Nuestros parques

Explorando los tesoros nacionales de América



La familia Kent, de Amherst, New Hampshire, ha enfrentado muchos momentos en los que se han preguntado: “¿Realmente puedo hacer esto?”, durante sus aventuras en los parques nacionales de América. Hasta el momento, han visitado 57 parques nacionales y, como en enero Pinnacles fue nombrado un parque nacional, probablemente se dirijan nuevamente a California.  En estos momentos también están considerando seriamente una excursión a Samoa Americana, en el Pacífico Sur, potencialmente el último y más remoto destino de su odisea de 11 años. 

Durante el curso de sus aventuras, Scott y Lisa, los padres de Tanner y Peyton, de 18 y 16 años respectivamente, poco a poco se fueron sintiendo más confiados en poner a prueba sus destrezas, desde espeleismo, snorkeling subtropical y parapente hasta caminar sobre glaciares y hacer kayak en aguas subárticas. “Si lo ofrecen, lo intentamos”, indica Lisa. “En nuestra familia, por lo general, no logramos ponernos de acuerdo sobre cuál de todos nuestros recuerdos es el favorito.”

Aunque caminaban y exploraban las formaciones naturales de rocas cada vez que se les presentaba la oportunidad –incluidas las Cavernas de Carlsbad en Nuevo México, la cueva del viento en Dakota del Sur y Yosemite en California– a las chicas de la familia también les gustaba salir a cabalgar mientras los hombres pescaban. “Uno de mis recuerdos favoritos fue cuando Tanner y yo salimos a caminar por un sendero en Colorado y descubrimos un lago cristalino en el Parque Nacional de las Montañas Rocosas y Tanner pescó su primera trucha”, recuerda Scott.

“Cada vez que me preguntan, nunca doy la misma respuesta sobre cuál ha sido mi experiencia favorita o el mejor parque que he visitado”, añade Tanner, aunque menciona Yellowstone, en Wyoming y Wrangell-St. Elias, en Alaska, como particularmente impresionantes por su característica vida silvestre. ¿Su anécdota favorita? “En una ocasión cuando era niño, de pronto observé una barracuda en Dry Tortugas, frente a la costa del sur de Florida, y agitadamente se la señalaba a mi papá, pero papá estaba tan absorto tomándoles fotos a unos peces diminutos que jamás la vio.” 

“Es tan emocionante ver de cerca un animal grande”, señala Peyton, recordando cuando ella y su mamá paseaban en kayak en Glacier Bay en Alaska cerca de una ballena jorobada. “Pensé que íbamos a terminar en la boca de la ballena”, recuerda entre risas.

La familia está de acuerdo que su expedición más larga –ocho parques en tres semanas– fue algo extraordinario. “Tuvimos que volar en el Círculo Polar Ártico en un hidroavión y caminar en el hielo usando crampones”, cuenta Peyton sobre su visita a las remotas Puertas del Ártico y el valle de Kobuk, uno de los parques americanos menos visitados en comparación con el Parque Nacional de las Montañas Rocosas, que es uno de los más visitados que se extiende por el oeste de Carolina del Norte y el este de Tennessee.

Ya fuera observar los osos de la Isla Kodiak, los volcanes de Hawai o los cocodrilos de Everglades, su misión primordial era visitar todos los parques nacionales principales antes de que Tanner se fuera a estudiar a la universidad. La libreta de servicios de Parques Nacionales ya cuenta con 57 sellos, los cuales fueron adquiridos durante días feriados y las vacaciones de verano. Los viajes se programan de acuerdo a la mejor temporada para visitarlos y las fotografías nunca pueden faltar.

“Es fácil hablar sobre los momentos importantes de un viaje, pero uno puede experimentar un recuerdo memorable en cualquier parque”, explica Lisa, ya sea admirando la belleza de un malecón o viajando en un trasbordador para disfrutar de un picnic en una isla. “Disfrutar de la naturaleza ha sido realmente beneficioso para nuestra familia y es una parte importante de lo que nos mantiene unidos.”

Ella explica que el que sus hijos crecieran en contacto con la naturaleza los ha enseñado a ser  valientes y pacientes, a ayudar a los compañeros de viaje y a ser felices sin la necesidad de los teléfonos celulares. “Nos alejamos de la satisfacción inmediata y nos centramos en algo más importante”, comenta Lisa. “Nos gusta interactuar y hacer cosas sencillas juntos.”

La familia considera que las excursiones a los parques nacionales son asequibles, accesibles y que han tenido un impacto sobre cada uno de ellos: Scott, como ingeniero de programación, Lisa como maestra de educación física y Tanner y Peyton como estudiantes y atletas. La familia se siente orgullosa de formar parte de los más de 200 millones de visitantes de los parques nacionales desde el inicio de lo que la serie de vídeos de Ken Burns caracteriza como America’s Best Idea. Lisa lo resume con estas palabras: “No tiene que hacerlo en grande para disfrutarlo en grande”.


S. Alison Chabonais es la editora nacional de Natural Awakenings.

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