Protocolo para perros

Los buenos modales hacen que sean bien recibidos en todos los lugares



Tal parece que los perros viajan a todas partes con sus dueños en estos días. Los podemos ver en tiendas para mejoras en el hogar, happy hours, ventanillas de autoservicio y lugares de trabajo, además de sus lugares favoritos de encuentro. Para que inviten a Sparky a más lugares, tiene que tener buenos modales.  

“Al igual que los niños, no todos los lugares son adecuados para los perros”, advierte Eileen Proctor, experta en estilos de vida para mascotas en Denver, Colorado. “Algunos perros son más introvertidos y quieren un lugar tranquilo para relajarse. A otros les encantan las fiestas.  Conozca a su perro y socialice con este según corresponda, nunca lo obligue a estar en una situación que lo ponga nervioso.”

En vez, ayude a que se adapte a los nuevos lugares de forma gradual, primero desde una distancia y luego déjelo tranquilo cuando muestre señales de estrés. Un bostezo, evadir la mirada, esconderse detrás del amo o caminar de un lugar para otro son indicios de que nuestro amigo de cuatro patas ya ha tenido suficiente.

“Los buenos modales en la casa no necesariamente se mantienen en los lugares públicos”, indica Proctor. “Sáquelo a pasear para saber cómo maneja las distracciones.” Los cuidos diurnos o salir a jugar con otros perros ayudan a afinar las destrezas sociales del animal, mientras que los mandatos básicos de obediencia—aquí, siéntate, abajo, no y el caminar sin halar de la cadena —son la base de los buenos modales. Recompense la buena conducta con elogios, galletitas o su actividad favorita.  

Comer fuera

Amy Burkert, propietaria de GoPetFriendly.com, señala: “Después de un largo día en la oficina o una semana difícil en el trabajo, es bueno poder incluir a mi perro cuando salgo a cenar. Los restaurantes que aceptan mascotas y que cuentan con áreas exteriores para comer con estas son cada vez más comunes, pero pregunte primero”.   

“Los perros en las áreas de comer deben acostarse tranquilamente debajo de la mesa o la silla”, continúa. “Ese no es el momento de socializar. Puede que a los comensales no les agrade que un perro se les acerque mientras comen. Seleccione una mesa donde el perro no obstaculice el tránsito de clientes o del personal.” Requiere práctica. “Si hace algo indebido, discúlpese y salga del lugar y sepa que la próxima vez le irá mejor”, indica Burkert.

Un buen proceso para enseñar a su mascota a comportarse en un restaurante es comenzar llevándola cuando hay pocas personas y luego, cuando se acostumbre, cuando esté más lleno el lugar. La próxima vez, pida un aperitivo. Aumente la cantidad de tiempo que permanece en el lugar y evalúe el número de distracciones.

Viajando juntos

Christina Mendel, coach internacional de negocios con oficinas en Alemania e Italia, añade que los perros necesitan un lugar seguro y tranquilo a donde huir cuando hay exceso de actividad.  Balu, su chihuahua, es lo suficientemente pequeño como para caber en un bolso de viaje. Ahí, puede tomar una siesta, mirar a las personas o comer sin la interferencia de humanos. “El bolso ayuda cuando llevo clientes a cenar, tomo un avión o manejo para asistir a una cita de negocios”, indica. “Muchos de mis clientes tienen perros, así que es bien recibido porque se porta bien y sabe qué hacer.”

Encuentre sugerencias para pasear perros en áreas urbanas congestionadas en Tinyurl.com/RulesOfTheDoggyRoad.


Viajar en avión presenta sus propios retos porque las aerolíneas limitan el número de mascotas que pueden ir en cada viaje. Verifique las reglas de la compañía para saber qué tamaño aceptan y el tipo de jaula requerida. Los perros tienen que viajar en el área de carga a menos que sean lo suficientemente pequeños para que su jaula quepa debajo del asiento. Los demás pasajeros pueden tener miedo a los perros o ser alérgicos, así que hay que respetar su espacio.

En el automóvil, el perro tiene que estar calmado y usar un cinturón de seguridad, se debe restringir su movimiento de algún modo para mantenerlo seguro, que no distraiga al conductor y para evitar que se lance por la ventana.

En el lugar de trabajo

Los perros son bienvenidos en el lugar de trabajo. Alexandra Blackstone, directora de diseño de Killer Infographics, en Seattle, Washington, lleva a Buster, su cachorro corgi, a la oficina. “Se comportaba bien cuando era el único perro en el lugar”, explica Blackstone. “Pero cuando un perro de más edad y otro cachorro estaban ahí también, ladraba y trataba de controlarlos.” No entendía bien a los demás perros, así que para mejorar las destrezas de comunicación de su cachorro, Blackstone lo inscribió en un cuido diurno dos veces a la semana.  

Ella recomienda primero presentar a los perros fuera del entorno de la oficina. “Informe a sus compañeros de trabajo lo que está tratando de enseñar a su perro, para que todos sean consecuentes en su conducta hacia él”, recomienda Blackstone. “Sea claro sobre la forma de corregir cualquier conducta inaceptable si alguien comparte la responsabilidad de sacarlo a pasear.” Blackstone informa que con técnicas positivas de adiestramiento, Buster está aprendiendo a responder bien y ahora divide su tiempo entre el cuidado diurno y la oficina.  

“Es responsabilidad suya hacer que llevar a su perro a su lugar de trabajo sea una experiencia positiva para todos”, indica Proctor. “Eso incluye usar una cadena y limpiar después de que haga sus necesidades, sin excepciones.”  


Conéctese con la escritora independiente Sandra Murphy de St. Louis, MO, en StLSandy@mindspring.com.

Edit ModuleShow Tags

Add your comment:
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags