgidos como resultado de dietas deficientes y estilos de vida sedentarios. Las clínicas y los hospitales del cuidado de la salud en Washington, D.C., la Ciudad de Nueva York, Chicago, Indianapolis, Albuquerque, Nuevo México, California Bay Area y otros han lanzado programas conocidos como Prescription Trails diseñados tanto para prevenir la obesidad en niños como para ofrecer actividades saludables para las personas jubiladas (Tinyurl.com/AmericanHealthTrails).

El autor de libros de gran venta, Richard Louv, en su libro The Nature Principle, se refiere al efecto positivo de la naturaleza como la “vitamina N”. Según indica: “Muchos de nosotros, sin saberlo, estamos usando el tónico de la naturaleza. En esencia, nos estamos automedicando con un sustituto inusualmente conveniente y económico”.

Tales ideas son aceptadas comúnmente en muchas culturas. Los japoneses creen en el poder restaurador del shinrin-yoku, que podría traducirse como “medicamento del bosque” o “baño del bosque”. Los indígenas, como los de la tribu de Brasil dirigidos por el chamán Davi Kopenawa Yanomami, luchan por conservar su tierra y la forma de vida en el Amazonas e insisten que son uno con las riquezas innatas de los bosques pluviales sostenibles.

Naturaleza innovadora

Los científicos, inventores y otros innovadores se inspiran cada vez más en la naturaleza. El biomimetismo, en parte un movimiento social y en parte una industria en desarrollo, observa los sistemas naturales de la Tierra para estudiar cómo trabajan y solucionan problemas. Los investigadores de la Universidad de Utah, inspirados en la construcción de viviendas duraderas de los gusanos de castillos de arena, están creando una pega sintética, parecida a la que estos usan, que algún día podría ayudar a reparar las fracturas de huesos. El fabricante de componentes arquitectónicos Panelite produce cristal con aislamiento eficiente en términos energéticos al imitar la estructura hexagonal que las abejas usan para sus panales. (Haga clic en otros precedentes en Tinyurl.com/BiomimicryCaseExamples.)

La inspiración del biomimetismo viene de muchos lugares, explica Dayna Baumeister, Ph.D., cofundadora de Biomimicry 3.8, una Corporación con Certificación B en Missoula, Montana, que trabaja con compañías y universidades para lanzar el biomimetismo al mercado.

“Las personas se están dando cuenta de que se han desconectado del mundo natural”, indica. “También nos hemos percatado que [como especie] tenemos problemas. No tenemos todas las respuestas, pero podemos observar otras especies para inspiración”, a fin de eliminar los contaminantes de nuestro cuerpo y de nuestro medio ambiente.  

Hoy día se usan comúnmente las plantas y los hongos para limpiar viejos lugares industriales, imitando la forma en la que la naturaleza elimina los contaminantes del agua y el suelo. En la Universidad Berkeley en California, los meta-estudios confirman que los agricultores están usando métodos orgánicos de cultivo y de energía solar para lograr siembras similares a las logradas con las técnicas convencionales, pero con menos dependencia en el combustible fósil, menos producción de gases de invernadero, plaguicidas petroquímicos y fertilizantes contaminantes.

Naturaleza cíclica

Estas tecnologías innovadoras simulan la forma en la que la naturaleza usa los componentes básicos de la vida en un ciclo infinito de nacimiento, reproducción, descomposición y renacimiento. Es parte de una forma amplia de repensar los principios detrás de la sustentabilidad y de construir, fabricar y vivir en mejor armonía con los sistemas naturales. Con el tiempo, quizás se podrían eliminar los vertederos, la contaminación del aire y el agua y la necesidad de limpieza de lugares tóxicos.  

“Una toxina es un material que está en el lugar equivocado”, explica el arquitecto William McDonough, de Charlottesville, Virginia. McDonough es la única persona individual que ha recibido el Premio Presidencial para el Desarrollo Sustentable y es coautor del libro Cradle-to-Cradle, un libro trascendental que hace un llamado a revisualizar, incluso, los peores desperdicios, y del Upcycle: Beyond Sustainability—Designing for Abundance. McDonough visualiza un mundo donde los desperdicios se puedan convertir en materia prima para la construcción de edificios, muebles y otros bienes, de la misma forma que los bosques reutilizan los árboles y los animales muertos para alimentar el ecosistema y dar paso a vidas nuevas.

“Los conceptos que nos separan de otras especies afectan nuestro pensamiento.”
~Jeremy Narby

Con el 80 por ciento de los residentes de los Estados Unidos viviendo en áreas urbanas, los arquitectos, contratistas y planificadores municipales están también dando un giro hacia la naturaleza, motivados por la evidencia científica de las muchas formas en las que la salud y el bienestar de los humanos dependen de esta. Aunque este contacto debe ser del tipo de “pararse y admirar los bosques” que inspiró al poeta de Nueva Inglaterra, Robert Frost, incluso una caminata en un parque de la cuidad rinde beneficios.

