Cinco lecciones de vida de las artes marciales



Pocas palabras están tan extrañamente acopladas como los términos artes y marciales. La primera significa “algo que es creado con imaginación y habilidad, y es bello o expresa ideas o sentimientos importantes”, mientras que la segunda significa “relacionado con la guerra y los soldados”. Todas las artes marciales representan una paradoja de empujar y halar, yin y yang, externo e interno.

Su práctica representa la mezcla de nuestras vidas físicas en armonía con nuestro maquillaje emocional, lo que permite que nuestra actividad externa refleje nuestro ser interno. Muy pocas veces se logra fácilmente la fusión de cuerpo, mente y espíritu, pero las artes marciales son la excepción porque se concentran igualmente en el bienestar tanto interno como externo. Estas son las cinco lecciones de vida más importantes que las artes marciales nos enseñan.

Aprenda a respirar. La verdadera conexión con la respiración impregna el reino de un artista. Un vocalista tiene que penetrar profundamente en su diafragma para cantar con soltura, y un bailarín o bailarina debe aprender el tiempo de su respiración mientras baila. Un artista de las artes marciales aprende a controlar la respiración con quietud y velocidad, como la yuxtaposición del yoga con los deportes intensos de contacto. El respirar correctamente hace del practicante de las artes marciales uno mejor y más saludable. Según un estudio publicado en el American Journal of Chinese Medicine, los participantes hipertensos en un programa de qigong pudieron disminuir su presión arterial luego de 10 semanas y aumentar su consumo de oxígeno en un 20 por ciento.  

Evite el conflicto mediante el desarrollo del carácter. Si bien puede parecer contradictorio que aprender a luchar puede evitar el conflicto, esto es una parte esencial de las artes marciales. Lao Tzu dijo que el mejor luchador nunca se enfada. En las artes marciales, el punto principal es la disciplina, aumentar la conciencia y la capacidad de enfrentar nuestros propios conflictos; varios estudios corroboran que la práctica de las artes marciales produce cambios de comportamientos positivos. Por ejemplo, un estudio publicado en el Journal of Adolescence informa que los estudiantes que participaron en las artes marciales se caracterizaron por ser menos impulsivos y menos agresivos.

Conectar lo externo (movimiento corporal) con lo interno (movimiento de la energía). La fuerza energética que cataliza las patadas expresivas, puñetazos y otras formas externas es tan esencial como los movimientos mismos. En las artes marciales chinas, la fuerza es reconocida como el qi, la energía de la vida que une de forma intrínsecamente el cuerpo, la mente y el espíritu.

Martial-Arts-in-PracticeSea tanto un artista como un atleta. La habilidad artística y el atletismo no tienen por qué ser antagónicos. Las artes marciales combinan la gracia del creador y la destreza del guerrero. Ver una competencia de artes marciales puede ser tan fascinante como ver un ballet o un evento deportivo. La mayoría de nosotros puede que no seamos un artista élite o atletas naturales, pero todos los estudiantes pueden aprender cómo integrar ambos mundos mediante la mezcla de lo físico con la quietud y la expresión a través de la acción.

Soltar el ego, encontrar claridad mental y acceder al momento presente. Jirōkichi Yamada, un máster japonés del kenjutsu, dice: “El camino de la espada y la forma del Zen son idénticas ya que tienen el mismo propósito: matar el ego”. El foco de todas las artes marciales verdaderas es el proceso, no el resultado. Cualquiera sea el estilo de la ejecución, la práctica preparatoria y aplicación meditativa, requieren la disciplina de estar enteramente presente. El ganar tal claridad implica lidiar más con el ego que con los oponentes; la verdadera batalla del artista marcial se libra dentro.

Bruce Lee, la estrella de cine que revolucionó la conciencia occidental y fundador del jeet kune do, se dio cuenta que filosofía trascendente de las artes marciales nos da muchas lecciones que aprender. Él sugiere: “Sea como el agua que va haciendo su camino a través de las grietas. No sea asertivo, pero modifique el objetivo y encontrará el camino alrededor o a través de él. Si nada en su interior se mantiene rígido, las cosas exteriores se revelarán ellas mismas”.

Eric Stevens ha sido un profesional de acondicionamiento físico y coach de artes marciales por los pasados 15 años. Escribe sobre temas relacionados desde Denver, Colorado Conéctese en EricChristopherStevens@gmail.com.

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