Comer de forma ecológica

Las decisiones diarias hacen una diferencia



El consumo de alimentos tiene un enorme efecto, como si fuera una onda, igual que cualquier cambio pequeño; una comida a la vez, puede lograr grandes beneficios. Cómo escogemos, preparamos, cocinamos, servimos y conservamos nuestra comida puede mejorar la nutrición, ayudar a perder peso, ahorrar dinero y a la vez, proteger el ambiente.

Decidir qué comer

Es muy importante escoger lo que comemos. Mark Bittman, columnista que escribe sobre alimentos en el New York Times, piensa que ningún alimento está absolutamente fuera de límite, porque: “Todo está en la manera como los usamos”. Y añade: “La evidencia es clara. Las plantas promueven la salud”.

En los pasados años, Bittman ha experimentado comiendo desayunos y almuerzos veganos, y luego omitiéndolo en la cena. “Es solo un modelo de una nueva forma de comer”, dice. “Pero tiene sentido en muchos niveles. Al comer más plantas y menos alimentos procesados y provenientes de animales, he perdido 30 libras y mis niveles de colesterol y azúcar en sangre están normales otra vez.”

Brittman se dio cuenta de cómo el cambio de dieta era una ganancia para él y para el ambiente cuando un amigo le envió un estudio publicado por las Naciones Unidas sobre la producción intensiva de ganado que demuestra que esto causa más emisiones de gas de efecto invernadero que conducir un auto.

Para estar alertas sobre cómo nuestras selecciones de alimentos pueden afectar el planeta, el Centro para la Ciencia en el Interés Público ofrece una prueba corta en la siguiente dirección en internet: Tinyurl.com/EatingGreenCalculator.

Identificando buenas fuentes

“Una de las cosas más ecológicamente conscientes que puede hacer para una gran comida es prepararla con alimentos cultivados por usted mismo”, dice Jen Laskey, escritora sobre estilos de vida radicada en Nueva York, cuyo blog es Frugaltopia.com. “Plante un jardín de vegetales pequeños y varios árboles frutales en su patio o únase a un jardín comunal local. Incluso un jardín de hierbas al lado de la ventana hace una diferencia; además, todos los miembros de la familia apreciarán la selección de hierbas frescas para sazonar.”

La periodista del Kansas City Star, Cindy Hoedel, sugiere plantar perejil, albahaca, eneldo y otras hierbas cada tres a seis semanas en cascarones de huevo en una ventana que reciba sol luego de la estación de cultivo en exterior para tener cosecho todo el año.

Al hacer compras, el renombrado activista, autor y estilista ecológico Danny Seo, de Bucks County, Pennsylvania, sugiere usar siempre los bolsos reusables y escoger alimentos locales, siempre que sea posible, además de mariscos sostenibles y provenientes del mercado justo, así como alimentos orgánicos y libres de hormonas. El Proyecto Agrícola Socialmente Responsable ofrece más orejitas ecológicas, como viajes de compra de varias personas y evitar productos con más de cinco ingredientes en Tinyurl.com/ShopHealthier.

Prepare y sirva con rectitud

“En promedio, cada persona tira a la basura alrededor de $600 de valor en alimentos cada año debido al deterioro”, dice Seo. En lugar de enjuagar los alimentos antes de guardarlos, lo que causa más deterioro, él recomienda limpiarlos antes de preparar la comida.

Duplique las recetas para maximizar su tiempo y el combustible utilizado para cocinar, hornear o hacer parrilladas. Entonces, piense como un chef de un restaurante y utilice lo que tiene en formas creativas.
~ Kim O’Donnel, autora del libro The Meat Lover’s Meatless Celebrations: Year-Round Vegetarian Feasts


El comprar los productos de temporada (que son hasta menos caros) tiene sentido, aconseja Hoedel. “Cuando encuentre productos frescos en especial, compre grandes cantidades y hiérvalas (uno a cinco minutos, dependiendo de cuánto es el tiempo regular de cocción), entonces congele en recipientes de cristal. Esto le ahorra dinero y desperdicio de empaque plástico.” A Hoedel también le gusta almacenar trozos de limón, cebolla picada y otros sobrantes en pequeños tarros de cristal en lugar de bolsas plásticas.

Seo sugiere que se utilice una vajilla, vasos y utensilios reales en lugar de productos desechables.  Para un toque de elegancia, tome el consejo de Kathy Denis, experta en viajes radicada en Leawood, Kansas. “Adopte la práctica francesa tradicional de usar y reusar una servilleta de tela toda la semana, o hasta que esté muy sucia para seguir usándola”, recomienda ella. “A los miembros de la familia les gusta tener una argolla de servilleta que sea personal. Cada servilleta se sacude y enrolla en la argolla para usarla en otra comida.”

“El guardar las sobras en el congelador ayuda a mantenerlo lleno (lo que ayuda a que funcione de forma más eficiente) y asegura menos esfuerzos al preparar comidas futuras”, aconseja Seo. Los alimentos también pueden enlatarse o prepararse en escabeche.

Kim O’Donnel, autora de un libro de cocina y radicada en Seattle, quien fundó Canning Across America y es conocida por sus recetas libres de carne, dice: “Mi única queja sobre enlatar es que esperé demasiado. El aprender cómo extender la temporada de mis frutas y vegetales favoritos en un envase es uno de los conocimientos más gratificantes y útiles que he adquirido como adulta”.

Hoedel comparte consejos de cómo tener cero desperdicios en Twitter, incluidos hacer y congelar mucha salsa de tomate para pasta, pimientos y albahaca que están al final de temporada.

Mientras se suman los hábitos alimentarios ecológicos, Bittman dice que él disfruta de… “un poco de satisfacción personal al saber que estoy reduciendo el ritmo del calentamiento global. Y estoy ahorrando dinero comprando más alimentos ‘reales’ y menos carne y basura empacada”.


La galardonada autora de libros de cocina Judith Fertig tiene su blog en AlfrescoFoodAndLifestyle.blogspot.com.

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