Sanando el ecosistema del interior

Una conversación con Nina Simons, cofundadora de Bioneers



Bioneers está compuesto por innovadores de todas las procedencias que buscan hacer del mundo un lugar mejor en formas que respetan la Tierra y todos sus habitantes. Su organización, considerada “una red de redes”, conecta a personas e ideas a través de su Conferencia Bioneers Nacional, grupos de acción comunitaria locales y producciones multimedios, incluidas unas series de radio que han sido premiadas: “Revolution from the Heart of Nature”.

La fundadora de Bioneers, Nina Simons, coeditora de Moonrise: The Power of Women Leading from the Heart, conversó con Natural Awakenings sobre el papel que cada de uno de nosotros juega hoy día en crear un mañana más sostenible.

¿Cómo podemos tener esperanzas sobre el estado de la Tierra?

Creo que cada uno de nosotros necesitamos cultivar un punto de vista equilibrado. Es importante que mantengamos lo que llamo una conciencia de “ambos/y”, la que reconoce cuán seriamente comprometidos están los sistemas de apoyo de vida y cuán intensa es la demanda para nosotros de comprometernos en revertir el deterioro. A la misma vez, permanezco profundamente esperanzada porque muchas personas están tomando conciencia de la urgencia de estos temas que enfrentamos y muchas más se están movilizando a actuar en maneras positivas.

¿Esto significa que ve un cambio a nivel social hacia una mejor manera de pensar?

Nuestro estado mental está directamente afectado por el lugar donde ponemos nuestra atención.  Si nuestra fuente primaria de información son los medios de comunicación principales, entonces es fácil sentirse deprimido y sin esperanza. Cada uno de nosotros nos beneficiaríamos al limitar nuestra ingesta diaria de los medios, porque influye en nuestra historia interna e impacta cómo nutrimos nuestra psiquis, historias y visiones.

Una de las grandes medicinas contra la desesperación es la acción. Cuando actuamos en nombre de lo que amamos y de aquellos en necesidad, se puede ayudar a restaurar la gratitud, un sentido de fe y una visión más equilibrada. Es por eso que los desastres naturales a menudo provocan los mejores tipos de respuesta que pueden ofrecer los seres humanos: compasión, empatía y un deseo de generosamente contribuir con soluciones.

 ¿Hasta qué punto la sanación de la Tierra depende de sanarnos nosotros mismos?

Nosotros ‘co-creamos’ los sistemas políticos, económicos, energéticos, industriales y de producción de alimentos actuales basados en la competencia y la jerarquía que están causando estragos en el Planeta Tierra y en nuestra calidad de vida colectiva y supervivencia futura. Mientras participemos en ellas, las perpetuaremos. Tenemos una oportunidad inmensa en estos momentos de reinventarnos nosotros mismos y los sistemas de la sociedad.

Nuestra cultura nos condiciona a que seamos duros con nosotros mismos al juzgar y comparar nuestros talentos y acciones, mientras que a menudo nos valoramos basándonos en nuestro trabajo o relaciones. Para ser los agentes de cambio más eficaces que podamos ser, creo que necesitamos revertir esos patrones y aprender a pensar en nosotros mismos, ver toda la vida como sagrada y sentirnos intrínsecamente dignos de amor.

Una de las cosas más poderosas que cada uno puede hacer en este punto fundamental es afirmar la plena responsabilidad de nuestra “historia-escape” interna para cambiar nuestra historia personal sobre los impactos que somos capaces de hacer, cuál verdaderamente es nuestra capacidad de acción y cómo darnos al servicio de la vida, lo que en este momento puede ser significativo, feliz y efectivo.    

¿No hay a menudo un conflicto entre lo que las personas creen y lo que hacen?

Cada uno de nosotros tiene un complejo ecosistema dentro de sí mismo. Cuanto más podamos llegar a ser conscientes de cultivarnos nosotros mismos y ser auténticos y entregados al servicio de lo que amamos, mejor podremos mostrarnos a favor de la Tierra, las personas y las criaturas con las que compartimos nuestra casa. 

¿Ves que las mujeres juegan un papel particular en esta transformación?

Mientras que cada persona es una mezcla única de cualidades femeninas y masculinas, pienso que las mujeres, en general, tenemos una codificación profundamente arraigada que nos inclina a ser especialmente fuertes en el cuidado, compasión y colaboración. Como capacidades de liderazgo, pienso que estas tres cualidades— conectando a través de las diferencias—pueden estar entre las más esenciales para la resiliencia. Nuestro futuro como especie se beneficiará claramente mientras más mujeres encuentren sus voces, verdades y conexiones con el poder.

Cuantas más mujeres puedan articular sus experiencias individuales en apoyo de una visión colectiva incluyente, más podemos comenzar a influir en nuestras instituciones, cultura y en los hombres que amamos para valorar más estos “rasgos femeninos”, a los que me refiero como inteligencia relacional. Por largo tiempo, hemos perpetuado una cultura fatalmente defectuosa que ha puesto el intelecto primero. Ya es tiempo que todos pongamos primero la sabiduría del corazón, cuerpo e intuición, junto con el intelecto en rol de apoyo.


Brita Belli es editora del E-The Environmental Magazine. Conéctese en BritaBelli.com.

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