“La naturaleza urbana, siempre y cuando sea provista mediante parques y senderos y esté incorporada en el diseño de edificios, provee ambientes relajantes e inspiradores que motivan el aprendizaje, la curiosidad y el estado de alerta”, informa el Colegio del Medio Ambiente de la Universidad de Washington, en Green Cities: Good Health.

La Asociación Americana de Planificación recalca la importancia de integrar los espacios verdes en los vecindarios urbanos. Los llamados “metro nature” mejoran la calidad del aire y del agua y reducen los efectos del calor urbano tipo isla. Los lugares como el Pittsburgh's Nine Mile Run y el Little Sugar Creek Greenway en Charlotte, Carolina del Norte, restablecen las conexiones con la naturaleza en centros de ciudades densamente poblados.  

Inteligencia natural

Un número cada vez mayor de científicos dice que la investigación sobre nuestro lugar en la naturaleza ha despertado una nueva forma de pensar sobre nuestra función y la idea anticuada sobre la superioridad de nuestra especie. “Los hongos unicelulares del cieno solucionan laberintos. Las plantas, aun careciendo de cerebro, toman las decisiones correctas, y las abejas, con cerebros del tamaño de la cabeza de un alfiler, manejan conceptos abstractos”, señala el antropólogo Jeremy Narby en su trascendental libro Intelligence in Nature.

Lecturas sobre la naturaleza
“10 Lessons from Nature to Inspire Our Everyday Lives”, por David Miller,
Tinyurl.com/10InspiringLessonsFromNature
“9 Amazing Lessons from Nature to Inspire Your Everyday Life”, por Annie Hauser,
Tinyurl.com/9InspiringLessonsFromNature
Intelligence in Nature, por Jeremy Narby
Life Lessons from Nature, por Elvis Newman
Cathedrals of the Spirit, por T. C. McLuhan
Your Brain on Nature, por Eva Selhub

En una conferencia nacional de Bioneers, una organización con sede en Santa Fe, Nuevo México, y San Francisco, que reúne innovadores sociales y científicos con tendencias naturistas, expuso: “Somos prácticamente idénticos a muchos animales. Muchos comportamientos que considerábamos que eran nuestros exclusivamente son compartidos por otras especies. La zona específicamente humana, según determinado por la ciencia, se ha ido reduciendo”.  

No hemos perdido nuestra capacidad de tocar esa parte animal primitiva que llevamos dentro, incluso si la mayoría de nosotros “se adentra en un bosque” mediante una película o los juegos de vídeo. Podemos sentir que estamos separados de nuestros instintos, pero los estudios muestran que caminar por un bosque puede lograr maravillas para restablecer la agudeza de nuestros sentidos de poder conectarse con los cambios sutiles en el hábitat natural, los movimientos de otras especies y las temporadas cambiantes.

El desarrollo de las civilizaciones humanas puede haber llevado el concepto de la “supervivencia del más apto” en nuevas direcciones, a menudo menos primitivas, pero los expertos, que van  desde investigadores científicos hasta analistas de estilos de vida, establecen que la raza humana todavía está programada a base de nuestro pasado más primitivo. A pesar de las formas ingeniosas en que hemos explotado otras formas de vida, capitalizado los recursos de la Tierra y nos hemos protegido contra el poder, en ocasiones, aterrador de la naturaleza, nuestro destino continúa estando enlazado a las leyes y los límites de la naturaleza, desde cuidar del sistema inmunitario de nuestro cuerpo hasta solucionar problemas a nivel del planeta, como el calentamiento global.
“La naturaleza es nuestro medio ambiente natural”, según Selhub. No tenemos que mudarnos al campo para reconectarnos, explica. “Incluso pasar 20 minutos al día al aire libre tiene un efecto positivo en nosotros.” Las plantas interiores, las fotografías de la naturaleza y la aromaterapia con fragancias de la Tierra también pueden ayudar a que los ambientes interiores reflejen nuestra propia naturaleza.

La abundancia de la investigación y la sabiduría del sentido común se resumen en el libro de  Wendell Berry, The Long-Legged House. “Hemos vivido nuestras vidas presumiendo que lo que es bueno para nosotros es bueno para el mundo. Estábamos equivocados. Tenemos que cambiar nuestras vidas y vivir a base del concepto contrario, de que lo que es bueno para el mundo es bueno para nosotros. Y esto requiere que hagamos un esfuerzo por conocer el mundo y aprender lo que es bueno para este.”

Christine MacDonald es una periodista independiente en Washington, D.C., cuyas especialidades incluyen la salud y las ciencias. Visite ChristineMacDonald.info.

Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags