El hogar a un ritmo más lento

Creando una vida más sencilla, más liviana…



¿Se siente desorganizado, desequilibrado o fuera de sintonía? Puede que su hogar tenga parte de la culpa. “Esas casas suburbanas creadas en masa con un mismo molde son malas para nosotros y para el ambiente”, dice John Brown, arquitecto con base en Calgary, profesor y fundador del Slow Home Studio. “Es como la diferencia entre un ‘Big Mac’ y una comida casera, hecha con ingredientes locales”.

Los conceptos de los hogares con un ritmo más lento (slow home) y su proponente, el Nuevo Urbanismo (slow architecture), son parte del creciente movimiento mundial que nos lleva a repensar nuestra relación con todo, desde los alimentos hasta el dinero. Es sencillo: un hogar más lento resulta fácil para vivir en él y tiene un impacto más benigno en la Tierra. Estos hogares usan el espacio y la energía de forma eficiente y trabajan con el ambiente, en lugar de en su contra.

Aunque estos principios parecen ser de sentido común, cuando Brown y sus colegas entrevistaron a los propietarios de 4,500 hogares recién construidos en nueve ciudades de Norte América, encontraron que un 54 por ciento falló la prueba más sencilla de un hogar más despacio o ‘slow’. Pero esas casas no eran menos costosas de construir o mantener que las que pasaron la prueba.

El equipo de Brown ha creado una guía de 12 pasos para rehabilitar las nuevas residencias. La mayoría de los pasos hacen referencia al diseño y al proceso de selección del lugar. Por ejemplo, una casa ‘slow’ está localizada en un vecindario donde se puede caminar, cerca de los lugares que más visita la familia; está orientada de forma tal que maximice la luz solar en los espacios centrales de la vivienda; una cocina regida con los mismos principios, un centro bien organizado con suficiente espacio de almacenamiento y de trabajo.

El Nuevo Urbanismo se aparta de las grandes ‘McMansions’ y se mueve hacia la calidad, durabilidad y asequibilidad.


También hay modificaciones fáciles que usted puede hacer al lugar que usted llama hogar. Por ejemplo: reorganizar el mobiliario en un espacio torpemente diseñado para maximizar el espacio funcional y hacerlo fácil de transitar; amueblar de nuevo las habitaciones al usar de forma creativa objetos encontrados y darles otro sentido, además de reparar los ítems; también declare un día semanal libre de enseres electrónicos y pase ese tiempo en quietud o con buenos amigos.

Implantar esta nueva filosofía también tiene que ver con responsabilidad ambiental, dado que los edificios residenciales representan más de un tercio de los gases de efecto invernadero en el mundo, según el David Suzuki’s Green Guide. Las partes reciclables de un edificio pueden ser incorporadas en una estructura nueva o renovada. Las medidas de ahorro de energía incluyen muchos pasos sencillos de amplia promoción, los cuales cualquier habitante de hogar puede emplear.

“No tiene que ser como la dieta Atkins, cuando sale de todo lo que tiene en su despensa y renuncia a McDonald para siempre. La filosofía ‘slow’ para el hogar trata de hacer cambios incrementales y sostenibles a la forma como vive”, aconseja Brown.


Conozca más sobre el tema en SlowHomeStudio.com.

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