El fenómeno chi

Qigong intensifica la vitalidad y la serenidad



El qigong, una práctica probada para apoyar la salud y la autosanación, ha sido utilizado en China por miles de años para mantener y mejorar la salud física, mental y el bienestar emocional.
 

“Qi” (pronunciado chi) se refiere a la fuerza de vida o energía vital presente en todas las cosas a través del universo, mientras que “gong” significa esfuerzo dedicado o práctica constante de una destreza. Qigong es el arte de trabajar intensamente con esta energía, cultivando la fuerza vital.

Walter Hayley, médico acupunturista e instructor de qigong, radicado en Bonita Springs, Florida, se convirtió en un apasionado del qigong mientras trabajaba como corredor de la bolsa en busca de aliviar el estrés. Él compara el movimiento del qigong de energía en el cuerpo con el agua que corre por una manguera. “El qi se concentra en canales a través del cuerpo. Piense en qi como si fuera agua y esos canales como una manguera de jardín que se ramifica hacia cada aspecto de la persona. El estrés, físico o emocional, puede doblar la manguera. El qigong ayuda al desdoble”, explica. “Relaja el cuerpo al dejar que la energía fluya más eficientemente, lo que permite que el cuerpo sane por sí mismo.”

Los estilos de qigong varían, pero Hayley señala que la mayoría enfatiza en movimientos lentos con conciencia y concentración y técnicas especiales de respiración. Muchos describen la práctica como una meditación en movimiento.

La maestra de qigong, Judith Forsyth, en Mobile, Alabama, dice: “A menudo es descrito como la madre del tai chi. Cuando el arte de la energía interior del qigong se mezcla con el poder externo de las artes marciales, se convierte en tai chi”. Ella enfatiza que el foco del qigong es menos en sus mecanismos físicos y más en entender cómo la fuerza vital se mueve a través del cuerpo y puede ser utilizada para realzar la salud y la longevidad.

Dentro del cuerpo hay una red integrada de centros de energía sutil que el maestro internacional de qigong, Robert Peng, piensa están conectados a la capacidad para felicidad genuina. La meta es despertar y cargar estos centros con el qi. “Al repetir movimientos lentos y suaves una y otra vez, usted puede desarrollar la capacidad del cuerpo para extraer el qi del universo. Puede ser almacenado en estos centros y luego canalizado de vuelta a través del cuerpo para potenciar las actividades diarias”, explica Peng, autor del libro The Master Key: The Qigong Secret for Vitality, Love, and Wisdom.

Él se concentra en los tres grandes portales de energía del cuerpo: el “tercer ojo”, localizado entre las cejas; el “centro del corazón”, en el medio del pecho en el esternón y el “mar de qi”, justo debajo del ombligo. La idea es que cuando la energía se accede en estos tres centros, se tiene acceso a las cualidades espirituales específicas, que son: sabiduría, amor y vitalidad (respectivamente). La armonización de los tres es lo ideal.

Al añadir el qigong a sus rutinas diarias, los niños aprenden a canalizar la energía y mejorar la concentración; las personas que trabajan en oficinas reducen el estrés, las personas de edad avanzada mejoran el equilibrio y la calidad de vida; y los cuidadores y parteras progresan en la capacidad de ayudar a otros.
~ The National Qigong Association


Peng menciona que cuando estos elementos esenciales están entretejidos en equilibrio, es posible la felicidad dinámica. “Usted comienza a proyectar más sabiduría, amor, vitalidad, inspiración y paz. Las conversaciones fluyen más suavemente. Su vida se convierte en una más productiva, significativa y serena”, dice él. “Cualesquiera que sean los retos enfrentados, estará mejor equipado para manejarlos mientras permanece interiormente contento.”

Forsyth hizo su acercamiento al qigong cuando le prescribieron descanso, medicamentos, ejercicio y terapia física luego de un accidente que la dejó con problemas persistentes en su cuello y espalda. Ella recuerda que: “Luego de ocho semanas de práctica, experimenté una mejoría física significativa, no solo con relación al dolor sino en mi nivel de energía total, capacidad para dormir y la condición de mi piel y pelo. La paz y los beneficios de meditación y armonía que me brindó el qigong también me afectaron positivamente de otra forma. Estaba menos preocupada, menos perfeccionista, menos estresada y comencé a experimentar más alegría”.

Si bien todos los estilos benefician la salud en general, algunos ejercicios específicos pueden ser recetados para necesidades especiales, desde acondicionamiento atlético hasta manejo de condiciones crónicas como artritis, hipertensión y cáncer. Los movimientos suaves pueden llevarse a cabo por casi todo el mundo a cualquier edad y nivel de capacidad, incluso las personas confinadas a sillas de rueda o en cama. “El qigong le habla al cuerpo y el cuerpo entonces trabaja con la condición”, menciona Hayley.

Los expertos aconsejan que el qigong es mejor practicarlo todos los días, incluso si es por cinco minutos. “Existe una sinergía en una clase grupal que le falta cuando se practica en casa, pero lo más importante se realiza en el hogar”, observa Hayley. Alguna instrucción personal es ideal para que el practicante reciba retroalimentación, pero los libros y vídeos hacen que el qigong sea accesible para todos y en cualquier lugar.

Hayley les recuerda a los principiantes: “Tengan paciencia. Si una forma no le conviene, recuerde que hay miles de formas diferentes para tratar”.

Otro consejo de Peng para los principiantes es: “¡Ser feliz! Piense en el ejercicio como un juego alegre y recuerde sonreír mientras se mueve”.


Meredith Montgomery es la editora de Natural Awakenings Mobile/Baldwin, AL (HealthyLivingHealthyPlanet.com).

Edit ModuleShow Tags

Add your comment:
Edit ModuleShow Tags
Edit ModuleShow Tags