El poder de la permacultura

Cuidar a la personas, sostener el Planeta y compartir el excedente



Cortesía de John D. Ivanko

A menudo, la permacultura es considerada como una revolución social disfrazada de jardinería. Se puede ver en caseríos urbanos, vecindarios suburbanos y corrales rurales. Ya sean grandes o pequeños, la flora y la fauna diversa en estos Jardines del Edén son un torrente de vida.


La ética de la permacultura es sencilla: todo gira alrededor de cuidar a las personas y al planeta, a la vez que se comparte el excedente. Término acuñado por Bill Mollison y David Holmgren en los años 1970, la permacultura combina las necesidades de los asentamientos humanos y la horticultura, al crear diseños viablemente integrados fundamentados en los sistemas ecológicos naturales, en los que lo que se produce por un elemento del sistema se convierte en la entrada del otro.

“De lo que se trata es de diseño y relaciones”, explica Bill Wilson, cofundador de Midwest Permaculture, junto con su esposa Becky. “La permacultura es más grande que la jardinería. Es una forma de vida creativa y artística en la que las personas y la naturaleza se preservan y realzan mediante la planificación consciente y el cuidado en el uso de los recursos. Las prácticas imitan los patrones encontrados en la naturaleza. Los principios reflejan un enfoque de respeto hacia la vida. En conjunto, estos atributos crean un ambiente de diversidad, estabilidad y recuperación, donde todos pueden desarrollarse durante incontables generaciones.

Sistemas autosuficientes

La permacultura es muy adaptable para los climas, terrenos y geografías locales. Puede desarrollarse en cualquier tamaño de localización que pueda sostener vida. Debido a que la naturaleza no fomenta el desperdicio, los jardines inspirados en la permacultura reciclan o reutilizan todos los nutrientes y recursos energéticos; este enfoque regenera los sistemas naturales, a la vez que aumentan la autosuficiencia de los asentamientos humanos y reduce la necesidad de los sistemas de producción industrial que se apoyan en contaminar los recursos energéticos.

Las plantas son seleccionadas y sembradas acordes con la forma como se ayudan las unas a las otras. Los animales también juegan un papel clave en la sostenibilidad del jardín. Las gallinas sin enjaular, por ejemplo, pueden fertilizar y trabajar la tierra, a la vez que controlan las plagas de insectos; también proveen huevos llenos de nutrientes. Los humanos, mientras tanto, proveen refugio, seguridad y una fuente de agua y alimentos. El excedente producido en estos jardines se comparte gratuitamente.

“Muchos permaculturistas están preocupados sobre su relación con otros—todos los otros—y el planeta”, menciona Wilson. “Consideramos que es posible rediseñar nuestras vidas para poder proveer una abundancia de alimentos, fibra, energía y vivienda para cada persona en este planeta, a la vez que mejoramos de forma dramática la calidad de vida en su totalidad”. Él observa que solo un 20 por ciento del proceso de permacultura es sobre siembra de alimentos.

“La permacultura es el panorama total”, concuerda Heather Lanier, quien ha desarrollado un plan para la Finca Hill of the Hawk, en Big Sur, California. “Es sobre cómo se forman las relaciones y cómo estas relaciones ayudan a que nos cuidemos los unos a los otros en el ciclo de vida.”.

La permacultura es para cualquier tamaño de propiedad, incluso un apartamento y para cualquier clima... cualquier lugar.


El personal de su finca está transformando los gallineros portátiles (‘coop’, en inglés) en espacios vivos y estudios de artistas, plantando un jardín boscoso que proveerá sombra y frutas frescas, a la vez que atrae insectos beneficiosos. Las gallinas y los patos se pasean alrededor de una serie de estanques que recogen agua en preparación para la larga temporada de sequía de la región.

Un poco más abajo en la carretera, el Instituto Esalen ofrece talleres educativos, a los que ha asistido el personal de Lanier. Un instructor del Instituto también ayudó a completar el plan para el desarrollo de la permacultura en la propiedad de Lanier.

Vivienda basada en el lugar

“La permacultura es igualmente apropiada para las áreas urbanas como suburbanas donde la mayoría de los estadounidenses viven hoy día”, dice Wilson. “Es para cualquier tamaño de propiedad, incluso un apartamento y para cualquier clima… cualquier lugar”.

Él y otros entusiastas de la permacultura sostienen que: “Con más lugares y más grandes, juntos podemos tener un efecto positivo en el ambiente total”. Cuando se trata del potencial para áreas rurales, “Podemos cultivar una mayor cantidad de recursos que los que conocemos—el agua, el sol, el dióxido de carbono y el viento—y mejorar grandemente la productividad a la vez que mejoramos la calidad total de la región”. Sin embargo, rápidamente clarifica: “También se puede ser exitoso en lugares pequeños”.


John D. Ivanko es el coautor del libro Rural Renaissance, en el que se describe la ruta hacia la sostenibilidad del Inn Serendipity (InnSerendipity.com), basada en parte en la permacultura y en la generación de energía eólica y solar en el lugar.

 

9 principios rectores

El poder de la permacultura yace en sus fundamentos fáciles de comprender. El entenderlos a ellos y nuestra relación con la ecología de la Tierra es donde comienza el trabajo.

* Tome las claves de la naturaleza: La meta de la permacultura es imitar el paisaje natural y hacerlo más productivo para las necesidades humanas también.Cortesía de John D. Ivanko

* Cultive sus alimentos; la preservación de la cosecha de un jardín es como capturar la luz del sol.

* Cultive plantas perennes que produzcan alimentos; plante un jardín de plantas comestibles, no de grama.

* Use menos energía, alimente la tierra y recoja agua de lluvia. En un planeta finito, solo los recursos renovables son sostenibles.

* Permita que el excedente de un elemento diseñado supla las necesidades del otro: los restos del jardín para alimentar las gallinas, las que producen abono para nutrir el jardín.

* Luche por la autonomía y por la capacidad de recuperación, no por la autosuficiencia, y comprométase con la comunidad: la permacultura es un sistema integrado.

* Evite las soluciones rápidas y grandes que pueden tener consecuencias no intencionadas; haga los menos cambios necesarios y observe si funcionan. Como dijo el famoso E.F. Schumacher: “Lo pequeño es bello”.

* Hay fortaleza en la diversidad; valórela al evitar el monocultivo de cualquier cosa.

* Recuerde que ser vanguardista puede ser algo muy productivo; no todas las ideas provienen de la corriente principal.


Fuente: Karl J. Schmidt, fundador y dueño de Glacial Lakes Permaculture, creó este resumen, adaptado de los principios originados por el pionero de la permacultura David Holmgren, ingeniero de diseño ecológico.

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